LIBRES DE PARÁSITOS

Considerada una zoonosis, la fasciolosis afecta tanto al hombre, al que infecta de forma ocasional, como al ganado, particularmente al vacuno, ovino y caprino, donde produce pérdidas económicas estimadas en 2.300 millones de euros anuales a nivel mundial. Por este motivo, la UE ha puesto en marcha el proyecto de investigación DELIVER, coordinado desde la Universidad de Córdoba y en el que participan 15 grupos de investigación de 10 países diferentes con el objetivo de desarrollar nuevos métodos de control de esta enfermedad en rumiantes.

M. Teresa Bermúdez

La fasciolosis es una enfermedad producida por el parásito Fasciola hepatica que afecta principalmente a rumiantes (vacuno, ovino y caprino) en los que origina grandes pérdidas económicas debido a que produce un descenso en la producción láctea, cárnica y lanar, afectando además a la fertilidad de los animales. La fasciolosis también afecta al hombre, principalmente en países del tercer mundo que disponen de escasas medidas higiénicas en el ámbito alimenticio. Así, en zonas como la América Andina, África y Asia se estima que existen entre 2,7 y 17 millones de personas infectadas, mientras que en Europa las infecciones en humanos se producen muy raramente.

Tanto en el hombre como en el ganado, la enfermedad se adquiere por el consumo de vegetales o agua contaminados con metacercarias (la forma infectante del parásito), que liberan una larva que alcanza la vesícula y conductos biliares, donde el parásito ya adulto puede vivir durante años. La enfermedad es muy común en el ganado en climas cálidos y templados-húmedos como los de la mayoría de países europeos y el norte de España, donde estudios recientes han demostrado que más del 80% de las granjas ovinas gallegas y el 56% de las de vacuno en Asturias están afectadas.
En la imagen, varias fasciolas vivas obtenidas de un animal parasitado
En Andalucía la enfermedad es menos frecuente y se localiza especialmente en áreas donde existe humedad como en valles de ríos, marismas, etc., mientras que en Europa la prevalencia de la misma ha sufrido un notable incremento en los últimos años. Dicho incremento se debe, probablemente, al aumento de la resistencia del parásito a los fármacos, aunque también se discute el posible papel jugado por el cambio climático, con inviernos más suaves de lo habitual.

Desde el pasado febrero de 2006, la Universidad de Córdoba se encarga de coordinar el proyecto DELIVER, financiado por la UE y en el que participan 10 países de Europa y América del Sur. Su objetivo principal es investigar nuevos métodos de control de la fasciolosis en rumiantes y desarrollar vacunas que sustituyan a los actuales fármacos utilizados para erradicar la enfermedad en animales. En este sentido, un grupo de investigadores del Departamento de Sanidad Animal y Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la Facultad de Veterinaria de la UCO es el encargado de coordinar las investigaciones de los distintos grupos europeos y americanos durante los tres años en los que se desarrollará este proyecto, financiado con 3.540.000 € por la Comisión Europea.

Actualmente el control de la fasciolosis, tanto en el hombre como en el ganado, se basa en el uso de fármacos (antihelmínticos). La protección que los fármacos confieren es efímera y los animales pueden volver a infectarse al pastar. Por estas razones, en áreas endémicas los fármacos se usan de forma rutinaria, administrándose varias veces, lo que supone un notable coste económico y acarrea serios inconvenientes, ya que existe la posibilidad de que dejen residuos tanto en la leche como en la carne de los animales.

Resistencia a los fármacos

Por este motivo, en Europa el uso de algunos antihelmínticos no está permitido en animales destinados a la producción láctea, si bien son utilizados en países extracomunitarios. Asimismo, durante los últimos años se ha constatado la aparición de resistencia del parásito frente a los antihelmínticos más eficaces, lo que supone una seria amenaza para el control de la enfermedad. Este hecho también ha provocado que en algunas áreas endémicas los granjeros usen cócteles de fármacos, aumentando el riesgo de residuos en leche y carne.

“El primer paso para controlar la enfermedad es saber cómo y cuándo se presenta. Esto que pudiera parecer obvio no es tan fácil en la fasciolosis, ya que la mayoría de las infecciones son crónicas, produciendo síntomas inespecíficos como retraso en el crecimiento y anemia, por lo que se requieren técnicas de diagnóstico específicas”, explica José Pérez Arévalo, profesor del Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la UCO y encargado de coordinar el proyecto.

