LA ESPECIE CAPRINA EN CUBA.
MSc. Daisy Cruz Lemus
Profesora Asistente de Sistemas de Producción
Animal
Departamento de Producción Agropecuaria
Facultad de Ciencias
Agropecuarias
Universidad de Ciego de Ávila, Cuba.
La especie caprina, conjuntamente con la ovina, figura entre las primeras especies domesticadas por el hombre
(alrededor de los años 7000 - 6000 AC). Este hecho evidencia su antigüedad y su utilidad como especie de importancia económica en el desarrollo histórico de la humanidad.
Las cabras están extendidas mayormente en el mundo por las
regiones áridas y escabrosas (desiertos y montañas), de difícil acceso y
escasa vegetación; en áreas generalmente cubiertas de pastos autóctonos de
bajo valor nutritivo y un mínimo de disponibilidad de masa seca por unidad de
superficie; condiciones en que para otras especies domésticas sería muy
difícil su supervivencia (incluyendo a los búfalos).
Esta distribución responde a su comportamiento, lo cual es fácilmente explicable si tenemos en cuenta su alta rusticidad, aspecto este que se justifica por su gran adaptabilidad fisiológica. Esta característica recibe una connotación especial en el trópico por lo que esta especie constituye una fuente importante de alimentos proteicos de origen animal para los países en desarrollo.
Al comparar la capacidad adaptativa de los caprinos con respecto a otros rumiantes encontramos que se caracteriza por:
Tienen una mayor tasa metabólica que los grandes rumiantes. El consumo de alimentos por unidad de peso es mayor y las cabras producen hasta el 62% de leche más por unidad de peso vivo.
Digieren más eficientemente la fibra, especialmente en dietas de escaso valor nutritivo.
Sus hábitos alimentarios (ramoneo, sobriedad y poca selección) no implican competencia con la alimentación humana.
Presenta una aceptable conversión de los alimentos en leche y una elevada conversión de estos en carne por unidad de tiempo (8 veces la carne producida por el bovino, por kg de peso vivo en la reproductora) debido básicamente a su alta prolificidad.
Puede producir más de un parto al año y más de una cría por parto (1,4 a 2,4) por lo que, a pesar de la alta tasa de abortos y mortalidad de las crías en el trópico, es superior a otros rumiantes en el número de destetados por reproductora.
La producción de leche en el trópico varía entre 0,5 y 2,0 kg por día; pero puede mantenerse una producción aceptable durante lactancias prolongadas de hasta dos años e incrementar su producción después de períodos críticos de alimentación.
El porcentaje de sólidos totales de la leche de las razas nativas del trópico es algo mayor que la del bovino.
En cuanto a la composición de la leche, la de cabras especializadas es semejante a la del bovino; la mayor la diferencia radica en que la de cabra no posee caroteno por lo cual es más blanca y son muchos más pequeños los glóbulos de grasa, aspecto que le confiere mayor digestibilidad al alimento.
Estas características hacen de esta especie una importante vía para la producción de carne y leche en lugares con condiciones edafoclimáticas adversas y un mínimo de inversiones.
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LA ESPECIE CAPRINA EN EL MUNDO.
Mundialmente su uso ha sido generalizado, fundamentalmente, como animal productor de leche por las características benéficas que presenta este producto; pero también se explotan por su carne, pelo, piel, excretas y más recientemente como animal experimental, aún incluso, en algunos países, las tradiciones religiosas le han dado un lugar diferenciado.
El caprino goza de gran popularidad, no sólo en el viejo mundo, pues para los campesinos Tercermundistas que no pueden mantener una vaca o un búfalo, la cabra se justifica como la "vaca de los pobres".
Según datos estadísticos existen unos 600 millones de cabras en el mundo donde África posee alrededor del 30% y Asia más del 60%; de esta manera, los países pobres concentran el 95% de la totalidad del ganado caprino; sin embargo, los países desarrollados con sólo un 5% de la población mundial, producen más del 20% de la leche de cabra debido, principalmente, a una marcada superioridad genética de los rebaños y a las características intensivas de sus sistemas de explotación.
