Carbajales de Alba se convirtió ayer en un importante
centro de promoción de productos de la tierra procedentes de las comarcas
de Alba, Aliste y Tábara, complementados con el carácter transfronterizo
que aportaba la presencia de productores de Tras Os Montes. La feria contó
con la asistencia, entre otros, de la consejera zamorana de Administración
Autonómica, Isabel Alonso, quien defendió la promoción de este tipo de
ferias y productos para el desarrollo del medio rural.
Más de una veintena de puestos instalados en un pabellón del municipio
conformaban la parte agroalimentaria de la Feria de San Miguel que cada año
se celebra en Carbajales de Alba, y que en esta edición incluía por
primera vez la promoción de productos gastronómicos, artesanos y de
alfarería de la zona, además del tradicional concurso de ganado ovino
selecto de raza castellana que se ha convertido en una cita imprescindible
para los ganaderos de los alrededores.
Del mismo modo, en las afueras del pabellón otra media docena de puestos se
encargaban de recibir a los asistentes con dulces típicos que todos
pudieron adquirir.
Desde primera hora de la mañana los participantes aparecieron en la pradera
donde se celebraba la parte ganadera de esta feria hasta llegar a reunir 120
ejemplares de sementales de ovino de raza castellana que participaban en el
concurso y que, una vez entregados los correspondientes premios del certamen
morfológico, entraron a formar parte de la venta libre, directa con el
ganadero, que se celebró en el mismo lugar.
La incesante lluvia obligó a la organización a suspender algunas de las
actividades previstas al aire libre como la demostración del esquileo
tradicional y moderno, y también a modificar algunas de las actuaciones de
los grupos de folclore, que se vieron obligados a refugiarse en el pabellón.
Poco a poco, la feria fue recibiendo la presencia de múltiples asistentes,
aunque en esta ocasión tuvieron que conformarse con un menor número de
visitantes debido a la climatología, una circunstancia que no mermaba la
ilusión de alcalde del municipio, Manuel Prieto, que reconocía el gran
esfuerzo que se había realizado para sacar adelante la celebración. «Este
es el primer año en el que se celebra la feria agroalimentaria, es caro,
pero hemos apostado fuerte porque es importante dar impulso a la raza
castellana y al resto de productos de la tierra que están aquí presentes».
Isabel Alonso se refirió a la «importancia y necesidad» de seguir
apostando por este tipo de ferias en las que se une el carácter ganadero
con el agroalimentario y que ayudan a la promoción tanto de los productos
de estas comarcas zamoranas como de Tras Os Montes.
Alonso indicó que este tipo de ferias responden a los objetivos marcados
por la Junta de Castilla y León de preocuparse tanto de la calidad de los
productos como de la difusión de los mismos y que lleguen a todo el mundo.
Asimismo habló de la importancia de estas ferias para el desarrollo rural y
reafirmó la intención del Gobierno regional de «seguir apoyando estas
celebraciones para fomentar la promoción de los productos de a tierra».
Concurso
Además del concurso morfológico y la promoción de productos
agroalimentarios, esta edición estuvo complementada con otras actividades
como las visitas a los talleres artesanos donde se realizaron demostraciones
de artes y oficios tradicionales.
La música y el colorido tampoco faltaron y, aunque en un espacio reducido,
decenas de jóvenes ataviados con los trajes regionales realizaron
diferentes actuaciones de música popular hispanolusa donde tampoco faltaron
los gaiteros, dulzaineros y tamborileros de Aliste y Portugal.
A pesar de que la presencia de gastronomía para su degustación y compra
fue un gran complemento, el gran atractivo de la esta jornada fueron las 120
reses sementales de ovino castellano de 60 ganaderos que optaban a
diferentes premios como mejores ejemplares. Se repartieron hasta un total de
diez premios que dieron paso a las actividades de compra libre.