Importaciones de Australia y Nueva Zelanda

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Andalucía (UPA-A) denuncia que la entrada de carne congelada procedente de Australia y Nueva Zelanda, de peor calidad, amenaza con arruinar al mercado regional de ovino y caprino.
Jaen. 22/01/2007
María Tajadura Fernández

Tanto la reducción de precios en origen, de entre el 25 y el 35 por ciento durante la pasada campaña de Navidad, época que absorbe entre el 40 y el 50 por ciento de toda la comercialización anual, como las restricciones al movimiento del ganado derivado de los planes de control de la lengua azul, han provocado que los ganaderos de ovino y caprino atraviesan una situación económica muy delicada.

A la luz de estos datos, la organización agraria UPA-A alerta sobre la precaria situación de la cuenta de resultados de las explotaciones ganaderas en su conjunto, con precios en origen que en muchos casos ni siquiera cubren los costes de insumos básicos para la actividad como los piensos, forrajes y combustibles, en constante alza, así como gastos derivados de la retirada de cadáveres y certificados veterinarios.

El secretario andaluz de UPA, Agustín Rodríguez, asegura que “el consumidor no se beneficia de estas bajadas en origen en la cesta de la compra, soportando márgenes comerciales totalmente abusivos, lo que se ha convertido ya en un problema estructural para todos los profesionales agrarios en su conjunto.”

De forma que las cotizaciones de los cabritos lechales para sacrificio han caído cerca de un 10 por ciento y los productores reciben cerca de 50 euros menos por cada 100 kg de venta de animales vivos.

Aunque la peor situación la soportan los ganaderos de ovino para sacrificio, que han visto desplomarse los precios en origen en un 45 por ciento para algunas razas, como el cordero segureño pascual. Para estas últimas explotaciones, las pérdidas rondan los 200 euros por cada 100 kg de animal vivo comercializado. No obstante, las caídas de precios en los corderos se mueven en una media que oscila entre el 15 por ciento de la raza merina lechal; el 20 por ciento del segureño lechal; el 25 por ciento del merino pascual; y el 35 por ciento del segureño pascual.

UPA-A denuncia asimismo que la otra vía de ingresos de los ganaderos de caprino, la comercialización de la leche, está bajo mínimos, puesto que las cotizaciones de este producto han bajado una media de 7 céntimos de euro en el último año (12 de las antiguas pesetas), lo que representa un desplome de su valor en un 12 por ciento.

Agustín Rodríguez ha manifestado que no descarta movilizaciones en contra del Gobierno caso de que no atiendan sus reivindicaciones sobre el impulso de una Ley de Márgenes Comerciales que acote abusos y de contratos de compraventa de productos agrarios y ganaderos homologados que garanticen que el ganadero percibe una parte justa de los beneficios, que actualmente acaparan intermediarios y puntos de venta, especialmente la gran distribución comercial.

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