Las mafias que trafican queso
El ingreso por contrabando de lácteos, como queso y
quesillo, provenientes principalmente de Nicaragua, ha hecho florecer por años
una actividad delictiva que preocupa tanto a Policía y a Aduanas, como a
productores nacionales. En este trabajo, LA PRENSA GRÁFICA pone luz sobre cómo
afecta este contrabando al sector fiscal, a la salud, y el panorama de estos
productos de cara al TLC.
|
|
|
|
|
Noticia patrocinada por |
|
|
|
|
|
|
|
El contrabando de productos lácteos desde Nicaragua hacia El Salvador es un próspero negocio para el crimen organizado.
Las últimas investigaciones policiales dan cuenta de que por lo menos 12 estructuras —con nexos en ambos países— son las encargadas de controlar la industria del contrabando de queso y quesillo.
Durante 2005, la Policía Nacional Civil (PNC) se incautó de 767 mil 600 libras de mercancía con un valor en el mercado local de 1 millón 686 mil 832 dólares.
En lo que va de 2006, se han decomisado 103 mil 530 libras de queso, valoradas en 236 mil dólares, y 8 mil libras de quesillo, cuyo valor ronda los 13 mil 722 dólares.
El presidente de la Asociación Salvadoreña de Productores de Leche (PROLECHE), Alfonso Escobar, estima que los contrabandistas logran introducir unas 200 toneladas de queso al mes. La cifra no sorprende a los investigadores policiales, pues saben que los contrabandistas cuentan con camiones, lanchas, celulares, radios de comunicación portátiles y bodegas para el almacenamiento.
Cada una de estas bandas cuenta con una plantilla de no menos de 20 personas y las mejor organizadas llegan a obtener hasta 137 mil dólares por el ingreso de unas 24 toneladas de queso por viaje.
El producto en el mercado
La mayor parte de estas bandas, según la PNC, tienen sus bases en la zona oriental, lo que les facilita la comunicación con estructuras similares en Nicaragua.
La playa El Icacal, en el municipio unionense de Intipucá, es considerada uno de los puntos donde los contrabandistas desembarcan el queso tras atravesar en lancha el golfo de Fonseca.
“Nos hemos coordinado con las autoridades nicaragüenses para sugerirles mejores controles”, asegura José Luis Tobar Prieto, subdirector de Investigaciones de la Policía salvadoreña.
Por su parte, la Dirección de Aduanas informa que se investiga a tres empresas locales que tienen licencias de exportadores, pero de las que se sospecha que son parte de la red de contrabando.
El director de Aduanas, Gustavo Villatoro, sostuvo que estos delincuentes “no solo evaden el pago de impuestos, sino que también los controles fitosanitarios, porque el queso que traen no es apto para consumo humano”.
El Ministerio de Ganadería considera que el 70 por ciento de los quesos de contrabando está contaminado.
Piden colaboración
Una de los malestares que existe en Aduanas y la Policía es que los presuntos contrabandistas apresados siempre salen libres con todo y queso. La jueza de Paz de Intipucá, Íngrid Berríos, no esconde que sí ha regresado productos y ha dejado en libertad a los acusados, pero lo argumenta alegando que la ley así lo establece.
A principios de enero pasado, la región oriental de la Fiscalía presentó un recurso de revocatoria ante la decisión de Berríos de devolver 195 marquetas de queso que fueron decomisadas el 26 de diciembre de 2005 en el cantón La Leona, de Intipucá.
Sin embargo, Berríos envió una notificación a la Policía para que le retornaran el producto a su supuesto dueño, Cristino Villatoro.
La jueza aseguró que el producto fue devuelto porque Villatoro entregó factura de consumidor final, donde demuestra la adquisición del producto en un lugar llamado Lácteos San Antonio.
La Prensa Gráfica - El Salvador 3/04/2006
* Diario cuzcatleco realiza reportaje sobre actividad
delictiva que permite sacar desde hace muchos años nuestros productos lácteos
* Hay bandas organizadas en el país receptor y en el nuestro, y sólo en 2005
las autoridades incautaron mercancía con valor de 1 millón 686 mil 832 dólares
investigaciones@laprensa.com.sv
El ingreso por contrabando de lácteos, como queso y quesillo provenientes
principalmente de Nicaragua, ha hecho florecer por años una actividad delictiva
que preocupa tanto a Policía y Aduanas, como a productores nacionales. En este
trabajo, LA PRENSA GRÁFICA pone luz sobre cómo afecta este contrabando al
sector fiscal, a la salud, y el panorama de estos productos de cara al TLC.
El contrabando de productos lácteos desde Nicaragua hacia El Salvador es un próspero
negocio para el crimen organizado.
Las últimas investigaciones policiales dan cuenta de que por lo menos 12
estructuras —con nexos en ambos países— son las encargadas de controlar la
industria del contrabando de queso y quesillo.
Durante 2005, la Policía Nacional Civil (PNC) incautó 767 mil 600 libras de
mercancía con un valor en el mercado local de 1 millón 686 mil 832 dólares.
En lo que va de 2006, se han decomisado 103 mil 530 libras de queso, valoradas
en 236 mil dólares, y ocho mil libras de quesillo, cuyo valor ronda los 13 mil
722 dólares.
El presidente de la Asociación Salvadoreña de Productores de Leche (Proleche),
Alfonso Escobar, estima que los contrabandistas logran introducir unas 200
toneladas de queso al mes. La cifra no sorprende a los investigadores
policiales, pues saben que los contrabandistas cuentan con camiones, lanchas,
celulares, radios de comunicación portátiles y bodegas para el almacenamiento.
Cada una de estas bandas posee una plantilla de no menos de 20 personas, y las
mejor organizadas llegan a obtener hasta 137 mil dólares por el ingreso de unas
24 toneladas de queso por viaje
El Nuevo Diario - Nicaragua 5/04/2006