Resultados de los estudios de pastoreo

Los resultados presentados para las especies consumidas en las 3 zonas de estudio indican que las cabras tendrían preferencia en primera instancia por aquellas especies que realizan altas contribuciones y se encuentran en alta frecuencia en el tapiz, teniendo una mayor importancia relativa la contribución respecto a la frecuencia.

Las contribuciones y frecuencias promedio de Cynodon dactylon es 14,4% y 7,9%, Axonopus spp. 9,8% y 5,4%, Paspalum notatum 9,4% y 6,6% respectivamente (Cuadros 4.1., 4.2. y 4.3.) y Eupatorium buniifolium con 16,9% de contribución (Cuadros 4.2.) facilitan la accesibilidad para su cosecha como consecuencia del mayor aporte de biomasa en el estrato medio y alto donde las cabras realizan preferentemente ramoneo según lo confirma Arbiza et al. (1986).

Sin embargo, es también importante mencionar que algunas especies como Bothiochoa laguroides puede estar con alta contribución relativa media (11,3%) y frecuencia relativa media (8,5%) (Cuadro 4.1.) pero no ser preferidas por los animales, dado que esta especie es de ciclo estival y presenta baja calidad desde el punto de vista proteico en el otoño comparado con especies invernales e incluso estivales como Andropogon ternatus y Paspalum spp. según lo señala por Berreta et al. (1990).

El consumo en primera instancia de las especies preferidas se realizan en forma constante mientras exista disponibilidades. La alta disponibilidad y accesibilidad de follaje determinaría que las cabras dediquen menos tiempo de cosecha, mayor a la ingestión y mayor tiempo para la selección, lo cual corrobora Morand et al. (1984).

El consumo de las especies mas preferidas por las cabras es independiente de cambios ambientales (vientos y lluvias), mientras que otras especies (Eryngium horridum, Eupatorium buniifolium y Axonopus spp.) pueden ser afectadas por éstos debido a que los consumos se limitan a los rebrotes esporádicos.

El estrato en que se produce un mayor aporte de biomasa es considerando al momento de la elección de especies cuando se ve disminuida la contribución y la frecuencia, coincidentemente a lo indicado por Morand et al. (1984). Por ésta causa, especies como Holcus lanatus (6,55% y 10,55% respectivamente), Stipa hyalina (4,95% y 5,65%, respectivamente), Piptochaetium spp. (1,87% y 2,30%, respectivamente) y Eryngium horridum con 2,75% de contribución son elegidas por las cabras en algunos momentos manteniendo consumos fluctuantes que dependerían de las condiciones en la pastura, ambientales y el manejo que generan cambios en la disponibilidad de la especie.

Una vez elegido el sitio, el animal opta por las especies mas fácilmente cosechable y fundamentalmente se concentra en las especies que pueden ser ramoneadas coincidentemente con lo indicado por Arbiza et al., (1986). Se observa que el ramoneo es mayor en el forraje que tiene un desarrollo espacial vertical que permite a las cabras ir separando e incursionando con el hocico dentro de la plantas y cortar lo seleccionado.

Otra característica de la especie a ser considerada por las cabras al momento de su cosecha es el habito de crecimiento, que determina el estado fenológico en que se halla la planta, asociándose además a la calidad del forraje. En tal sentido, las cabras consumen arbustivas, semiarbustivas, cespitosas o arbóreas que presentan las especies en el estrato alto (Acacia caven, Scutia buxifolia, y Celtis spinosa), medio (Compuestas y Umbelíferas) y dentro del estrato bajo las gramíneas y graminóides como Stípeas, Andropogóneas y Juncáceas, aun éstas últimas encontrándose en disponibilidades bajas dado que presentan un crecimiento foliar en etapas tempranas de desarrollo con alto nivel nutritivo.

Durante el período seco es favorecido el consumo de especies estivales fundamentalmente por su mayor abundancia, existiendo un bajo crecimiento y disponibilidad de especies invernales. La existencia o no de precipitaciones afecta el crecimiento de las plantas, observándose que las especies estivales como Paspalum spp. presentan rebrotes que determina la alta preferencia por las cabras en determinados momentos.

Las lluvias producen un cambio en el comportamiento selectivo de las cabras, aumentando su consumo (en el caso que exista disponibilidad de forraje) atribuido al aumento del rebrote en las especies (fundamentalmente invernales) y del lavado de las plantas (que provoca la desaparición de olores causantes del rechazo de forraje), todo lo cual provoca un cambio en la composición botánica del tapiz, acentuándose la búsqueda por parte de las cabras de fracciones verdes y tiernas de la plantas logrando bocados con alto contenido de hojas, dejando a un lado el forraje senescente, seco o en estado fenológico avanzado (Morand et al., 1984).

Las lluvias no tienen efecto sobre el consumo de Acacia caven por ser una especie estival de hoja caduca que no presenta rebrotes, cuando su disponibilidad paulatinamente va siendo disminuida las cabras tienen un aumento del consumo de especies invernales que son en el otoño las que presentan mejores calidades entre las que se encuentran Piptochaetium spp. y Stipa spp., el efecto del aumento de consumo desaparecería finalmente por la caída en disponibilidad de las especies en el estrato bajo.

El manejo previo del tapiz es determinante de la disponibilidad y abundancia de las especies estivales como Cynodon dactylon, Axonopus spp. y Paspalum spp.. (y su grado de colonización) que presentan crecimiento rizomatoso y/o estolonífero, aportando en condiciones de carga adecuada de pastoreo una masa foliar rastrera. En condiciones de subpastoreo produce una acumulación de biomasa en un estrato mas elevado que favorecería la elección por las cabras, como es el caso de las especies Cynodon dactylon y Holcus lanatus con una muy baja contribución y frecuencia (Cuadro 4.3. y 4.6.), encontrándose en un manchón claramente definido y limitado que impidió a Holcus lanatus quedar registrado con el método al azar en la contribución de las especies sobre la zona 3.

