Los aumentos del queso cremoso

Comprar lácteos es un gusto o una necesidad cuya satisfacción se volvió dificultosa en los últimos meses. El impedimento no es sólo por la falta de leche fluida en las góndolas, generada a partir de la caída en la producción y en los controles que sobre el alimento lleva a cabo la Secretaría de Comercio

Interior, sino también por la fuerte suba que registraron algunos productos, especialmente los quesos.
Estos derivados, a los que la industria destina el 40% de la producción de leche, muestran en lo que va del año subas en los precios de casi 30 por ciento. El queso que lidera los incrementos es el cremoso (cuartirolo), apuntalado por un consumo creciente y por la merma en la producción de leche que dominó a los tambos en los primeros meses del año.
Según un relevamiento efectuado por La Voz del Interior en cuatro híper y supermercados de la ciudad de Córdoba (Wal Mart y Carrefour de avenida Colón, Disco del shopping de Villa Cabrera y Libertad de Rodríguez del Busto), el kilo de queso cremoso La Paulina subió desde diciembre pasado un 28 por ciento promedio. La última recorrida efectuada el viernes por esas bocas de expendio mostró un valor promedio de 16,34 pesos por kilo, frente a los 12,70 pesos de diciembre pasado.
Si la comparación es frente a un año atrás, el incremento trepa a 33 por ciento, pero si se hace respecto de mayo, arroja que en sólo un mes subieron 17,5 por ciento.
Razones: Desde la industria láctea se asegura que, más allá de la caída en la producción de leche (que en los primeros cuatro meses del año llegó al 11%), el aumento en el precio de los quesos se debe a un sinceramiento del mercado. La escasez de leche y un mercado interno demandante hicieron que en lo que va del año el valor del queso cremoso subiera de seis a casi nueve pesos en puerta de fábrica.
“El Gobierno fijó precios de venta para el mercado interno con un valor de la leche al productor de 51 centavos. Hoy, la realidad es que el productor lechero recibe casi 80 centavos por litro y los quesos han transparentado esos valores”, admitió un industrial cooperativo.
A diferencia del precio al mostrador de la leche fluida, sobre el cual el Gobierno tiene focalizada su lupa de contralor, el valor de los quesos (un producto no tan vigilado) ha permitido a las usinas lácteas compensar los efectos de los acuerdo de precio.
La demanda también ha tenido su incidencia en la formación de los valores actuales de venta. En el último año, el consumo interno de quesos subió un kilo por habitante y se ubica en 10,38 kilos per cápita. Los de pasta blanda son los preferidos, con 5,6 kilos por persona.
Llegaron a un techo: Sin embargo, lo peor ya habría pasado en materia de suba de precios. El nuevo diagnóstico que realiza la industria muestra una recuperación en la producción de leche y una sobreoferta de quesos, una conjunción que aparece todos los años, cuando a la salida del otoño los tambos comienzan a producir más.
“Muchas empresas grandes derivaron materia prima para elaborar más quesos debido a los controles que el Gobierno mantiene sobre la leche fluida. Mientras tanto, las PyMe queseras siguieron produciendo. Ahora, con una recuperación en la producción, nos encontramos con una sobreoferta de quesos que hará bajar los precios”, razonó un vocero de la industria.
La coincidencia entre los empresarios es que, de mantenerse firme la producción de leche, los precios habrían tocado su techo. Inclusive, algunos productos de primeras marcas ya se ofrecen en las góndolas a valores inferiores a los de fábricas de segunda línea

La Opinión Rafaela – Rafaela,Santa Fe,Argentina 28/06/2007

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