ANA GARCÍA. ALHAURÍN DE LA TORRE Familias de cabras
monteses de la sierra de Alhaurín de la Torre huyen de los disparos de la
caza en ocasiones furtiva y se refugian en las canteras a pocos kilómetros
del pueblo, donde los alhaurinos pueden ver muy de cerca los ejemplares como
si de un documental se tratara.
Cerca de un centenar de cabras, machos, hembras y crías de tres manadas, han
encontrado además en el proceso de restauración de las canteras el suculento
plato de los tiernos brotes, cortezas y semillas de las diferentes especies
que se están plantando y en la tierra vegetal de los bancales restaurados.
Las zonas de Taralpe y Pinos han sido elegidas por estos ejemplares para
hospedarse en esta época de celo para esta especie animal, que han encontrado
también en esta cuenca minera el agua de los depósitos y el goteo para beber
y el cuidado de los trabajadores que realizan las labores de reforestación.
El personal se encarga de dejar de vez en cuando algo de comer a las cabras,
con el fin de que éstas no arrasen con los árboles y arbustos recién
plantados.
Puede ser por ello que las cabras no muestran ningún temor ante la presencia
de los trabajadores y configuren una bonita estampa a pie de la sierra. No
obstante, al ser un número importante de ejemplares se deben tomar medidas
para que no causen destrozos, con la instalación de vallas y obstáculos que
en ocasiones sortean con facilidad.
Manadas. En la zona de las canteras de Alhaurín de la Torre siempre han
deambulado algunos de estos ejemplares que han bajado del monte dejándose ver
de cuando en cuando, pero no en numerosas manadas como lo están haciendo
ahora.
Este fenómeno permite a los alhaurinos poder acercarse a la sierra y
disfrutar de las imágenes que proporcionan las manadas de estas llamativas
cabras. Las canteras de Alhaurín de la Torre se han convertido así en un
pequeño parque temático donde poder realizar unas hermosas instantáneas.
La Opinión de Málaga - Málaga,Andalucía,Spain noviembre 2008
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