El proyecto para frenar los incendios se afianza entre la población rural y el sector ganadero Brigadas en zonas de alto riesgo
Las organizaciones agrarias hacen una evaluación positiva de la labor de los técnicos COAG y UPA apuestan por retomar los desbroces
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Miembros de la ADS de ovino Carballeda-Sanabria, junto a las desbrozadoras adquiridas dentro del Plan 42. / A. S. |
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DATOS |
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Actuaciones: El plan
desarrollado a lo largo de 2005 se ha centrado en cuatro líneas de
actuación: difusión e información de ayudas; programa de educación
ambiental dirigido a niños y adultos; vigilancia preventiva por
parte de la Guardia Civil y los agentes medio ambientales; programa
de desarrollo silvopastoral; y actuaciones sobre desarrollo local
con otros colectivos implantados en la comarca. |
En un año conflictivo por la proliferación de incendios, como fue el 2005, la implicación social de los agentes y técnicos
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del Plan 42 implantado por
la Consejería de Medio Ambiente ha sido positiva en cuanto al número de
intervenciones, asesoramiento y la labor de concienciación del medio rural
sobre la preservación del monte.
El trabajo de campo desarrollado por los dos técnicos asignados a las
comarcas de Sanabria y Carballeda es valorado muy positivamente por las tres
organizaciones profesionales de ganaderos implantadas en la comarca COAG,
UPA y Asaja. A lo largo del año pasado se ejecutaron una veintena de
proyectos promovidos dentro del Plan 42, que fueron secundados por la
población.
Las actuaciones desarrolladas han avanzado en cuatro líneas de actuación:
la difusión de ayudas medioambientales, el programa de educación
ambiental, el programa de desarrollo silvopastoral y las actuaciones de
desarrollo local. Estas actividades se han puesto en marcha en colaboración
con los técnicos de la Sección de Espacios Naturales, a través de la
labor de los agentes forestales y medioambientales, y con los agentes de
desarrollo local dependientes de otras administraciones.
En la difusión de ayudas y subvenciones para el medio ambiente, el Plan 42
ha potenciado el interés de los solicitantes -en su mayoría ganaderos- por
la correcta gestión del medio ambiente. En esta actuación destacan tres
aspectos: los encuentros con sectores económicos para informar,
especialmente, de las subvenciones agroambientales dirigidas a la gestión
del matorral en explotaciones ganaderas; las reuniones informativas en Vigo,
San Martín de Castañeda, El Puente, Pías y Trefacio; y la atención
directa los lunes en la oficina de la Casa Forestal del Puente.
Educación
El segundo programa se centró en la educación ambiental dirigido a
la comunidad escolar, la población adulta y otros sectores de la población
residente en el medio rural. En colaboración con el Servicio de Educación
Ambiental de Zamora se celebró a lo largo de 2005 el I Concurso del Día
Mundial del Medio Ambiente en todos los colegios, con la redacción de
relatos y el diseño de maquetas. También colaboraron con los campamentos
de verano de la Diputación en Trefacio y con los actos del Día del Árbol
en los colegios.
A través del servicio de Educación Ambiental de Valladolid se hizo un
seguimiento de la labor en los colegios con dos rutas por Pías y Trefacio.
Dentro del plan se presentó una edición sobre normas básicas de recogida
de setas, hubo colaboración con los medios de comunicación locales y se
editó el boletín informativo 'Cuarentaydos'. Entre las charlas destaca la
de prevención de fitopatologías en las masas forestales y cultivos
frutales.
En el programa de desarrollo silvopastoral, uno de los más importantes para
el sector ganadero, se ha incluido el asesoramiento técnico a las Asociación
de Defensa Sanitaria de Ovino y Caprino y vacuno, que engloban a toda la
comarca, además de dar asesoramiento a los ganaderos en los planes
silvopastorales.
Préstamos
En soporte informático, ha efectuado un seguimiento de las
actuaciones alternativas al uso del fuego, los desbroces. El pasado año
colaboró en un plan de préstamo para la adquisición de tres desbrozadoras
adquiridas por la ADS de ovino Carballeda-Sanabria, que desarrolló entre
sus asociados un plan propio de desbroce. Esta adquisición se hizo en
colaboración con la asociación de desarrollo comarcal Adisac-La Voz y Caja
Rural.
