Y USTED…NO LA PUEDE SUBIR?

Ojeando algo de la temática ovina, me encuentro con un artículo escrito por ALFONSO VELÁSQUEZ MADRAZO y que trata sobre el “Mejoramiento genético de los ovinos tropicales”. Es todo un programa de cómo podemos fácilmente subir la productividad ovina en cualquier situación. Y es muy interesante porque nos lleva a mejorar la industria ovina; pero no sólo la industria ovina, sino también cualquier industria pecuaria; y no sólo pecuaria sino agropecuaria, y no sólo toda industria agropecuaria sino todo negocio que analicemos.

Dice Alfonso: “Al hablar de mejoramiento de la productividad nos referimos generalmente a: 1) más cantidad de producto en un tiempo determinado; 2) mejor calidad del producto; 3) un producto diferente adicional al ya producido, por ejemplo, el producir leche en un rebaño dedicado a la producción de carne; y 4) el uso de una menor cantidad de insumos o de insumos de menor calidad y más baratos”.

Y creemos que es todo un programa para los ovicapricultores por diferentes aspectos. En realidad muchas personas tienen ovejas o cabras o ambas especies…pero cuántas las administran. Basta con preguntar cuántos animales conforman el rebaño y la gran mayoría no tendrán una cifra precisa. Porque una cosa es tener animales y otra administrarlos. Duele decirlo, pero muy pocos tienen estos rebaños con un buen sentido de negocio; simplemente se tienen.

Cómo podemos obtener “más cantidad de producto en un tiempo determinado”. Aquí entran a jugar los registros, por sencillos que ellos sean, pero que nos den una razón cierta de cómo anda el negocio. De partos, cómo anda el rebaño? Porque en estos negocios, la reproducción lleva la pauta. Una hembra que no pare, no produce leche, no nos da el producto carne que necesitamos; sólo ocasiona gastos. Solucionado este primer aspecto reproductivo, hay que mirar cómo se lleva la producción. Y aquí hay que mandarle la mano a la alimentación pues estos dos factores van cogidos de la mano. Pero una alimentación que la logremos producir en la finca, para bajar el costo. Aquí recordamos el articulito sobre “EL SANCOCHO”.

“Mejorar la calidad del producto”. Es un proceso que lo podemos adelantar contínuamente, pues al no existir la perfección, podemos continuamente dar pasos para alcanzarla. Aquí pienso en los PALMICULTORES que están metidos en la camurocultura. Cuánto mejorará su producto de la Palma, con el abonamiento contínuo que hace el rebaño ovino? Tal vez nunca se pueda medir, pero que se dá, se dá. He tenido oportunidad de ver el “plateo” que hace el animalito a cada planta de palma…es una maravilla…y adiós venenos…y adiós costos en estos productos.Y nosotros los ovicapricultores, cómo no podemos mejorar la calidad con la sóla práctica de mejorar los reproductores? Con ello vamos obteniendo animales más pesados, en menor tiempo, lo que representa una carne más tierna, tan apetecida en el mercado. Ya nos cansamos del consumo de carnes duras e insípidas. Cómo no vamos a mejorar la calidad, con la incorporación de mejoras en la alimentación del rebaño? Y aquí hemos insistido mucho en este aspecto. Son mejoras que no representan altos costos pues sencillamente se trata de sembrar especies mejoradas de buen rendimiento y forrajes de calidad sin que su cultivo lleve a gastos. Simplemente se trata de en vez de tener mugres de forrajes, en el mismo suelo y con el mismo costo, tengamos forrajes altamente productivos.

“Un producto diferente adicional al ya producido, por ejemplo, el producir leche en un rebaño dedicado a la producción de carne”. Y aquí regreso a los PALMICULTORES quienes a más de su producto palma están metidos en el cuento de la camurocultura, para producir carne y en un futuro, ojalá no lejano, establecer centros de producción de cárnicos, para beneficio de una población necesitada. Pensemos en la mano de obra que se genera. Muchos de nosotros estamos muy satisfechos con el producto caprinaza o camuraza y muchos opinan que resultó mejor negocio que la leche o la carne. Entonces sí hay para dónde echar. El negocio de pieles no llama la atención? Las tenemos que importar…qué vergüenza. Acá se nos pierden porque sus precios son de limosna y nosotros incapaces de organizar este negocio.

“El uso de una menor cantidad de insumos o de insumos de menor calidad y más baratos”. Aquí tenemos que pensar que lo único caro, es un producto barato y que no sirva para nada. Pero sí hay artículos de calidad a precios muy cómodos. Hemos pensado, por ejemplo que a la finca de cabras y camuras sólo debemos llevar la sal mineralizada? Esto tiene que necesariamente elevar la rentabilidad…y que se puede…se puede. La finca tiene que producir todo el material que el rebaño exige; es que nuestro trópico tiene una inmensa variedad de forrajes de excelente calidad y que los podemos producir sin mayores esfuerzos. Piense en la materia prima que se emplea para la fabricación de concentrados…no son los que usted produce o puede producir en su predio? Hay muchos magníficos forrajes que se dan como por castigo. Pensemos en que las cabras y las camuras no se enferman…nosotros las enfermamos. Hoy por hoy, nuestros rebaños son los únicos animales domésticos, que se pueden sostener y producir, con los materiales producidos en la finca. Esto es un ahorro de alto turmequé. De pronto no se ha echado mano al personal Técnico que es muy bueno y muy abundante, al menos en nuestro país.

De modo que son cuatro simples consideraciones que nos deben llevar a la reflexión de qué estamos haciendo con nuestros animales y trazar una programación práctica y económica que nos ofrezca mayores rendimientos. Estamos en un punto muy especial, pues nunca se había dado la presencia de razas tan productivas y que van de país a país. Nunca la demanda del producto había sido tan alta y que continúa en ascenso, no tenemos imaginación para alcanzar a ver hasta dónde. Es hora de la reflexión, no tanto personalizada, sino en reuniones de amigos o grupos de producción o no sé qué diablos, pero hay que hacerlo porque todas las circunstancias nos son favorables. La misma comunicación que se tiene…a ratos me parece que sea un sueño el poder llegar a tanto productor…y lo mejor…sin ningún costo. Acá llegan inquietudes de muchas partes…envío también las mías y se tiene una facilidad extraordinaria. Entonces pensemos que estos rebaños nos deben generar dinero y mucha satisfacción pues si bien la plata no es toda la felicidad…hombre, sí ayuda mucho a alcanzarla.

Pedro Alvaro Salazar Sánchez M.V.Z Ovicapricultor
Bucaramanga, Colombia.
Junio del 2008

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