Se ha observado que la disminución de la dominancia de una especie como producto de las condiciones de manejo, determina que las cabras concentren la preferencia con igual intensidad en un grupo de especies.

4.1.1.4. Composición química del alimento disponible y consumido por las cabras

En el Cuadro 4.7. muestra las relaciones de las fracciones observándose que, la calidad de la pastura sería otro elemento a tener en cuenta al momento de la elección de alimento por parte de las cabras. El material seleccionado por las cabras en el estrato bajo presenta una relación maxima de 0,61 de verde y 0,39 de seco, mientras el forraje consumido tiene una relación de 0,92 de material verde en relación a un 0,08 de material seco, esta tendencia se mantiene para los distintos estratos y períodos lo cual se considera como parte del comportamiento selectivo del cual hacen referencia algunos autores (Kenney et al., 1984a y Morand, et al., 1984).

Cuadro 4.7. Relaciones de las fracciones del estrato bajo, medio y alto durante período seco y lluvioso

Período
seco (1)
lluvioso (2)

______Estrato______
Bajo y Medio
____Alto____
Bajo y Medio
____Alto____

Fracción
seco
verde
tallo
hoja
seco
verde
tallo
hoja

Zona I
Disponible
0,70
0,30
0,00
0,00
0,64
0,36
0,00
0,00

Consumido
0,41
0,59
0,00
0,00
0,33
0,67
0,00
0,00
Zona II
Disponible
0,59
0,41
0,10
0,90
0,53
0,47
0,10
0,90

Consumido
0,39
0,62
0,55
0,45
0,20
0,80
0,19
0,15
Zona III
Disponible
0,39
0,61
0,10
0,90
0,56
0,44
0,10
0,90

Consumido
0,08
0,92
0,23
0,77
0,06
0,94
0,22
0,78

El Cuadro 4.8. se presenta la composición química del alimento disponible y la relación que mantiene con lo consumido por las cabras en las distintas zonas y períodos, observándose que el alimento seleccionado tiene porcentajes superiores de PC respecto a lo ofrecido en el tapiz, existiendo entre los intervalos de lo ofrecido y consumido diferencias altamente significativas (P<0,01) entre zonas.

Las cabras al igual que otros rumiantes como es señalado por algunos autores (Arnold et al., 1978 ; Morand et al., 1984 y Papachristou et al., 1994 ) seleccionarían una dieta mas rica en PC y con menores contenidos de fibra en relación a lo disponible en el sitio de pastoreo.

En la zona 1 con una disponibilidad total de forraje de 2737 Kg. MS/ha entre ambos períodos (33% de verde) (Figura 4.3.) no implicaría que las cabras realizan una mayor selección en la zona 1 al momento de cosechar el forraje en relación a zonas 2 y 3 donde presentan menores disponibilidades totales (2416 Kg. MS/ha y 1980 Kg. MS/ha respectivamente), debido a que la vegetación de la zona 1 sería demasiado homogénea dificultándole a las cabras ejercer una selección a favor del aumento en los niveles proteicos consumidos por el hecho de contar con una mayor disponibilidad total.

Cuadro 4.8. Composición química del alimento disponible y diferencia respecto al consumido por las cabras según las zona I, II y III durante el período seco (1) y lluvioso (2)

Período
zona

PC (%)
FDN (%)
FDA (%)
C (%)

1
disponible
5,70
87,05
57,35
8,60

cons. – disp.
2,25
– 5,25
– 2,66
0,11
1
2
disponible
8,32
82,98
61,59
8,09

cons. – disp.
0,39
– 0,86
– 1,90
– 0,51

3
disponible
8,43
74,24
63,99
7,95

cons. – disp.
5,32
– 3,55
3,16
0,06

1
disponible
6,00
86,78
56,87
8,49

cons. – disp.
3,56
– 5,73
– 1,24
0,15
2
2
disponible
8,43
83,30
61,24
8,01

cons. – disp.
1,13
– 2,37
– 4.91
– 1,00

3
disponible
7,87
76,63
64,35
8,21

cons. – disp.
5,69
– 0,09
11,28
– 0,38

PERÍODO
PER1 vs PER2

0.0469
0.4925
0.1071
0.2564
ZONA

ZON1 vs ZON2

0.0004
0.0007
0.0032
0.0131

ZON1 vs ZON3

0.0001
0.0010
0.0001
0.3576

ZON2 vs ZON3

0.0001
0.8124
0.0001
0.0747
PER X ZON

0.5890

0.6421

ZON (PER=1)

0.0108
0.0398

ZON (PER=2)

0.0019
0.0001

PER (ZON=1)

0.6992
0.5246

PER (ZON=2)

0.2338
0.1904

PER (ZON=3)

0.0139
0.0028

No significativo (P > 0,05) ; significativo = P < 0,05 ; altamente significativo = P < 0,01

Las cabras frente a un descenso de la disponibilidad de alimento (zona 2) fundamentalmente del estrato alto realizarían menor selección limitándose el consumo de forraje a gramíneas del estrato bajo con menores contenidos proteicos, dando como resultado que la composición de lo consumido sea mas similar a lo disponible, lo cual es indicado por Morand et al. (1984).

