Digesnor transformó en harina 26.500 toneladas de cadáveres

La producción de harinas cárnicas que sale de la fábrica tiene como destino las distintas fábricas cementeras que existen en España.
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F.Descalzo - Segovia
La empresa segoviana Digesnor, con sede en San Martín y Mudrián, procesó el año
pasado más de 26.500 toneladas de cadáveres animales para transformarlas en
harinas animales.
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La puesta en marcha de esta fábrica —que comenzó procesando los cadáveres
de los rumiantes a raíz de la aparición de los casos de las vacas locas—, se
ha ido completando y actualmente recibe animales pertenecientes a todas las
especies ganaderas.
Aunque la prohibición de enterrar cadáveres lleva vigente desde mayo de 2003,
la falta de infraestructuras había impedido a los ganaderos acatar la
normativa. Ahora ya se evita que toda esta cantidad de residuos ganaderos se
descompongan en el subsuelo con productos químicos y se mezclen con las aguas
subterráneas.
La empresa Digesnor, que está integrada por las sociedades ganaderas segovianas
Proinserga, Dibaq y El Roquete, tiene una plantilla de 48 trabajadores más
otros 11 empleos indirectos que son camioneros autónomos dedicados a la
recogida y transporte de los cadáveres.
Las 26,5 toneladas que procesan se envían a las fábricas cementeras que
utilizan la grasa animal como combustible y las cenizas para la fabricación de
cementos.
El gerente de Digesnor, Luis Miguel Pedrazuela, que expuso el balance de la
actividad a los distintos miembros del consejo de administración en su última
asamblea, detalló que el año pasado han realizado importantes inversiones en
maquinaria “para mejorar el proceso de transformación”. “Hemos adquirido
un termodestructor nuevo y hemos renovado todo el sistema de eliminación de
olores”, añadió.
Subvenciones Desde que se hizo obligatoria la destrucción de cadáveres, los
ganaderos cuentan con unas líneas de ayudas de seguros que le hacen más
rentable la eliminación de las reses fallecidas. Tan sólo los equinos no se
incluyen en las subvenciones oficiales, aunque las empresas privadas sí
realizan pólizas para estos animales, según explica Agustín González, de
Mapfre. Los costes para los ganaderos varían en función del grado de
profesionalidad del ganadero y por lo general se establecen por períodos
anuales. “Prácticamente está asegurado el 100% de la ganadería de la
provincia”, añade Agustín González.
Las administraciones públicas, Ministerio de Agricultura y comunidades autónomas,
sufragan a través de los seguros los gastos que, finalmente, repercuten en los
consumidores. En todo caso la actividad de Digesnor ha contribuido a mejorar el
medioambiente en la provincia. Tan sólo algunas especies animales, como los
buitres o los lobos, notaron la desaparición de los vertederos que existían en
muchos municipios, donde seguramente no se enterraban correctamente los
animales. Para garantizar el sustento a las aves carroñeras, la Junta habilitó
cuatro muladares en distintos lugares de la provincia como Fuentemilanos,
Escarabajosa de Cabezas, Montejo de la Vega y San Ildefonso.
Las cifras por especies
Porcino: Es el grupo ganadero más numeroso dada la estructura ganadera de la
provincia. En 2005 se convirtieron en harina un total de 11.375.204 kilogramos.
Vacuno: El año pasado se transformaron 5.823 animales, de los que 2.499 eran
menores de seis meses de vida; 2.156 tenían más de un año y 1.168 de seis a
doce meses.
Subproductos de mataderos: Los desperdicios de mataderos y salas de sacrificio
aportaron el año pasado algo más de ocho millones de kilogramos.
Ovino y caprino: Un total de 21.727 animales fueron convertidos en harinas. Además
también se procesaron 1.550 cabras.
Aves y conejos: Las dos especies sumaron 368.474 kilogramos.
Equino: 166 caballos entraron el año pasado. Aunque no cuenta con cobertura de
seguros oficiales, aunque sí existen los privados.
Otras provincias: Digesnor también procesó 4.400 toneladas de animales
rumiantes procedentes de Salamanca, Zamora y Palencia
El Adelantado de Segovia - Segovia,Castilla y León,Spain 21/03/2006