El
Govern impulsa la caza de la cabra mallorquina como reclamo turístico
El vedado de La Victòria es el primero en obtener el
certificado que garantiza la pureza de los ejemplares
M. C. ALCÚDIA. La
conselleria de Medio Ambiente presentó ayer la nueva Comisión Balear de Caza
Mayor y Homologación de Trofeos. Se trata de un organismo colegiado consultivo
formado por miembros de la citada cartera así como del Consell de Mallorca y de
la Federación de Caza entre otros, que pretende velar por la conservación y el
aprovechamiento sostenible de la cabra salvaje mallorquina así como establecer
los criterios de homologación de trofeos.
Paralelamente, entre los objetivos de esta nueva entidad, que sustituye a la
constituida en 1995, se halla la promoción turística como sinónimo de
desestac
ionalización
y nueva fuente de ingresos para los propietarios de las fincas.
Así lo comentó ayer el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, que
dio a conocer este proyecto en el vedado social de La Victòria, el primero de
la isla en obtener el certificado de calidad de caza mayor, un distintivo que
garantiza el control de esta práctica y asegura la pureza de los ejemplares
capturados. En La Victòria, el 90% ya son "finas" gracias a las
actuaciones de depuración y descaste realizadas hasta la fecha por la
Conselleria.
En este sentido, según explicaron desde la citada cartera, con todo ello el
Govern también busca ofrecer una alternativa a "la situación actual de
muchas fincas que han derivado hacia un exceso de población de cabras
mestizas", convirtiéndolas en foco de atracción de cazadores extranjeros,
un turismo de alto poder adquisitivo, recalcó Grimalt.
Tramitaciones
En la actualidad se está tramitando la certificación de calidad de más de
1.200 hectáreas de la Serra de Tramuntana. Concretamente, hay cinco fincas -Son
Formentor, Ternelles, Binigran, Son Torrella y Cals Reis-, que ya han solicitado
la homologación. Para obtenerla es necesario acreditar la pureza de la población
de cabras, a través de la creación de un censo. La población óptima se halla
entre 0,1 y 0,2 por hectárea, mientras que entre 0,3 y 0,4 ya existiría la
sobrepoblación. De la misma manera, es necesario que el 70% de ellas sea autóctona.
Igualmente, también se requiere un mínimo de 250 hectáreas de superficie por
finca, mientras que si se trata de un conjunto de dos o más se necesitan al
menos 300 hectáreas.
La Conselleria por su parte, además de llevar a cabo el plan técnico que
recoge todas estas especificaciones, realizará el seguimiento de la finca cada
seis meses.
Acompañaron a Grimalt, el director general de Caza, Pere Ramon; la consellera
insular de Medio Ambiente, Catalina Julve; el director insular de Medio
Ambiente, Francesc Cladera; los alcaldes de Alcúdia y Pollença, Miquel Ferrer
y Joan Cerdà, respectivamente; y el presidente de la Federación de Caza, Jaume
Ripoll, entre otros.
Diario de Mallorca - Palma de
Mallorca,Baleares,Spain Enero 2008

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