Cómo hacer yogur
Tome
la punta de un cuchillo de fermento y dilúyala en una cucharada de leche
templada.
Tome
1 litro de leche y caliéntela hasta que quede templada (37º-40º
aproximadamente).
Añada
el fermento a la leche y remueva bien.
Encienda
el horno a 50 º C y cuando haya alcanzado la temperatura lo apaga e introduce
la leche templada con el fermento disuelto.
Dejar
reposar por lo menos 6 horas, si en este tiempo la leche sigue líquida volver a
encender el horno a 50ºC y cuando haya llegado a la temperatura lo apagamos y
dejamos reposar otras 4 - 6 horas o hasta que se solidifique la leche.
Se
puede utilizar también una yogurtera o situar el recipiente cerca de una
calefacción. En épocas de verano no hace falta ninguna fuente de calor, se
puede poner directamente al sol.
Una
vez que hayamos hecho el yogur por primera vez se puede resembrar este mismo
yogur tantas veces como se quiera, es decir se toman dos cucharadas soperas de
yogur recién hecho y diluye en la leche para resembrar otro litro.
Con
esta resiembra el yogur tarda menos tiempo .
Cuando
la resiembra se contamine o haya perdido fuerza tomaremos otra dosis de
fermentos lofilizados y haremos yogur como al principio. Esto no suele ocurrir
si la resiembra se hace el mismo día que obtenemos el yogur y los fermentos son
muy frescos, ya que con el paso del tiempo y el frío de la nevera suele dañar
a las bacterias.
También
se puede congelar el yogur recién hecho y nos puede servir como fermento para
próximas ocasiones.
En caso
de usarse leche de oveja, cabra o nata puede necesitar aumentar la dosis al doble para conseguir la primera
siembra o esperar hasta 24 horas para una fermentación completa.