La mayor diferencia entre consumido y disponible se observa en la zona 3 que estaría asociado a la contribución de un 14% de las especies arbóreas (fundamentalmente Acacia caven) en el forraje disponible del tapiz (Figura 4.4.) con un aporte proteico de 14,02 %PC (Cuadro 4.9.) existiendo también importante contribución de especies arbustivas (Eupatorium buniifolium) con alto niveles de PC como es señalado por Pigunina et al. (1990).

Cuadro 4.9. Composición química del espinillo (Acacia caven) en zona II y III
PC (%)
FDN (%)
FDA (%)
C (%)
zona II
13,97
72,89
72,32
7,08
zona III
14,02
78,14
72,26
8,09

Los niveles de PC consumido por las cabras (Cuadro 4.8.) supera en todos los caso a los niveles disponibles y estaría asociado a un proceso de selección entre y dentro de las plantas, éste efecto es máximo cuando aumenta la disponibilidad de la fracción verde del forraje y las especies arbóreas como es el caso de zona 3 con una disponibilidad verde de 678 Kg. MS/ha (Figura 4.3.), asociado también al aumento del aporte de especies pertenecientes al estrato medio (con una contribución de 20,5%) y alto (163 Kg. MS/ha de Acacia caven).

Por otra parte, la zona 2 tiene 568,5 Kg. MS/ha de material verde y una contribución de 10,4% del estrato medio y una disponibilidad de Acacia caven de 44 Kg. MS/ha. Es así que la alta disponibilidad y palatabilidad asociado a la preferencia de las cabras al ramoneo de especies del estrato medio y alto que poseen altos contenidos de PC como fue indicado anteriormente (Cuadros 4.9. y 4.11.) elevaría los consumos de proteína lo cual es corroborado por Arbiza et al. (1986).

Las cabras tienen una tendencia a consumir niveles menores de FDN a los disponibles en la vegetación (Cuadro 4.8.). Los altos contenidos de fibra (celulosa, hemicelulosa, lignina y sílice) en el forraje disponible estaría relacionado a las especies que componen el tapiz, a las condiciones climáticas de sequía y al efecto de la estación del año, determinando una mayor contribución de especies (estivales como Cynodon dactylon) en estadios fenológicos avanzados con importantes cantidad de tejidos estructurales.

La FDN mantiene diferencia altamente significativa (P<0,01) de la zona 1 con las demás zonas, existiendo diferencia significativa entre las zonas de cada período pero la diferencia significativa (P<0,05) entre período 1 y 2 solo existe para la zona 3, lo cual estaría relacionada a las variaciones que presenta la composición de las especies estivales e invernales en el tapiz, su contribución y respuesta frente a los cambios climáticos.

Por otra parte, los altos contenidos de FDN estaría relacionado a la composición de las especies disponibles del estrato que se realiza el mayor consumo. En este sentido, la preferencia por el consumo de especies del estrato alto con elevados contenidos de FDN al mismo tiempo que de PC (Cuadro 4.8.) determina un consumo elevado de fibras como también lo señala Arbiza et al. (1986).

La diferencia entre disponible y consumido de FDA es significativo entre zonas de los períodos 1 y 2 y entre períodos de la zona 3, siguiendo similares tendencias de significancias que FDN, que estaría determinada por la preferencia al consumo de arbóreas anteriormente mencionada. Sin embargo, la tendencia al menor consumo de FDA por parte de los cabras no existiría en la zona 3, como consecuencia que la alta preferencia por el consumo de Acacia caven y dado su alto contenido de FDA por sobre las demás especies (Cuadro 8 y 9.) determina que los consumos de FDA sean superiores al total ofrecido en la vegetación.
4.2. ACTIVIDADES DE LAS CABRAS EN LAS ZONAS DE EXCLUSIÓN

4.2.1. Ingestión de alimento (ramoneo + pastoreo)

En el Cuadro 4.10. se presenta el tiempo diario de las actividades realizadas por las cabras, observándose que la ingestión de alimento presenta diferencia altamente significativa (P<0,01) entre zonas en el período 1 y entre períodos de la zona 1 y 2. Las diferencias entre zonas del período 1 se debería al aumento en el porcentaje del forraje verde (30%, 41%, 60% para las zonas 1, 2 y 3 ; respectivamente) y en la disponibilidad del forraje que aportan las arbóreas (0, 80 y 204 Kg.MS/ha para las zonas 1, 2 y 3 ; respectivamente), además de la calidad de forraje disponible como se muestra en el Cuadro 4.8..

La ingestión de alimento es la actividad que ocupa mas tiempo a lo largo del día (entre 58,11 y 92,16%)., estando afectada la duración de la misma entre zonas y períodos por la disponibilidad de alimento y factores climáticos. El aumento de disponibilidad en el estrato arbóreo determina un incremento en el tiempo utilizado de ingestión de alimento total siendo el incremento mayor en el estrato alto como se observa en los Cuadros 4.10. y 4.11., donde en la zona 2 con una disponibilidad de Acacia caven de 80 Kg.MS/ha (Figura 4.4.) tiene un tiempo dedicado al ramoneo de 26,3%, mientras que en zona 2 con 204 kg. MS/ha de Acacia caven la actividad de ramoneo ocupa el 38,5%. La mismo tiempo que, la capacidad de protección a factores ambientales sería diferente en zonas con o sin arbóreas, lo cual afectaría la conducta del animal en pastoreo.