De hecho, muchas de las razas nativas del trópico son poco productivas y aunque se ordeñan para la utilización de su leche en pequeñas comunidades su principal fin productivo es la producción de carne.
LA ESPECIE CAPRINA EN EL TRÓPICO.
Debemos tener en cuenta que las razas nativas no han sido sometidas a procesos de selección artificial para la mejora de los rasgos productivos y es evidente que contrariamente a esto, la selección natural ha dado lugar a animales rústicos pero muy poco productivos.
No obstante, algunas razas del Asia tropical, provenientes de la India y Pakistan, presentan características lecheras aunque sus producciones quedan por debajo de las razas especializadas provenientes de áreas templadas (Tabla 1).
| Tabla 1. Producción de leche por lactancia en cabras nativas sobresalientes en Asia. | ||||
| Raza | Localización | Producción (kg) | Duración lactancia (dias) | Leche (kg/dia) |
| Beetal | India | 200,1 | 208 | 1,0 |
| Barbari | India | 118,0 | 183 | 0,6 |
| Jamnapari | India | 182,0 | 168 | 0,9 |
| Beetal | Pakistan | 146,8 | 186 | 0,8 |
| Barbari | Pakistan | 100,0 | 100 | 1,0 |
| Bikaneri | Pakistan | 75,0 | 100 | 0,8 |
| Chapper | Pakistan | 75,0 | 105 | 0,7 |
| Damani | Pakistan | 106,8 | 105 | 1,0 |
| Kamori | Pakistan | 277,3 | 120 | 1,9 |
| Malabar | India | 180,6 | 180 | 1,0 |
Fuente: Rev. ACPA, 4/99.
Otro aspecto que influye en la menor producción láctea del trópico con respecto a las zonas templadas radica en la escasa adaptación de las razas especializadas a las condiciones difíciles de esta área geográfica. Como se puede observar en la Tabla 2, las producciones de las razas especializadas de clima templado presentan una importante declinación, rindiendo prácticamente la mitad de sus producciones por lactancia. Sin embargo, las producciones individuales pueden variar en un rango relativamente alto en dependencia de las condiciones específicas de explotación.
En este sentido, se registran producciones que oscilan entre 0,8 y 1,3 e incluso se pueden alcanzar hasta 2 y 3 kg de leche por día si se logra una buena alimentación y manejo.
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Tabla 2. Producción de razas lecheras especializadas en clima templado y tropical. |
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| Raza | Producción clima templado (kg) | Producción en clima tropical (kg) |
| Saanen | 682 | 389 |
| Alpina | 642 | 283 |
| Toggenburg | 631 | 267 |
| Fuente: Rev. ACPA, 4/99. | ||
LA ESPECIE CAPRINA EN CUBA.

En Cuba existía fundamentalmente la raza Criolla que se originó del ganado traído por los inmigrantes españoles durante la colonia (Siglo XVI) es decir, una mezcla del ganado caprino proveniente de las distintas zonas de España, fundamentalmente de las regiones de Galicia e Islas Canarias, que a su vez tuvieron su origen en variedades de cabras carniceras de la India, Medio Oriente y África.
Entre las características principales de este animal figura que a pesar de ser el genotipo mas adaptado a nuestras condiciones, presenta las desventajas de una baja producción láctea (menos de un litro) con lactancias muy cortas. No obstante, se reproduce durante todo el año con partos múltiples (1, 58 crías por parto como promedio).
Sus producciones fundamentales son: carne, algo de leche y su piel, que es muy valiosa desde el punto de vista artesanal.
Con el fin de incrementar la producción de leche para su utilización en enfermos y niños que no toleran la leche de vaca, se han realizado importaciones de ejemplares de diferentes razas de ganado caprino especializado y en la actualidad se cuenta con alrededor de 200 000 cabezas distribuidas entre las principales razas productoras de leche y sus cruzamientos; entre ellas encontramos las llamadas razas suizas o alpinas, estas son la Saanen, la Toggenburg y la Franco Alpina.
