Sólo un desacoplamiento total del ovino frenará la caída del sector

1024px-Ascanian_sheep_1

29/10/2008 AgroInformación (Comunicado de prensa) – Spain

ASAJA- Según los datos oficiales, el censo de ovejas en España durante los últimos cuatro años (2004-2007) ha disminuido en 1.200.000 cabezas. Mucho peor es la cifra de explotaciones, que han descendido en 7.463 de enero 2007 al mismo mes de 2008, pasando de 136.130 a 120.000 explotaciones, es decir, en dos años, han desaparecido del orden de 16.000 explotaciones.

Castilla y León ocupa el primer lugar nacional en el censo de ganado ovino, con 4.249.818 y la provincia de Salamanca ocupa también el primer puesto en el número de explotaciones de ganado ovino, con 2.158, y 667.023 cabezas.

De estos datos se desprende una conclusión fundamental a debatir los próximos 18 y 19 de noviembre en Bruselas, el futuro de los productores de ovino y caprino españoles está en manos de la titular de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y la postura que ésta adopte, en torno al desacoplamiento, será de vital importancia para la supervivencia del sector.

De cualquier manera, ASAJA SALAMANCA mantiene la esperanza de que, en el Consejo de Ministros de la UE, el 18 y 19 de noviembre, se defienda con firmeza el desacoplamiento total del ovino y caprino. La postura adoptada por España al respecto demostrará si nuestra representante va contra corriente en Europa o bien opta por la línea coherente y de consenso que, según los últimos debates, apunta a un pensamiento general en el que todas las ayudas queden totalmente desvinculadas de la producción si bien, en el sector del ovino, la decisión final corresponderá al Gobierno nacional. Subrayar que, de no ser así, los productores de ovino y caprino se verán privados de la posibilidad de acceder a las ayudas adicionales establecidas en el artículo 68 (antiguo art. 69) con el agravante adicional de verse abocados a la ruina manteniendo el actual 50% acoplado, además de las pérdidas económicas originadas por la lengua azul y la caída en picado de la producción sin contar la adaptación obligatoria, dictada por el Gobierno español, a la doble identificación electrónica que ha colocado a los productores españoles en claro desequilibrio respecto a los ganaderos comunitarios repercutiendo dichos costes en una mayor ruina en las explotaciones de ovino y caprino.

ASAJA espera así que esta cadena de mala fortuna y sucesos encadenados sirvan de acicate a la ministra para “ponerse las pilas” en el próximo encuentro de noviembre que determinará las líneas de chequeo médico de la PAC, prestando especial atención a una apuesta decidida de España por el desacoplamiento total.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responde correctamente para comprobar que eres una persona: *