En el período 2 (lluvioso) no se encuentran diferencias significativas (P<0,05) en el tiempo de ingestión de alimento entre zonas, pero las zonas 1 y 2 muestran diferencias altamente significativos (P<0,01) entre períodos. Siendo los porcentajes de forraje verde en el período 2 de 36%, 47% y 44% para las zonas 1, 2 y 3 respectivamente determinando que las cabras tengan similares disponibilidades de fracción verde y por lo tanto utilizan similares tiempos de cosecha entre zonas, aunque cabe tener presente que existe una reducción sensible en la disponibilidad total del forraje para el período 2 quedándose en 1555, 1243 y 823 Kg. MS/ha para las zonas 1, 2 y 3 respectivamente.

Cuadro 4.10. Tiempo diario utilizado por las cabras según la actividad durante período seco y lluvioso en las zonas de exclusión I, II y III ; horas (a) y porcentaje (%)

(a)

Actividades 

Período
zona
P
R
C
O
B

1
5:15
2:01
0:01
1:44
0:02
1
2
6:33
2:43
0:01
1:05
0:00

3
8:26
1:27
0:00
0:31
0:00

1
8:21
0:50
0:00
0:07
0:00
2
2
9:13
0:39
0:00
0:08
0:00

3
8:10
1:21
0:00
0:02
0:00

(b)

Actividades

Período
Zona
P
R
C
O
B

1
58,11
22,38
0,12
19,02
0,37
1
2
63,23
26,25
0,11
10,41
0,00

3
81,18
13,78
0,00
4,98
0,05

1
89,62
9,00
0,00
1,37
0,00
2
2
92,16
6,45
0,00
1,39
0,00

3
85,51
14,08
0,00
0,41
0,00

PERÍODO
PER1 vs PER2
0.0001
0.0010
0.0762
0.0001
0.0034
ZONA

0.0955
0.8423
0.3972
0.0011
0.0089

ZON1 vs ZON2

ZON1 vs ZON3

ZON2 vs ZON3

PER X ZON

0.3972

ZON (PER=1)
0.0031
0.0714

0.0002
0.0007

ZON (PER=2)
0.3234
0.2125

0.3689
1.0000

PER (ZON=1)
0.0001
0.0131

0.0001
0.0003

PER (ZON=2)
0.0001
0.0008

0.0001
1.0000

PER (ZON=3)
0.2671
0.9222

0.0009
0.2592
No significativo (P > 0,05) ; significativo = P < 0,05 ; altamente significativo = P < 0,01
 P = ingestión de alimento (pastoreo + ramoneo) ; C = caminando ; R = rumiando ; O = ocioso ; B = bebiendo

Como se muestra en el Cuadro 4.11. existe un aumento del pastoreo en el período 2 (lluvioso) que es mayor en la zona 2 (4,2%) respecto a la zona 3 (57,7%) a causa de la disminución severa de disponibilidad de especies arbóreas.

Es así que, el tiempo dedicado a la ingestión de alimento estaría determinado por la disponibilidad de la fracción verde y el tiempo de rumia asociado a un aumento de los requerimientos en las cabras para este período a causa del avance de estado de preñez y la disminución de la temperatura promedio ambientales.

Cuadro 4.11. Tiempo diario utilizado por las cabras en pastoreo y ramoneo durante período seco (1) y lluvioso (2) en la zonas II y III ; horas (a) y porcentaje (b)

(a)
período 1
período 2
Zona
pastoreo
ramoneo
pastoreo
ramoneo
II
4:38
1:40
8:49
0:23
III
5:12
3:13
3:25
4:44

(b)
período 1
período 2

pastoreo
ramoneo
pastoreo
ramoneo
II
73,7
26,3
95,8
4,2
III
61,5
38,5
42,3
57,7

En las zonas 2 y 3 existen mayor lugares de resguardo las cabras no disminuyen los tiempos de ingestión de alimento debido a que lo realizarían bajo la sombra. Al mismo tiempo la disponibilidad de materia seca si bien sería mayor en zona 1 estaría totalmente compuesta por pasturas del estrato bajo, a diferencia de las zonas 2 y 3 donde la especies arbóreas tendrían mayor relevancia provocando que las cabras demoren mas en cosechar igual volumen de forraje para cubrir requerimientos cuando están ramoneando del estrato alto en relación al pastoreo.

Las características del comportamiento durante el ingestión de alimento realizado por las cabras determinaría un mayor tiempo de ingestión de alimento en lugares con especies arbóreas (Cuadro 4.11.), donde como es señalado por Kenney et al. (1984a) los animales logran un menor tamaño de bocado porque las hojas se encuentran dispersas entre y dentro de las ramas.

La duración de la ingestión de alimento afecta inversamente los tiempos utilizados por las cabras en las demás actividades dado que las cabras condicionan la eficiencia con que llevan a cabo la ingestión de alimento con la existencia de luz debido al comportamiento ingestivo llevado por las cabras de búsqueda y selección de alimento mientras que la rumia y el descanso no es tan dependiente de la existencia de luz. Por lo tanto cuanto mas tiempo de pastoreo va en detrimento de los tiempos dedicados a las demás actividades.

4.2.2. Rumiando

La rumia esta inversamente relacionada a el tiempo dedicado a la ingestión de alimento, por lo tanto, gran parte de los factores que determinaron el aumento del tiempo a la ingestión de alimento afectarían el tiempo de rumia.

La rumia realizada por las cabras tiene diferencia significativa entre períodos en las zonas 1 y 2 causado por el aumento del tiempo de pastoreo y la disminución de disponibilidad de forraje, existiendo un menor consumo por los animales que determinaría la dedicación de menos tiempo a la rumia.

Por otra parte, existiría un incremento durante le período 2 de la calidad de forraje disponible por el aumento de contribución de especies invernales y de la fracción verde que llevaría a un menos tiempo para disminuir el tamaño de partícula por medio de la rumia.

