El banano en la alimentación de las cabras

Ing Alvaro Castro Ramírez alvaroca@costarricense.cr

Como es de conocimiento general, el cultivo de banano ( Musa acuminata), se siembra principalmente con propósitos de exportación. Sin embargo, debido a daños o imperfecciones el 20 % de la producción del fruto no se exporta. (Castro, 1975).

El banano verde debido a su alto valor energético es un producto muy adecuado para complementar las deficiencias de los pastos tropicales y de algunas forrajeras no tradicionales como el poró (Erythrina) y la gliricidia, además de que representan una de las comidas que más le gustan a las cabras, razón por la cual se debe dar con medida para evitar problemas digestivos por excesos.

El fruto del banano verde contiene un 20% de materia seca, de 1 a 5% de proteína y 3.439 kilocalorías por kilogramo de peso de materia seca. También es muy rico en almidones (66 a 72 % de la materia seca), lo que coloca a este alimento entre los más energéticos, comparable al maíz.

El banano y todas las musáceas (guineo negro, guineo morado, pelipita) presentan una gran proporción de hojas y tallos que son muy nutritivos y saludables dando como resultado un aumento de peso de las cabras, mayor producción de leche así como un estado de salud excelente que se manifiesta con un pelo muy brillante.
La producción de seudo-tallo (bástago) por hectárea es muy alta (entre 80 y 247 TM/año), dependiendo del tipo de explotación (familiar o comercial), suelo, variedad, etc. Su valor nutritivo es de 9.9 % de materia seca, 10,6 % de proteína cruda y 66.2 % de digestibilidad. CATIE-ROCAP, 1983

Los cultivares más comunes en el Istmo Centroamericano son el banano var, Cavendish y el plátano. Sin embargo, hay otros cultivares como el guineo, pelipita, etc. Las cabras tienen un orden de preferencia que va del guineo negro, luego el guineo morado, pasando por el banano, luego el pelipita y por último el plátano, y si usted no considera este orden va a cometer un grave error a la hora de seleccionar el tipo de musácea que va a sembrar, porque recuerde la que decide que se come es la cabra y no usted. En cuanto a su composición química y grado aparente de utilización digestiva se destaca que las hojas contiene 20.6 % de materia seca, 14.1 % de proteína cruda y una digestibilidad del 41.1. CATIE-ROCAP, 1983.

En cuanto al fruto este también contiene una proporción de agua (80%) y es una excelente fuente de energía, es más fácil recolectar pues el desecho se concentra en las plantas empacadoras. Las cantidades en que se encuentra disponible son sumamente grandes.

El fruto verde picado, es muy apetecido por las cabras. En confinamiento, una cabra puede llegar a consumir hasta 2 o 3 kilos por día.

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