El Consejo Regulador del Queso de Cabrales emitió a lo largo del año 2005,
un total de 293.363 contraetiquetas para la distribución de otras tantas
piezas de este producto, elaborado a partir de leche de vaca y,
estacionalmente, con leche de oveja, cada día en menor proporción, y
cabra.
El número de contraetiquetas repartidas durante ese año es bastante
inferior al registrado en 2004, cuando el Consejo Regulador entregó entre
las queserías cabraliegas y dos de Peñamellera Alta 318.331 pegatinas. Lo
que supone 24.968 piezas menos que el año pasado. Es decir, una caída del
8%.
Al número de piezas debe añadirse, no obstante, otras 7.000 etiquetas más
con las que los productores sellaron las cuñas del queso de Cabrales el año
recién terminado. Una modalidad de venta que se anunciaba a principios de
2004 y que llegó al mercado el año pasado con el objeto de abrirse a
nuevos mercados, vendiendo piezas de todos los tamaños y para todo tipo de
consumidores
A falta de conocer el balance anual de kilogramos del queso de Cabrales
elaborado durante 2005, Isabel Marcos, técnico del Consejo Regulador,
explicaba ayer que la reducción en el número de piezas elaboradas es
consecuencia del cese temporal de la producción de la quesería Cueva del
Molín, gestionada por Central Lechera Asturiana.
Una fábrica que este año retomará su producción con la elaboración de
quesos para su exclusiva distribución en formato cuña, «lo que podría
provocar un considerable aumento en la distribución de contraetiquetas para
cuñas» durante el presente año, indicaron en el Consejo Regulador. El
organismo que vela por la conservación de este queso prevé que, durante
este año, la producción de piezas de quesos se mantenga y que se observe
un incremento en el número de cuñas.
El queso de Cabrales cuenta con Denominación de Origen desde 1981 y se
vende con contraetiquetas desde 1989. El número de pegatinas emitidas fue
creciendo hasta 2003. A partir de ahí, se produjo una tendencia a la baja
en 2004, algo que ha vuelto a suceder durante el año pasado.
Según las estadísticas, el grueso de las contraetiquetas se distribuye en
los meses de agosto, junio y abril, mientras que la producción se reduce de
forma considerable durante los meses más fríos: noviembre, diciembre y
enero.
40 queserías
La producción de queso de Cabrales procede de 40 queserías
distribuidas por las localidades cabraliegas de Arenas, Tielve, Carreña,
Sotres, Poo y Canales, entre otras, así como en la localidad de Oceño, en
Peñamellera Alta. Existen unos 90 ganaderos inscritos en el Consejo
Regulador y el censo de ganado vacuno de ordeño se sitúa cerca de las
1.300 reses. Los rebaños de ganado menor que aportan leche al queso de
Cabrales suman cerca de 1.800 cabezas de cabras y otras 1.000 de oveja. Los
queseros, además, han alertado en reiteradas ocasiones de la disminución
del ganado ovino a consecuencia de los daños que provoca el lobo.
Toda la leche empleada en la elaboración del Cabrales procede
exclusivamente de las ganaderías establecidas en la zona de producción y
controladas por el Consejo Regulador, un órgano que vela por la
autenticidad, calidad y el cumplimiento de las normas que marca la
Denominación de Origen del queso de Cabrales.
Entre ellas, la necesidad de que el queso madure en cuevas naturales entre
dos y cuatro meses donde la humedad debe ser de un 90% y la temperatura debe
oscilar entre los 8 y 12 grados. El queso apenas presenta corteza y cuando
está maduro tiene un color verde-azulado y la masa es cremosa, con un
fuerte olor.