El diferente aporte realizado por el estrato alto en las distintas zonas principalmente en el período 1 y la preferencia que tienen las cabras por Acacia caven determinarían la diferencia altamente significativa (P<0,01) existente entre zonas del período 1. El modo de cosecha es diferente si se trata de ramoneo y pastoreo así como el tiempo utilizado y la cantidad cosechada.

4.2.3. Caminando, ocioso y bebiendo

Como muestra el Cuadro 4.10. la actividad de caminar en tiempos absolutos es casi inexistente, estando presente en los momento que las cabras fueron a resguardo, no existe traslado de una parte a otra de la zona como una actividad aislada, sino que ésta se asocia a la búsqueda y selección de alimento.

La ociosidad es utilizado como forma de descanso observando que existe diferencia significativa (p<0,01) entre el tiempo de ociosidad de las zonas del período 1 y entre períodos 1 y 2 ; observándose durante el período 1 que las cabras se ven afectadas por altas temperaturas.

La ociosidad esta asociado a factores de perturbación sobre las cabras durante el período 1 por el ingreso a las zonas de exclusión que le eran desconocidas. El incremento de la ociosidad promedio en éste período (11,47%) se debería a la necesidad por parte de las cabras de mayor tiempo de búsqueda del alimento y el reconocimiento de las zonas.

Como muestra el Cuadro 4.10. las cabras no bebieron agua siendo considerando que los requerimientos son cubiertos con los contenidos del propio alimento coincidente con lo observado por Morand et al. (1984).
4.3. ACTIVIDADES DEL HATO EN EL POTRERO

4.3.1. Tiempo de duración de las actividades

En el Cuadro 4.12. se presenta el tiempo utilizado por las cabras en distintas actividades, observándose que la actividad de ingestión de alimento (que incluye ramoneo y pastoreo) durante el período seco abarcaría un mayor tiempo durante el día (63,9% del tiempo diurno), debido que al ingresar los animales al potrero se encontrarían con los requerimientos insatisfechos, y al momento de disponer de alimento tendrían un comportamiento compensatorio como es definido por Verde (1992), produciéndose un aumento de la ingestión de alimento.

Coincidentemente con Arnold et al., (1978) se observa que, en el curso de los días se incrementa la búsqueda de alimento en relación a la cosecha, como consecuencia de la disminución de disponibilidad, produciéndose un incrementado en el recorrido por los sectores y el aumento de la distancia entre los animales. Al mismo tiempo, se incrementa las actividades de ociosidad y distracción de las cabras, que cambiarían como resultado del tiempo que se utiliza para la ingestión de alimento.

Cuadro 4.12. Tiempo diario utilizado por las cabras en las actividades en horas (h.) y porcentaje (%)
P
C
R
O
B
horas
6:12
1:40
1:33
0:15
0:01
porcentajes
63,9
17,2
16,0
2,6
0,2
 P = ingestión de alimento (pastoreo + ramoneo) ; C = caminando ; R = rumiando ; O = ocioso ; B = bebiendo

El caminar es la segunda actividad en el tiempo dedicado por los animales a lo largo del día (17,2%) como esta indicado en el Cuadro 4.12., fundamentalmente relacionado a la búsqueda de alimento y al traslado hacia el área de pastoreo. El elevado tiempo dedicado al caminar supera al utilizado por ovinos y vacunos, siendo acreditado a un comportamiento propio de la especie, permaneciendo como es indicado por Arbiza et al. (1986) pese al proceso evolutivo y de domesticación.

También se observa en el transcurso de los días que la actividad de caminar se vería aumentada al disminuir la disponibilidad de alimento incrementándose el tiempo de pastoreo, situación ésta que es confirmada por Arnold et al. (1978). También se vería afectado el comportamiento de las cabras que permanecerían muy poco tiempo echados u ociosos (situación anteriormente mencionada), aumentando el recorrido por los sectores y la distancia entre los animales. Mientras que, la rumia con los animales echados disminuiría, siendo desplazada por el incremento de la ingestión de alimento.

El echo de que exista una menor disponibilidad de alimento, un aumento del requerimiento animal y disminuya el período diurno con el transcurso del las semanas, llevaría a las cabras al aumento del tiempo para la ingestión de alimento, debido a que esta actividad dependería en cierto grado a la presencia de luz para la selección del alimento, situación que no presenta las actividades de rumia y ocio.

El ingreso de las cabras al potrero es cercano al inicio de los muestreos observándose a los animales nervios, estando a corta distancias individuales con una actitud exploratoria e incertidumbre respecto a permanencia en el lugar lo cual también es indicado por Arnold et al. (1978), existiría poco tiempo de ociosidad con los animales echados con niveles inferiores a la rumia echada, mientras que la ociosidad parada esta mas relacionada a la búsqueda de alimento y a momentos de alerta por ruidos inesperados.

La actividad de beber sería casi inexistente en el potrero producto de la baja disponibilidad y una calidad del agua inadecuada que limitaría su ingestión, quedando limitado el consumo de las cabras al contenido acuoso del alimento, a lo cual han hecho referencia otros autores (Arnold et al., 1978 ; Morand et al., 1984), cabe señalar que los requerimientos de agua por las cabras menores a otros rumiantes domésticos.

Coincidentemente con Rosengurtt (1979) se observa que la presencia de precipitaciones determinaría el rebrotes en el forraje cambiando primariamente la calidad de la vegetación del tapiz asociándose también a la limpieza del suelo de deyecciones de acuerdo a lo observado por Morand et al. (1984) y que determinaría un efecto sobre la selección del forraje por parte de las cabras. Una disminución de temperatura aumentaría los requerimientos cambiando los consumos y por ende el comportamiento ingestivo.

