Uruguay busca aumentar su cupo ovino ante la UE

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca intensifica gestiones para conseguir mercados que permitan el ingreso, en la modalidad de cortes sinBosques Naturales hueso, de los dos millones de corderos pesados que se producirán en esta zafra.

En estos días se consiguió la habilitación de Argelia, mercado para el cual algunas plantas ya están faenando. También avanza el análisis de riesgo de entrar a Estados Unidos con carne ovina, para entrar con cortes desosados.

Pero las baterías principales apuntan hacia la Unión Europea, dentro de la que se busca ampliar el cupo de 5.800 toneladas de carne ovina. A los efectos, Uruguay manejará el argumento de que la reciente incorporación de diez nuevos países ha conferido al bloque un potencial diferente. Otros países exportadores de carne ovina han conseguido, en los últimos años, sustanciales aumentos de sus cupos, y Uruguay pretende lo mismo.

Las conversaciones en Europa -señalaron fuentes del Secretariado Uruguayo de la Lana- han logrado algunos avances, pero “todavía queda mucho por hacer”.
El episodio, por desgracia, no hace sino editar otro capítulo de una historia que se repite. Es la historia de las dificultades de los países en desarrollo para colocar sus productos allí donde los más fuertes redactan las reglas del juego, las aplican y las cambian a su gusto cuando ya no les sirven.

Hay que reconocer, sin embargo, que siguen la lógica de la corporación. Los países de la Unión Europea se congregaron y tendieron sus lazos para desarrollar mejor su comercio exterior, pero también para defender con más eficacia el trabajo de sus productores de materia prima, actitud que, en el fondo, es la que genéricamente adoptaríamos nosotros para defender a los nuestros.

Sin embargo, hay grados y grados de protección. El tema de los cupos de colocación de carnes, que es un problema histórico para las exportaciones de nuestro país, está reclamando revisiones que se imponen a la luz del surgimiento de nuevos mercados dentro de esa Unión. El resultado no dependerá solamente de la buena o mala voluntad de los europeos, sino también de la presteza y la tenacidad con la que insistamos en nuestra aspiración.

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