Uno de los objetivos de esta investigación transnacional es la estandarización de nuevas técnicas de diagnóstico tanto en rumiantes como en el hospedador intermediario, así como la realización de estudios de prevalencia de la enfermedad en varios países europeos y la elaboración de mapas de riesgo mediante satélite, lo que permitirá usar los fármacos solamente en las granjas en las que realmente exista la enfermedad.
Componentes del grupo de investigación de la UCO que coordina el proyecto
La resistencia a antihelmínticos es un problema emergente en todo el mundo para el control de la fasciolosis. El proyecto DELIVER tratará de elucidar los mecanismos usados por el parásito para hacerse resistente a los fármacos y el papel jugado por los animales silvestres en la diseminación de esta resistencia. Asimismo, se buscarán marcadores genéticos relacionados con la resistencia a los fármacos, lo que contribuirá a usar en cada región aquellos que sean más eficaces.

Immunoprofilaxis

Según explica Pérez Arévalo, “el desarrollo de vacunas para el control de la fasciolosis es la gran esperanza para el futuro, ya que éstas supondrán una protección permanente y no producirán residuos en los alimentos”. En la actualidad no existe ninguna vacuna comercial para el control de la enfermedad ni para el ganado ni para el hombre, aunque varios grupos de investigación se encuentran trabajando en su desarrollo.

El proyecto DELIVER coordina los esfuerzos de numerosos grupos que trabajan en la identificación de proteínas con capacidad antigénica, la producción recombinante o la elaboración de vacunas de ADN, así como en la realización de ensayos vacunales en ganado vacuno, ovino y caprino. El objetivo es obtener una o varias vacunas con un nivel de protección suficiente y con un coste económico aceptable para que puedan contribuir al control de la enfermedad. También se estudiará la influencia de la Fasciola hepatica en el sistema inmune y por tanto en otras enfermedades. Con los resultados del proyecto se elaborará asimismo una guía para el control de la fasciolosis en rumiantes que se repartirá a organizaciones ganaderas y veterinarias de los países implicados en el proyecto.

Además de la consecución de alimentos libres de residuos y animales más sanos, la investigación contribuirá a mejorar la competitividad de los ganaderos europeos. De esta forma, el desarrollo de mapas de riesgo de la enfermedad y de futuras vacunas permitirá reducir costes en los tratamientos rutinarios con fármacos en áreas endémicas, sin mencionar que un mejor control de la enfermedad evitará las importantes pérdidas económicas que ésta causa en los rumiantes.

Por otro lado, los conocimientos obtenidos a partir de las investigaciones se transferirán a los países donde la enfermedad supone un serio problema para el ganado. De algunos de ellos como Argentina, la Comunidad Europea importa carne de vacuno, mientras que en otros como Perú la fasciolosis supone, además, un peligro para el hombre. En este sentido, y debido a que la fasciolosis humana afecta principalmente a países en desarrollo, los recursos destinados a la investigación de esta enfermedad en el hombre son muy limitados, y hoy por hoy no existe ningún grupo de investigación tratando de desarrollar vacunas para el control de la enfermedad en humanos. No obstante, sí existe la gran esperanza de que las vacunas eficaces en rumiantes también lo sean en el hombre. De esta forma, un mejor control de la enfermedad en rumiantes disminuirá drásticamente la fuente de infección para el hombre, lo que sin duda ayudará a disminuir la prevalencia de la enfermedad humana en países en desarrollo.

El papel de la UCO

Además de las labores de coordinación, el grupo de la UCO es el encargado de realizar los ensayos vacunales en la especie caprina, especie de alto valor económico para Andalucía, y en la que sólo este grupo de científicos había realizado un ensayo vacunal previo al proyecto DELIVER. Durante el primer año del proyecto se evaluarán tres vacunas recombinantes y una combinación de ellas, esperándose los primeros resultados para primeros de marzo. Durante el segundo año está previsto realizar otro ensayo con vacunas de ADN, y para el tercer año el ensayo se diseñará en función de los resultados del primer y segundo año, tal como indica el profesor Pérez Arévalo.

El grupo de la UCO también participará en la realización de estudios epidemiológicos para evaluar la prevalencia de la enfermedad en la ganadería andaluza y en otras regiones de España, para lo cual se utilizarán muestras del tanque de leche, que permiten diagnosticar las granjas que están afectadas y las que no. A lo largo de 2007 se espera tener listos los resultados de este estudio en concreto.

2 respuestas a LIBRES DE PARÁSITOS

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