4.3.2. Descripción del transcurso de las actividades

Las actividades a lo largo del día a nivel del hato transcurren con distintas intensidades, pasando de una a otro en forma secuencial ininterrumpida, viéndose iniciada por un grupo de individuos que se considerarían líderes, los cuales serian seguidos por el resto de los animales, estando estas actitudes según lo indicado por otros autores (Arnold, et al., 1978 y Escós et al., 1993) dentro de lo que se considera el comportamiento gregario.

4.3.2.1. Movimientos en el potrero fuera del período diurno

Las cabras cosechan alimento mientras exista luz en la tarde, mientras que se irían acercando al dormidero donde transcurren la noche. Éstos lugares posibles donde pernoctan los animales son dos en los sectores 27-28 y en el sector 8 (Figura 4.5.), que se encontrarían en la cercanía del lugar donde termina el pastoreo de la tarde, mientras que estarían alejados del inicio del pastoreo de la mañana, lo cual lleva al hato a trasladarse en la mañana a la zona de alimentación según lo observado durante los días de muestreo.

La finalización del pastoreo diario estaría dada con los animales trasladándose hacia el dormidero mientras pastorean en la tarde, observándose que la ingestión de alimento se concentraría por la mañana en los sectores 2, 3, 17 y 18 y que se iría expandiendo a fin de la tarde en los sectores 4, 5, 6, 12, 13, 22 y 23 (Figura 4.5.).

Figura 4.5. Disposición de los sectores dentro del potrero
4.3.2.2. Comportamiento en las actividades fuera del período diurno

El hato pasa la noche en dos lugares (según lo señalado anteriormente) que se encuentran en las zonas mas altas y periféricas del potrero limitadas de alguna forma por los alambrados que le daría a los animales cierta seguridad según Arbiza et al. (1986). Estos lugares se caracterizan por tener suelos cubiertos por pasturas naturales de estrato bajo lo cual sería habitual según lo observado por Arnold (1978) cuando existe una constante presencia de animales que deterioran el tapiz.

Antes y a la salida del sol, las cabras se retiran del dormidero, siendo esta actitud iniciada por pocos individuos líderes los cuales son seguidos por el resto del hato (comportamiento gregario), colocándose posteriormente las cabras en dos o tres filas a cortas distancias menores a 1 metro entre animales existiendo en el proceso topadas y cambio de posición de las cabras dentro de las columnas a lo cual hace referencia Orgeur et al. (1990) como un comportamiento social para determinar el lugar jerárquico que tiene cada animal en el hato.

4.3.2.3. Movimientos en el potrero durante el período diurno

Al igual que lo indicado por Arnold et al. (1978) se observa que al momento del inicio de los muestreo el hato tendría identificados parte de los elementos del potrero y su ubicación debido a un comportamiento exploratorio llevado a cabo al momento del primer ingreso al mismo días antes de los muestreos.

Se ha observado que la secuencia de movimientos y actividades realizadas podría depender de una compleja combinación de factores entre los cuales fueron considerados la ubicación del sol, distribución y ubicación de los árboles y pasturas, disponibilidad de alimento, factores climáticos y estado fisiológico de los animales del hato.

Es así que, las cabras comenzarían la actividad de ingestión de alimento en la zonas del potrero contrario a la salida del sol en sectores 2, 3, 9, 10, 17 y 18 (Figura 4.5.), lugar que presenta una luminosidad mas temprana así como temperatura del aire y calentamiento del suelo, además es donde antes y por último hay luz (lo cual permite aumentar el tiempo de pastoreo, además de mejorar la selección, búsqueda de alimento). El recorrido del hato durante el día tiene sentido horario, fundamentalmente durante el período con sequía comenzando en sectores 27-28 y terminando en sector 30.

Las cabras presentan clara preferencia por el ramoneo de árboles al comienzo de los muestreos observándose el inicio de la actividad de ingestión de alimento es donde están ubicados los árboles (sectores 17 y 18) fundamentalmente leguminosa (Acacia caven). Durante el transcurso de los días se incrementa el pastoreo en detrimento del tiempo dedicado al ramoneo, dominando hacia la tarde el consumo de gramíneas.

Mientras exista disponibilidad y dada la preferencia de leguminosas arbóreas por las cabras en la mañana, se prioriza la actividad de ramoneo en dicha zona. A medida que fue decayendo la disponibilidad de follaje, el hato se inclina a la actividad de pastoreo, eligiendo así, sectores con mayor dominio del estrato bajo (sectores 9, 10 y 19) con un mayor contenido de gramíneas.

Este comportamiento estaría justificado según Morand et al. (1984) porque las cabras toman estrategias alimentarias, siendo especializadas en la selección entre las especies dominantes y cuando las especies elegida inicialmente es restringida en disponibilidad la preferencia es dada a otra especies, lo cual indicaría a las cabras como consumidoras adaptativas.

La disponibilidad de alimento puede ser determinante de la secuencia de movimientos que realizan las cabras como hace mención Arnold et al. (1978), a medida que disminuye la disponibilidad los animales se encaminan a ampliar el área de pastoreo, aumentando la distancia entre individuos y los sectores ocupados por el hato, al mismo tiempo que los animales actúan en forma mas individual al momento de la elección del alimento (cuanto mas alejados los individuos unos de otros mas diferente es la pastura encontrada por ellos y con ello su elección).

