Norberto Purtschert pone un toque suizo a su queso maduro

Él está al mando de la empresa Floralp, en Caranqui, Ibarra. Tiene un férreo carácter. Su sentido de vida: apoyar a los demás y cuidar el medio ambiente.

Redacción Ibarra

Su amplia y franca sonrisa se acentúa cada vez que habla de su pasión: la elaboración de quesos con el inconfundible toque suizo.

Cada una de las 30 variedades de quesos maduros que se amasan en la planta matriz de la empresa Floralp se caracteriza por la buena calidad y el tiempo de maduración que tiene.

Hoja de VIDA
Norberto Purtschert
Su preparación académica. Se graduó en Administración de Empresas en la Universidad Católica de Quito.
Su currículum profesional. Realizó posgrados en procesamiento de leche y elaboración de quesos y sistemas de gestión de calidad en Argentina, Uruguay, Suiza, Italia y España.
Su actividad. Su día comienza a las 05:30 y termina alrededor de las 20:00.

La planta está en la parroquia Caranqui, al este de Ibarra. Allí labora con minuciosidad y rigurosidad. No por eso es un jefe duro. Por el contrario, desde que Norberto Purtschert asumió hace tres años la Gerencia General, Floralp (Flor de los Alpes) se mantiene como un negocio exitoso gracias a la sólida interacción con su entorno social.

De trato amigable y afable, don Norberto -como le dicen sus más de 100 empleados en la fábrica matriz y las sucursales- sabe ganarse el respeto, la confianza y el cariño de sus colaboradores. Incluso, de aquellos que lo tratan por primera vez.

Este quiteño de apariencia europea (por su ascendencia suiza) y modo de hablar ecuatoriano se ha echado sobre los hombros la tarea de lidiar con uno de los mercados más variables y difíciles del país: la compra y procesamiento de leche. Para conseguirlo su filosofía de vida descansa en cuatro pilares: el apoyo de sus padres y seis hermanos, su estilo de vida, el trato humano en los negocios y la visión para aprovechar las oportunidades y expandir la empresa hacia otros países.

Él aplica esos principios con rigor dentro y fuera de la empresa. No en vano muchos lo consideran un buen líder, un referente digno de un premio latinoamericano y un modelo empresarial y humano que todos valoran.

Paúl Arends, gerente de la sucursal de Ibarra de Seguros Colonial, se refiere a él como un emprendedor y líder nacional de los quesos ‘gourmet’. “Lo conozco por 30 años y es un orgullo tenerlo en el listado de nuestros clientes, pues es enemigo de las desigualdades, transparente, leal y sin prejuicios”.

Para Purtschert, uno de los placeres de viajar (y lo ha hecho mucho para especializarse en quesos) consiste en conocer a la gente.

Así busca identificar sus potencialidades y conseguir beneficios mutuos.

Es lo que ha hecho con las plantas de elaboración de quesos en San Gabriel (Carchi), Ibarra y Zuleta (Imbabura) y en Oxapampa (Perú). Su asociación con ganaderos de esa zona le concedió el premio de mejor empresa de comercio interregional.

Este reconocimiento lo obtuvo en un concurso organizado por la Comunidad Andina de Naciones en acuerdo con la Unión Europea.

Participaron 72 empresas de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia. “El premio consistió en un trofeo, una ceremonia muy agradable en Lima y la visita a fábricas de quesos en Italia y España durante 15 días”, dice, sin abandonar su buen humor y sin nada de ostentación.

Para este empresario, las cosas buenas llegan para quien camina paso a paso con absoluto respeto a las leyes, a los seres humanos y al ambiente. “Esta filosofía de vida es parte de nuestra empresa familiar y la hemos inculcado pacientemente a nuestros colaboradores. Podemos estar ocupados, pero si alguien requiere nuestra ayuda, dejamos todo y apoyamos. Allí radica el secreto de la paz interior”, añade.

La puntualidad es su virtud. “Si él se comprometió a algo debe estar seguro que lo hará a tono con principios morales y éticos. Le vendo leche por más de 25 años. Sabe cuidar a sus proveedores y nos ha dado capacitación técnica. Él cree en la calidad y la protección del ser humano y del ambiente ”, sostiene Pablo Escudero, ganadero y gerente de la Empresa de Servicios Agrícolas del Norte.

Es el sexto de siete hermanos y dice que en un lustro la tercera generación de la familia se hará cargo de la empresa.

Hasta que eso ocurra, él y su hermano Rodolfo dirigen su atención a Centroamérica y quieren repetir allá la experiencia de Perú. En ese país tienen una fábrica de lácteos, que representa el 10% de la producción total. El resto está en Caranqui.

Floralp vende 8 000 litros diarios de leche pasteurizada en Ibarra. Además, produce 40 toneladas mensuales de quesos holandés, cheddar, camembert, gruyer, parmesano, tilsiter, raclete, ricotta, mozarela, entre otros.

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