Traficantes de queso, difíciles de encarcelar

Jorge Beltrán
Sábado, 24 de Noviembre de 2007
» Acusados irán a juicio solamente por uno de los 52 casos que se les imputaban
Parece que nada ni nadie puede desarticular una supuesta banda de salvadoreños contrabandistas de quesos nicaragüenses que desde hace varios años se dedica a ese menester, según una investigación fallida de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC).
De la indagación se desprende también que, al menos entre el 2004 y mediados de 2005, varios policías de la zona oriental estaban involucrados en la amplia red de contrabandistas de lácteos.

En el proceso judicial 90-06-05 del Juzgado Tercero de Instrucción de San Salvador son mencionados 27 policías, aparte de los seis que fueron capturados, entre éstos tres subinspectores (ver nombres, en recuadro adjunto) que también habrían recibido dinero a cambio de no actuar contra los contrabandistas.

Pero sólo se procesó a los seis arrestados, pese a que el testigo clave con criterio de oportunidad (con beneficios penales a cambio de delatar a cómplices) de la FGR, el cabo de la PNC Víctor Manuel Campos Claros, daba detalles sobre los sobornos a policías de la División de Finanzas, Patrulleros de Caminos y de puestos policiales de lugares costeros donde desembarcaban los lácteos.

El arresto de 24 sospechosos de pertenecer a la mafia láctea, ocurrido en junio de 2006, generó grandes expectativas, pero la investigación hecha por unidades élites de la FGR y PNC no generó el suficiente crédito ante el último tribunal que ha conocido del caso y, consecuentemente, sólo el presunto líder está en prisión.

Los otros 23 han salido libres y sólo siete de estos esperan ir a juicio en los próximos días, entre estos el presunto cabecilla de la banda, Abel Antonio Hernández.

LES BOTARON 51 CASOS

Eran 52 casos de contrabando más el delito de agrupaciones ilícitas los que les imputaban, pero al final de la audiencia preliminar fueron declarados inocentes por los delitos antes mencionados .

Sólo por un caso, la jueza Alba Estela Zelaya estimó que había suficientes elementos de la comisión del delito. Claro, los ocho que enfrentarán el juicio fueron capturados en flagrancia el 28 de junio de 2006, en el kilómetro 4.5 del Bulevar del Ejército, en San Salvador, con un camión cargado de marquetas de queso.

Pero, incluso, si por este caso fuesen hallados culpables, podrían quedar libres fácilmente, al pagar al Estado los impuestos evadidos más una multa.

Según Géndrix Flores, fiscal del caso, en los restantes 51 casos, la jueza favoreció a los imputados porque no había existencia material del delito, es decir, queso decomisado, sino que sólo estaba el testimonio de Claros Campos.

Fuentes judiciales declararon que la Fiscalía tampoco logró presentar suficientes pruebas ante el Tribunal 3o de Instrucción de San Salvador, que demostrara que los 24 capturados formaban una organización criminal que había participado en 52 casos de contrabando de queso.

La jueza Zelaya no dio credibilidad a lo dicho por Claros Campos, quien, según la FGR, identificó las funciones de cada uno de los 24 detenidos, así como la de los restantes 27 integrantes de la PNC que nunca fueron detenidos, pese a que los involucraban en similares circunstancias que los seis policías arrestados.

El Ministerio Público aún no logra encajar el revés judicial. Rodolfo Delgado, fiscal jefe de la Unidad contra crimen organizado, ha asegurado que presentarán una apelación del fallo judicial.

Según el fiscal Flores, no es cierto que la investigación haya estado afincada sólo en Claros Campos, sino que había otros elementos que apoyaban el testimonio, como las bitácoras de llamadas telefónicas entre los imputados y registros migratorios hacia Nicaragua.

FALSA PERCEPCIÓN

El fiscal Delgado sostiene que varios de los 24 capturados tienen antecedentes penales y policiales porque en más de una ocasión han sido arrestados infraganti por contrabandear queso, pero han salido liberados por jueces de paz de municipios fronterizos, de quienes la FGR y PNC dicen que fallaron de tal manera porque recibieron sobornos de la banda.

Debido a esas sospechas decidieron cambiar de jurisdicción, según Delgado. Por ello capturaron al presunto líder y a otros siete en el momento que se desplazaban por el Bulevar del Ejército, en San Salvador. De esa forma evitaron que conocieran del caso jueces de municipios fronterizos de la zona oriental.

Pero para el caso dio igual. “Pensamos que sometiendo el caso a la jurisdicción de San Salvador cambiarían los resultados. Pero no es tan sencillo, según parece”, admitió el fiscal Delgado.

Flores, por su parte, afirmó que la FGR ha enviado un informe a la oficina de Investigación judicial por los reiterados errores que en el caso ha cometido la jueza Zelaya, a juicio de los fiscales.

Por su parte, la juzgadora no quiso conceder una entrevista. La secretaria del tribunal dijo que el estilo de Zelaya era no conceder entrevistas a los medios de comunicación. Al final, la colaboradora se comprometió a dar una copia de la resolución, pero esta tampoco fue entregada. La jueza Zelaya mandó decir con una de sus asistentes que la entregaría el miércoles anterior porque hacía falta firmas de una de las partes.

El Diario de Hoy – El Salvador

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