Durante los días ventosos y/o lluviosos, las cabras se ubiquen en zonas bajas o cubiertas (sectores 5, 6 y 9), permaneciendo parados e inactivos. Dado el caso de lluvia por la tarde, los animales en vez de realizar el recorrido habitual (con la existencia del sol), éstos se irían acercando hacia la zona de dormidero donde continuarían con el pastoreo, como forma de reducción de movimientos y proceder al adelantamiento de etapas.

La disminución de temperatura a medida que pasan los días y el aumento del pastoreo determinan que, aumente el caminar dentro y entre sectores volviendo los animales sobre los mismos lugares, con un aumento del estado de inquietud general llevada por la búsqueda de alimento.
4.3.2.4. Comportamiento en las actividades durante el período diurno

4.3.2.4.1. Ingestión de alimento (ramoneo + pastoreo)

Durante el período seco las cabras tienen en el día dos momentos de pastoreo, a la mañana y a la tarde. En la mañana el pastoreo se inicia alrededor de la salida del sol, en la zona previamente identificadas por los animales para el ingestión de alimento. Estas zonas en particular están ubicadas en forma opuesta a sol y donde se localiza el mayor número de árboles de espinillo (Acacia caven) y coronilla (Scutia buxifolia) abarcando los sectores 9, 10, 11, 17, 18 y 19 (Figura 4.5.).

El período de pastoreo de la mañana sería el mas intenso pero menos extenso respecto a la tarde, con una prevalencia del ramoneo en árboles antes que el pastoreo en el estrato bajo y medio. La preferencia del ramoneo por la mañana se va dilatando a lo largo de los 3 días igualándose los tiempo de pastoreo y ramoneo, como consecuencia de la disminución en disponibilidad de follaje en los árboles, lo cual determinaría que se extendiera el área de ingestión de alimento fundamentalmente hacia zonas con predominio del estrato bajo (sectores 6, 14, 22, 23, 24 y 29), mientras la intensidad se vería disminuida por el aumento en búsqueda de alimento llevando a un mayor traslado y dispersión de las cabras.

Esta tendencia del pastoreo se extiende en superficie con el transcurso de los días acentuándose mas en la tarde que en la mañana, observándose que las cabras se trasladarían y dispersarían mas, ocupando mas tiempo en búsqueda y selección de forraje notándose una mayor selectividad al momento de ingestión.

La ingestión de alimento es mas común con animales parados, incluso en 2 patas en el caso del ramoneo, haciéndose mas frecuente a medida que disminuye la disponibilidad de follaje.

Durante el período lluvioso la baja disponibilidad fundamentalmente de follaje en árboles determinaría que las cabras solo pastoreen en el estrato bajo y medio, cubriendo a lo largo del día toda el área del potrero. El pastoreo se desarrollo por los animales caminando continuamente de ida y vuelta sobre los sectores con movimientos de zigzag mientras van cosechando el forraje, esta actividad solo se vería interrumpida por la búsqueda de alimento, momento que es aprovechado para rumiar.

La situación dada por la baja disponibilidad llevaría a una actitud general de nerviosismo por la búsqueda incesante del alimento, comportamiento éste que se vería generalizado como una conducta en bloque de las cabras dentro del hato. Por otra parte, la caída de temperatura aumentaría los requerimientos de las cabras lo que elevaría el tiempo de pastoreo mediante el inicio mas temprano del mismo y el pasaje de otras actividades a un segundo plano.

4.3.2.4.2. Caminando

El tiempo dedicado a la actividad de caminar es un 17,2% del tiempo total diurno, siendo ésta un medio para poder llevar a cabo otras actividades fundamentalmente la ingestión de alimento (Cuadro 4.12.), produciéndose cuando los animales va a realizar una actividad que se encuentra en zonas alejadas de donde están ubicados, caso que se observaría en la a la salida del sol donde las cabras se dirigen desde el dormidero al lugar de pastoreo.

El avance de las columnas de cabras caminando se realizarían en todas las ocasiones por los mismos lugar lo cual lleva a producirse sendas a nivel del suelo, y a medida que se acerca al lugar de pastoreo éstas desaparecen producto de la separación de las cabras y del rompimiento de las columnas observándose un enlentecimiento de la marcha y expansión de los individuos en el área para dedicarse a la cosecha de forraje.

Cuando las cabras caminan como actividad secundario del pastoreo, lo realizarían en forma intercalada con avances de pocos pasos y detenimiento de la marcha que se produciría por lo general en forma individual e independiente, pudiéndose llegar a la formación de grupos aislados de individuos con movimientos en bloque.

Éste comportamiento en el caminar se incrementaría con el transcurso de los días causado por el aumento del tiempo de búsqueda de alimento, la intensidad en las distintas actividades y la duración de la misma, donde el caminar pasaría a ser una actividad de transición. Por otra parte, el caminar estaría mas relaciona con la actividad de pastoreo que con ramoneo, observándose mas frecuente en la tarde, aumentando ésta tendencia con el transcurso de los días.

Durante el período lluvioso el caminar estaría mas asociada a la actividad de ingestión de alimento, existiendo a lo largo del día un traslado permanente desde un sector a otro que asociado con la disminución de disponibilidad de alimento. Este comportamiento solo se vería interrumpido por factores climáticos adversos (lluvia y viento) donde las cabras permanecerían estáticas, lo cual también es señalado por Arnold et al. (1978).

4.3.2.4.3. Rumiando

Durante el período seco la actividad de rumia tiene relación con la ingestión de alimento, produciéndose durante o después del mismo. La rumia sería realizada tanto con el animal parado como echado.