Recientemente, el país ha realizado significativas importaciones de las razas Boer, con la finalidad de producir carne y de la raza Nubia (Anglo Nubia), desarrollada en Gran Bretaña y proveniente del cruce de las razas Jamnapari de la India y el tipo Zariby de Egipto, para la producción de leche, pues a pesar de poseer una producción inferior a las razas suizas posee una capa de grasa subcutánea que le permite soportar mejor el clima adverso, además es más carnicera (alta tasa reproductiva) que las razas alpinas, por lo que puede considerarse de doble propósito.
Las producciones de leche de estas razas en las condiciones del trópico aparecen en la siguiente tabla.
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Tabla 3. Principales razas caprinas lecheras provenientes de clima templado en el trópico. |
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| Raza | Propósito | kg de leche por día |
| Alpina | Leche | 0,3-1,3 |
| Anglo-Nubia | Carne y Leche | 0,8 - 1,2 |
| Toggenburg | Leche | 1,0 |
| Saanen | Leche | 1,0 - 3,0 |
| Fuente: Rev. ACPA, 4/99. | ||
Como se observa, la producción de leche de las diferentes razas en el trópico no difieren significativamente aunque la Saanen es capaz de alcanzar producciones más elevadas.
Las características principales de las cabras que habitan en Cuba se resumen en las tablas 4 y 5.
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Tabla 4. Valores medios generales de las características principales de las cabras que habitan en Cuba. |
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Tabla 5. Valores medios del comportamiento de las principales características de las razas exóticas en Cuba. |
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| Parámetros Razas | Alpina | Nubia | Saanen | Toggenburg |
| Duración de la lactancia (días) | 228 | 215 | 244 | 266 |
| Producción de leche (kg) | 223 | 181 | 259 | 289 |
| Edad al 1er parto (meses) | 23,9 | 29,2 | 27,9 | 30,5 |
| Crías al parto | 1,55 | 1,63 | 1,48 | 1,43 |
En Cuba se presenta una mayor incidencia de abortos (0,20%) en la Nubia a la vez que se observó un mayor
número de crías por parto (1,6) y menor intervalo entre partos (348 días) aunque en estos dos últimos aspectos no difiere de la Criolla, mientras que la Toggenburg tuvo los peores indicadores (1,43 crías por parto y 408 días).
Por otra parte, la Cabra Criolla exhibe una estacionalidad que hace que la presentación de celo se concentre entre los meses de agoso a enero por lo que se produce la conocida escalera de partos que es necesario romper para garantizar una estabilidad en la producción de leche; más aun, si tenemos en cuenta que en toda explotación caprina destinada a esta producción lo deseable es que permanezca una proporción estable de hembras en ordeño, que en términos generales significa que deben gestarse y parir cada mes aproximadamente el 8,3 % del rebaño.
Para cumplir este propósito deberá utilizarse la monta controlada o la inseminación artificial y en los meses donde prevalece el anestro inducir la presentación de celos por medio de tratamientos hormonales o por el ya conocido "Efecto Macho" de esta forma no existiría la llamada temporada de partos.
Si el objetivo de la explotación es la producción de queso (en dependencia de las exigencias del mercado) tal vez pudiera aprovecharse más la presentación de celo natural que es más económica y permite lactancias más estables y productivas; de forma similar pudiera procederse cuando el objetivo de la crianza sea la producción de carne.
En cuanto a la selección de los sementales con vista a la producción de leche, la vía más segura es por medio de una prueba de progenie donde se mide este carácter en las hijas del posible semental; sin embargo este procedimiento es algo costoso y demorado y tendría un valor real si pudiéramos conservar el semen de los candidatos, pero esto en Cuba aun está distante de poder ser resuelto.
En consecuencia, en Cuba se adoptó una metodología por la cual la selección del macho reproductor se hace combinando el valor de su madre en la producción de leche y el valor en cuanto a crecimiento del candidato que no es tan exacto como la prueba de progenie pero resuelve el problema de forma satisfactoria.
