El sistema informará al consumidor del proceso de
elaboración de cada queso
Carreña (Cabrales),
Rebeca AJA
El queso cabrales será el primer producto artesanal agroalimentario de
Europa que emplee etiquetas con un dispositivo de radiofrecuencia que
permita suministrar datos sobre su proceso de elaboración, así como su
puesta a disposición del consumidor. Se trata de una iniciativa pionera
en Europa que pretende dar un valor añadido de calidad a los productos
agroalimentarios, en este caso al queso cabrales. Su elección como
alimento piloto para el desarrollo del proyecto está motivada por el
hecho de ser uno de los productos asturianos más internacionales.
Asturias lidera el proyecto ESTIIC, nombre del plan a través del cual se
ejecutará esta novedosa iniciativa, que tiene 18 meses de duración (junio
de 2006-diciembre de 2007) y que contará con la participación del
Laboratorio Interprofesional Lechero y Agroalimentario de Asturias (LILA
Asturias). El Consejo de Gobierno del Principado acordó ayer conceder una
subvención de 22.000 euros al laboratorio asturiano para la participación
en el proyecto. El LILA Asturias ha explicado que el objetivo final de
esta ambiciosa iniciativa es dar un valor añadido al queso cabrales,
ampliando las garantías de calidad actuales. Para esto se van a valorar
las posibilidades reales que existen de «trazabilidad» de este producto,
es decir, de que el consumidor tenga la posibilidad de disponer de
información que le permita seguir la pista -la traza- del queso que llega
a su mesa.
Actualmente, el embalaje del queso cabrales en papel de aluminio se
completa con la etiqueta del fabricante y la contraetiqueta del Consejo
Regulador de la Denominación de Origen del Cabrales, compuesta por una
banda roja flanqueada por dos bandas verdes y el logotipo del Consejo
Regulador con la numeración correspondiente. En la etiqueta cada
elaborador identifica su quesería, su número de registro y si el queso
etiquetado es de una, de dos o de tres leches (cabra, oveja y vaca). Los
quesos así envasados y etiquetados que llegan al mercado son auténticos
cabrales con todas las garantías de calidad. La «trazabilidad» mediante
radiofrecuencia del queso cabrales que se proyecta ampliará esas garantías
poniendo a disposición del consumidor información sobre el proceso de
elaboración: el día en que se obtuvo la materia prima para la elaboración
del queso, el tiempo de secado en la quesería antes de pasar a la cueva,
la localización de la cueva y el tiempo de maduración del queso.
El proyecto está dando ahora sus primeros pasos. Personal del LILA
Asturias y de su socio en esta actuación, el Centro Tecnológico de la
Universidad de Dortmund (Alemania), ha comenzado con las labores de campo
para localizar las primeras queserías piloto y ya ha habido un primer
contacto con elaboradores.
Aún no está definido qué dispositivo de radiofrecuencia se empleará.
Primero se deberá analizar qué tipo de etiquetas son las adecuadas para
las necesidades del producto, así como el tipo de expectativas en cuanto
a precio y trazabilidad. También falta por decidir cómo recibirá el
consumidor la información, si será por internet o mediante otro sistema.
Estamos acostumbrados a ver en los productos que consumimos códigos de
barras, un método de identificación que permite seguir la pista a un
producto y diferenciarlo de los demás. Las etiquetas RFID (siglas de
Radio Frequency Identification, en español identificación por
radiofrecuencia) perfeccionan esos códigos de barras.
El proyecto ESTIIC (fomento del uso de la tecnología, la innovación y la
sociedad de la información a favor de la competitividad) está liderado
por Asturias, a través del IDEPA. En él participan cuatro regiones
europeas: Asturias, Cantabria, el Sureste de Irlanda y Renania del
Norte-Westfalia (Alemania).
La Nueva España - Asturias,Spain
2/12/2006
Subvención para
investigar el uso de radiofrecuencia en el queso
R. O./CARREÑA
El Principado subvenciona con 22.000 euros al Laboratorio
Interprofesional Lechero y Agroalimentario de Asturias (LILA), para un
proyecto novedoso
que pretende valorar si es viable la trazabilidad
mediante radiofrecuencia en el queso de Cabrales. Se trata del empleo de
etiquetas con un dispositivo de radiofrecuencia que permite ir suministrando
datos a lo largo del proceso de elaboración del queso, y la posible
recogida de esos datos en el punto de venta. El trabajo del LILA será
complementado por un socio alemán del Centro Tecnológico de la Universidad
de Dortmund.
Por otro lado, concede 107.022 euros para adecuar un local en Carreña para
la oficina comarcal de la Consejería de Medio Rural.