La rumia echada se produce en el intervalo entre el pastoreo de la mañana y la tarde con una duración entre 1 a 2 horas en los primeros días, disminuyendo con el transcurso de los días a medida que se incremento el tiempo de ingestión de alimento, además existiría una disminución de la constancia y un aumento de las interrupciones que impediría delimitar la duración de la actividad.

En los primeros días las cabras rumiarían echadas durante dos momento, a media mañana y a medio día. Las cabras cuando rumian echadas lo hacen unas cercanas a otras en la propia área de pastoreo recurriendo algunos individuos a la sombra de los árboles en caso de días soleados.

La rumia parada sería realizada cuando la actividad principal es la ingestión de alimento, y sería aumentada a medida que transcurren los días, como forma usar mejor el tiempo diurno que se ve disminuir diariamente, utilizándose para rumiar los momentos en que la cabra busca alimento para comer. La rumia parada se produce en pastoreo mas común que en ramoneo, por lo tanto es mas frecuente por la tarde que por la mañana.

La rumia parada se podría asociarse con la ociosidad parada del animal, producto de la falta de constancia que caracteriza en éste tipo de rumia. Los animales actúan en forma mas individual para realizar la rumia respecto a la ingestión de alimento, aún así, dentro de cierto margen utilizan los mismos momentos y tiempos, pudiendo durar el período de transición entre actividades de 20 a 30 minutos.

Durante el período lluvioso la rumia es realizada con las cabras paradas dada la necesidad de utilizar lo mejor posible los tiempo para la búsqueda de alimento que se presentaría en bajas disponibilidades, determinando la desaparición del período en torno al mediodía donde los animales se echan para rumiar.

Con bajas disponibilidades las cabras realizarían la rumia paradas, combinada con la actividad de pastoreo e incluso ociosidad donde los animales rumian mientras localizan visualmente mas forraje, observándose que la disminución de la rumia general estaría relacionado al aumento de la actividad de la ingestión de alimento.

4.3.2.4.4. Ocioso y bebiendo

Como se muestra en el Cuadro 4.12. la actividad de ociosidad tiene 2,6% y actividad de beber agua 0,2% en el tiempo diurno, siendo estos valores muy por debajo a los ocupados por las demás actividades. Durante el período seco la ociosidad se vincularía a la búsqueda de alimento.

Las cabras estarían ociosas paradas cuando, existen elementos distorsionantes que ponen en alerta a los animales de un peligro (ruidos súbitos, aparición inesperada de animales) o exige de éstos la adaptación a cambios ambientales como la lluvia y viento. El ocio parado también se relacionaría con la existencia de una baja intensidad en la actividad que viniera realizando como sería la ingestión de alimento o rumia.

El ocio parado podría también vincularse con la actividad que venían realizado como el pastoreo, viéndose mas frecuente al pasar los días debido a las condiciones que se exige a las cabras que mayores áreas sean recorridas. Las cabras están echados ociosos relacionados con la actividad de rumia.

Durante el período lluvioso la actividad de ociosidad se daría por cortos lapsos como consecuencia de cambios ambientales y una mayor necesidad de búsqueda de alimento, presentándose un incremento general del nerviosismo en las cabras.

El bajo presencia de los animales bebiendo agua en todas las etapas del muestreo, estaría relacionado a la baja disponibilidad y calidad producto del estancamiento de la misma. Por lo tanto, los requerimientos de los animales por agua serían cubiertos por el contenido en y sobre el alimento (contenido de agua celular y la presencia de rocío, lluvias) a lo cual alude Morand et al. (1984).

4.3.3. Tiempo de permanencia en los sectores

Las cabras al comienzo se localizarían en sectores caracterizados por la concentración de los árboles y las extensas áreas de pastura para realizar la actividad principal de ingestión de alimento, que determinaría el mayor tiempo de permanencia en los sectores 17, 18 21 y 22 (Figura 4.5.).

Con el transcurso de los días los animales fueron realizando su actividad de pastoreo en áreas no utilizadas anteriormente, al mismo tiempo que se verían disminuidas las áreas utilizadas para ese fin, aunque se mantendrían con disponibilidades de forraje, observándose un proceso de rotación del hato para alimentarse sobre los distintos lugares.

Coincidentemente con Arnold et al. (1978) se observa que los tiempos utilizados para realizar el proceso de rotación esta dado por, el contenido de deyecciones del propio hato, la superficie del potrero y la ubicación dentro del mismo (donde el animal en el proceso exploratorio determinaría la disponibilidad con que cuenta y así, una racionalización del área recorrida y los tiempos utilizados a lo largo del día). En comparación al día anterior los animales están a mayores distancias unos de otro, existiendo extensión del área de pastoreo.

Hacia los últimos días de muestreo los animales se concentraban en sectores 5, 6, 10 para pastorear, mientras que los sectores 20, 21, 22 que en un comienzo eran para éste fin dejaron de ser usados. El sector 11, que se presenta con alta estadía, estando dada porque los animales lo utilizarían como zona de paso donde iban y venían de zonas de pastoreo (sectores 9, 18, 17 y sectores 5, 6, 7) (Figura 4.5.), dado su bajo contenido de pasturas los animales rara vez y aún así, por poco tiempo permanecían en el lugar.

Las cabras en un comienzo se concentran en pocos sectores fundamentalmente donde se localiza el alimento de su preferencia, en etapa posterior, el pastoreo desplazo al ramoneo y la actividad de ingestión de alimento desplazo a las demás actividades principalmente de rumia y ociosidad con un aumento del desplazamiento de los animales sobre todo el potrero, que determina finalmente el recorrido total diario con similares tiempos de permanencia entre los sectores.

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