Destruyen bosque amparados en documentos de concesión

Pobladores del caserío de Huaquillas impidieron que la tala ilegal continúe. Las autoridades confirman que se dio un permiso que habría sido mal usado

Un serio atentado contra la ecología y el medio ambiente se perpetró hace unas semanas en el alejado caserío de Huaquillas, del distrito de Casitas, ubicado a unas dos horas y media en auto de la ciudad de Tumbes, según una denuncia presentada por los pobladores.

Los lugareños señalaron que el problema se inició por una concesión forestal que otorgó el Inrena a unas personas, en abril pasado. Es así que el 25 de abril, según versión de los pobladores, llegaron al lugar unos veinte trabajadores contratados por Eduardo Torres. Ellos tenían la orden de cortar con motosierras los algarrobos previamente marcados. Posteriormente, los algarrobos fueron quemados en más de cincuenta hornillas que se improvisaron en la zona, para convertirlos en carbón que salió en diversos camiones al sur del país.

Cuando El Comercio estuvo en Huaquillas, junto con funcionarios de la Gerencia de Recursos Naturales de Tumbes, se encontraba uno de los trabajadores contratados por Eduardo Torres, que se identificó como Guillermo Monja, natural de Olmos (Lambayeque). Este mostró la autorización emitida por el Inrena. Sin embargo, el permiso de concesión figura a nombre de Edilberto Reyes Otero y solo para talar árboles en 2.146,31 metros cuadrados, área muy inferior a la zona depredada que denunciaron los moradores de Huaquillas y que fue comprobada por las autoridades.

El gerente de Recursos Naturales de Tumbes, Manuel Leiva Castillo, dijo que a pesar de que hace algún tiempo solicitaron al Inrena información sobre los criterios con que se otorgaba estos permisos para la tala de árboles, nunca recibieron respuesta. “Por eso nosotros estamos en contra de estas concesiones forestales y en el viaje que ha hecho la presidenta regional Iris Medina a Lima pedirá al mismo director nacional de Inrena que se anule el plan de concesiones”, manifestó.

Gracias a la presencia en la zona de la Policía Forestal y la Fiscalía de Tumbes se suspendió la tala de algarrobos, pero como señalan los pobladores, el personal de Inrena tiene que explicar por qué la autorización de tala salió a nombre de Edilberto Reyes Otero, pero quien contrata el personal y se presenta como concesionario es Eduardo Torres.

Nuestra corresponsal intentó entrevistar telefónicamente a José Vilela, encargado de la Oficina de Recursos Forestales y Fauna Silvestre de Tumbes (oficina dependiente del Inrena, Lima), quien no quiso atenderla por ese medio. Cuando se le buscó en su oficina, su secretaria dijo escuetamente que había salido de viaje.

Más datos
4El caserío de Huaquillas se ubica en la zona sureste de la región Tumbes y pertenece geográficamente a la provincia de Contralmirante Villar. Allí viven unas 70 familias que se dedican a la ganadería y agricultura. Siembran principalmente productos de panllevar.

4En la visita de inspección también se pudo comprobar que se había talado algarrobos con diámetros menores de 30 centímetros, cifra mínima para realizar una tala con fines de reforestación.

4Antes de los períodos lluviosos de 1983 y 1998 había en la zona miles de cabezas de ganado vacuno. Sin embargo, la inclemencia del clima acabó con estos animales y en la zona solo quedan 2.500 cabezas de ganado caprino, que se alimentan básicamente con la vaina del algarrobo.

4Algunos trabajadores contratados por Eduardo Torres (la mayoría proveniente de Olmos) dijeron a este medio que ellos reciben veinte soles diarios por talar árboles y convertirlos en carbón dentro de los hornos artesanales.

El Comercio (Perú) – Peru 25/05/2006

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