Dentro de la cuarta línea de actuación destacan las III Jornadas de
Gastronomía Micológica, con el grupo de acción local Adisac-La Voz y la
colaboración con la junta directiva de la Asociación Micológica Sanabresa
'El Cucurril'. Además, los técnicos colaboraron con los agentes de
desarrollo local de la mancomunidad Sanabria Carballeda en el curso de jóvenes
emprendedores celebrado en Trefacio. Asimismo, realizan periódicamente
reuniones con las ADL de la comarca para el estudio iniciativas.
Dentro de esta misma línea de actuación se desarrollaron el pasado año
charlas en todos los municipios que abarca el Plan 42 sobre castañicultura,
gestión forestal y consecuencias de los incendios. Para intercambiar
experiencias con diversos sectores económicos, se organizaron viajes a
otras provincias donde se han desarrollado experiencias en diversificación
económica, como micología o castañicultura.
Las organizaciones profesionales coinciden en su evaluación positiva del
trabajo de campo realizado por el equipo técnico contratado para la zona.
La Consejería de Medio Ambiente puso en marcha este plan en los 42
municipios con más problemas de incendios forestales de la Región, aunque
en los últimos años la iniciativa se ha ampliado a casi toda la comarca.
El representante de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Pedro Fernández,
recalcó la profesionalidad de los técnicos, pero considera que es
necesario «tener más autonomía para gestionar los recursos de forma
acorde con las necesidades que los ganaderos planteamos y trasmitimos».
Para UPA, uno de los principales problemas «es la politización y el
revanchismo que hay contra esta comarca». Fernández pone el ejemplo de que
las encuestas del plan sobre las causas de los incendios «son inducidas, no
se incluyen ni la negligencia, ni la mala gestión como origen de los
incendios, y las acusaciones recaen exclusivamente en el sector primario».
Puntualiza, sin embargo, que los técnicos a pie de campo «resuelven más y
con más eficacia que en los despachos; otra cosa es que las decisiones que
se toman desde Valladolid no son las más adecuadas. No creo que ningún
ganadero tengan ninguna queja de los dos técnicos, al contrario de lo que
ocurre con la gestión del Partido Popular con este sector». UPA propone
retomar los planes de desbroce, frente a los planes silvopastorales.
Para el representante de la COAG en la comarca, José Manuel Soto, la
actuación de los técnicos ha facilitado a los ganaderos información y
tramitación administrativa, además de colaborar con las ADS, que agrupan más
del 90% de las ganaderías de ovino, caprino y vacuno. Entre las carencias
del Plan 42 señala que «sería más importante para nosotros retomar los
planes de desbroce para los ganaderos y extenderlos a la zona de Aliste, no
limitarlos a Sanabria y Carballeda».
El plan silvopastoral, afirma, «se queda manco porque se pierden los
trabajos colectivos». Otro aspecto importante es «cuidar lo que se desbrozó
en su momento».
Para el representante de Asaja, Jesús Cornejo, el Plan 42 ha facilitado «mucha
más información a los ganaderos de la que teníamos antes». De esta
forma, cada ganadero gestiona la regeneración de pastos conforme a su
situación. En su opinión, los planes silvopastorales han sido positivos.
Garantizar inversiones
Cornejo destaca la importancia de la labor de los técnicos del Plan
42 y de los agentes forestales de la zona. En su opinión, los planes
silvopastorales garantizan las inversiones en un periodo de cinco años. «No
es como el plan de desbroces, que si había dinero se hacían, y si no había
no se hacían».
Estos planes, añade, «han beneficiado a la mayoría de los ganaderos. En
mi caso, los comunales los tengo limpios, pero en Rábano son todo fincas
particulares, que con estos planes se pueden limpiar». Cada ganadero se
compromete a limpiar un mínimo de hectáreas, por lo que recibe
compensaciones de 180 euros por hectárea desbrozada.
El mecanismo de financiación no es compartido por la Unión de Pequeños
Agricultores, que recuerda los 180 euros que cobra el ganadero se computan
como ingreso en el IRPF, «cuando nosotros no somos empresas selvícolas y
nuestra actividad principal es la ganadería».
La organización agraria considera que este método ahorra además dinero a
la administración, «que de los 300 euros que paga a las empresas selvícolas
por hectárea, reduce la aportación a 180 euros».
El Norte de Castilla - Castilla y León,Spain 13/03/2006