El brote sólo se ralentizará si se neutralizan los casos de muerte con nuevas crías

La solución que proponen los gestores de las reservas de caza de Riaño y Mampodre es intentar ralentizar el avance del brote de sarna. El objetivo final es conseguir un cierto equilibrio entre la mortalidad de los grupos de rebecos situados en el frente por donde progresa la infección y la recuperación de los situados en zonas afectadas en años anteriores, sobre todo si sigue confirmándose la tendencia al saneamiento de estas poblaciones.

Lo más importante de estos trabajos sería «minimizar», entre otros aspectos, la incidencia económica sobre ayuntamientos y entidades locales que tienen en los rebecos y en las cabras una importante fuente de ingresos.

El valor de las cacerías

Desde que apareció por primera vez la sarna en el área de San Isidro (febrero de 1994), el personal de la guardería de las reservas de Riaño y Mampodre abatió 756 piezas de rebeco y cabra montés que podrían haber sido subastadas para cacerías deportivas.

La situación actual de la enfermedad es preocupante. Está rebrotando en Mampodre -fue el canal por el que se introdujo desde Asturias-, ha conquistado ya a las principales poblaciones de rebeco en Riaño y se ha extendido por más de una cuarta parte del Parque Nacional de Picos de Europa.

Resulta especialmente alarmante el hecho de que la infección haya alcanzado ya a los ejemplares de cabra montés reintroducidos con éxito en 1990 y que se haya localizado el primer animal enfermo en la frontera con Cantabria.

Diario de León – León,Castilla y León,Spain 4/04/2006

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