No obstante, la vía más práctica, directa y rápida para incrementar la productividad del rebaño en el trópico en condiciones no mejoradas es a través del cruzamiento. En la tabla 6 se muestra la respuesta obtenida al cruzar las razas Saanen y Alpina con animales nativos del Trópico.
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Tabla 6. Resultados del cruzamiento de las razas lecheras europeas con razas nativas del trópico. kg de leche |
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| Nativa | 1/2 Exótica | 3/4 Exótica | 7/8 Exótica |
| 154 | 308 (14) | ||
| 161 | 399 (10) | ||
| 140 | 323 (2) | ||
| ( ) número entre paréntesis se refiere a la cantidad de referencias utilizadas. | |||
Es evidente la superioridad de la producción láctea de los cruces con respecto a la raza nativa, aunque más allá de 3/4 de genes exóticos ocurre una cierta declinación de la producción. Desde luego, la valoración de utilizar cruces con alta proporción de la raza especializada o la raza especializada pura dependerá de las condiciones de explotación.
En cuanto a la salud animal podemos decir que en nuestro país no se reporta una alta incidencia de enfermedades, debido quizá entre otras cosas, a que la explotación de la especie no se realiza bajo sistemas muy intensivos. El parasitismo y las enfermedades podales son las más frecuentes. Existe una amplia gama de parásitos pero los gastrointestinales y la fasciola hepática parecen ser los más importantes.
Las medidas preventivas son la higiene de los establos y las técnicas adecuadas de pastoreo (rotación de cuartones), que impiden la reinfectación por el consumo de huevos en los potreros; aunque son necesarios hasta el presente los tratamientos antiparasitsarios y el aislamiento de los animales una vez tratados.
Las enfermedades podales se evitan recortando frecuentemente las pezuñas y usando pediluvios con sustancias desinfectantes y preservadoras que evitan la acción de microorganismos. Es importante también la limpieza de los potreros en cuanto a zonas muy húmedas, espinas, piedras, etc., que pudieran hacer daños físicos en las pezuñas.
Se conoce que debido a las "limitaciones" de nuestra Cabra Criolla, esta ha sido cruzada indiscriminadamente y existe el concepto generalizado de que ya en Cuba no existe este genotipo; sin embargo hay lugares donde estos genes exóticos no han llegado y es una realidad la urgencia de controlar los cruzamientos pues la necesidad de la existencia de la Cabra Criolla en nuestro país es obvia. Los rebaños Criollos puros no se pueden perder ya que tienen una buena adaptabilidad reflejada en una alta prolificidad y menor mortalidad que las razas importadas, lo que indica la posibilidad de utilizar este genotipo en las condiciones menos mejoradas.
El trabajo genético futuro en esta especie depende tanto de criadores como de dirigentes.
Las razas: Saanen, Alpina, Toggenburg y Nubia existen en todo el mundo, pero...
EL CRIOLLO CUBANO ES SÓLO NUESTRO Y HAY QUE PROTEGERLO.
SISTEMA CUBANO DE CRIANZA CAPRINA.
La experiencia en la explotación intensiva caprina comenzó cuando desde el inicio de la década del 60 se emprendió un vigoroso trabajo de desarrollo de la especie debido a su importancia desde el punto de vista social por las propiedades de su leche, lo cual facilita la alimentación de niños con intolerancia y alergia a otro tipo de leche y otros problemas relacionados con la salud humana. Se dedicaron cuantiosas sumas en moneda libremente convertible y se importaron los primeros ejemplares de las razas: Saanen, Toggemburg, Alpina y Nubia, lo cual creó una sólida base para la mejora genética de nuestro rebaño nacional.
Surgieron un grupo de centros, específicamente en la provincia Habana, y comenzaron a darse los primeros pasos para la creación de un “Sistema de crianza caprino cubano” y que tiene como base fundamental los siguientes conceptos:
La alimentación básica es a base de pastos, de los que depende el 80% o más de su alimentación.
El método de pastoreo que se aplica es el intensivo rotacional dirigido, con la finalidad de dar una mejor atención tanto al rebaño (prevención del parasitismo) como a los pastizales (se respeta el tiempo óptimo de reposo de los pastos). En dichas áreas, los animales permanecerán durante el día, y en los establos y corraletas durante la noche.
