En la región de Esquel, toman medidas para proteger a las vacas y las ovejas

Las cenizas del volcán Chaitén están afectando al ganado bovino y ovino. Los expertos recomiendan a los productores no trasladar a las vacas para evitar que sufran afecciones en las vías respiratorias y en los ojos, ni a las ovejas que ya sufrieron el deterioro que les provocó la sequía y que ahora deben cargar con el peso de las cenizas en el vellón. Los productores locales, sin embargo, dicen que debieron adelantar su traslado hacia los campos de invernada porque para que los animales no coman cenizas están gastando las provisiones que eran para el invierno y porque prefieren venderlos antes de que, por la oferta, los precios caigan en picada.

“Aconsejamos a los productores que no bajen al ganado bovino a los campos de invernada porque donde están ahora las condiciones de alimentación son mejores y que muevan al ganado ovino lo menos posible porque las ovejas, que ya estaban en malas condiciones corporales por la sequía, ahora cargan con el peso de las cenizas. Además, cuando se trasladan levantan las cenizas y eso les lima los dientes y puede afectarles las vías respiratorias y los ojos”, explicó a Clarín Raul Coppa, técnico del INTA Esquel. “Se aconseja vigilar las fuentes de agua y no largar a las ovejas para la reproducción porque están tan débiles que no van a estar en condiciones de amamantar después”, agregó.

Pese a los consejos, los productores se vieron obligados a adelantar los movimientos: “Tuvimos que anticipar el arreo hacia los campos de invernada porque en la veraneada queda sólo caña colihue y, como hay vacas que no son cañeras, no queremos arriesgarlas”, explicó a Clarín Eduardo Garitano, vicepresidente de la Asociación Los Andes de Productores Agropecuarios de Trevelin. “La ceniza en la lana de las ovejas absorbe la humedad y, cuando llueva, esas ovejas no van a soportar semejante peso corporal “, dice. Para entenderlo explican que un centímetro de cenizas por metro cuadrado equivale a unos 20 kilos de peso. “No podemos guardar a los animales porque los estamos alimentando con las provisiones que teníamos para el invierno, pero se van a acabar antes de julio. Sí o sí hay que darles pasto limpio porque si comen éste se les hace un bolo y se mueren”, acota el productor Evans Tegid.

Las consecuencias se verán en la producción: “La ceniza mancha la lana, castiga el precio, y, como es abrasiva y desafila las herramientas y afecta las maquinarias, ya hay sobreprecios en la esquila y en la industria”, dice Garitano. Habrá que ver si los recaudos alcanzan para paliar las consecuencias.

Clarín.com – Buenos Aires,Buenos Aires,Argentina 05 / 2008

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