Las especies de pastos que se establecen están en correspondencia con los hábitos alimentarios de la especie, que es ramoneadora por excelencia. En nuestras condiciones y según nuestra experiencia se orienta que la dieta debe estar constituida por un 40% de gramíneas y un 60% de plantas de hojas anchas, entre las que son muy aconsejables las siguientes leguminosas rastreras para pastoreo:
Glycine (Neonotonia whitii).
Teramnus (Terannus labialis).
Centrosema (Centrosema pubescens).
Asociaciones entre ellas.
Como soporte aéreo nos ha dado muy buenos resultados la leguminosa arbustiva Leucaena (Leucaena leucocephala) pero sembrada a una distancia entre surcos que permita el paso de la maquinaria agrícola (6 ó 7 metros).
La siembra de áreas destinadas a forraje de corte se verá limitada únicamente para usarse en el caso de los sementales que permanecerán estabulados permanentemente así como para las crías que también estarán estabuladas hasta los 3 ó 4 meses de edad cuando saldrán al pastizal. Para estas dos categorías es necesario también el suministro de heno de buena calidad por lo que será necesario tener un área destinada a este fin.
La reproducción estará encaminada a tener permanentemente el 65% o más de las cabras en ordeño. Como método de reproducción será utilizado la monta dirigida o la inseminación artificial. Nunca se usará la monta libre debido a los serios problemas que genera, tales como:
Se gestan las hembras a los 5 ó 6 meses al presentar sus primeros celos cuando aún no tienen ni el 30% del peso y desarrollo adulto. Lo correcto es incorporarlas a la reproducción con no menos de 32 kg y buen desarrollo corporal.
No permite el adecuado control de la consanguinidad.
No permite el descanso antes y después del parto.
Interfiere en las curas parasitarias y la sincronización del celo.
La frecuencia de ordeño será de 2 diarios y en el caso de animales altos productores (4 ó 5 litros por día) se necesitarían más ordeños. Hay que tener en cuenta que las cabras almacenan en la cisterna de la ubre alrededor del 70% de la leche producida, y que los alvéolos llenos de leche se convierten en un efecto inhibidor de la producción láctea por lo que es necesario el vaciado frecuente de la ubre. Hemos podido comprobar que un incremento en la frecuencia de ordeño ha conducido a un aumento de la leche producida por las cabras. Para el ordeño se aconseja el uso de la jaula que permite ordeñar a la cabra por detrás y los dos pezones a la vez y aplicar el enfriamiento rápido de la leche recién ordeñada, lo cual ayuda a desaparecer ese sabor característico que le confiere el ácido cáprido al producto; también debe tenerse el cuidado que los sementales se sitúen a cierta distancia, considerando la dirección del viento con respecto a la sala de ordeño.
El sistema de crianza será el artificial, preferiblemente con leche de vaca. Está claro que los niveles relativamente bajos de producción láctea de los rebaños caprinos en Cuba no permiten producir leche y al mismo tiempo obtener crías destetadas de gran calidad. Por ello, inmediatamente después del nacimiento, serán separados de la madre, garantizando que reciban el calostro en biberón los 5 primeros días. Después pasarán a recibir la leche entera en una vasija y se comenzarán a mezclar las leches de cabra y de vaca hasta los 3 ó 4 meses que se destetarán definitivamente.
Las crías machos serán sacrificadas a la semana de nacidas. Por estas mismas razones económicas muchos criadores optan por sacrificar a los machos sin interés genético alrededor de los 7 dias de nacidos, pues un macho de una de estas razas no produce al año más de 8 a 10 libras de carne deshuesada después de haber consumido más de 100 litros de leche durante ese período.
Los centros “Majana” de la empresa Guaicanamar y “19 de Enero” de Valle del Perú, ambas en La Habana, son los Centros de Referencia Nacional para la crianza caprina y pueden ser visitados con vistas a obtener experiencias prácticas en la aplicación de este sistema.
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