INFLUENCIA DE LA INSTALACIÓN DE ORDEÑO EN CALIDAD DE LECHE DE OVINO Y CAPRINO
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HILARIO RUIZ-LABOURDETTE.
INGENIERO AGRONOMO. JEFE DE PRODUCTO GASCOIGNE MELOTTE. GRUPANORCERCAMPO, S.A.
En el transcurso de los últimos años en España, gran parte de las explotaciones de ovino y caprino
lechero han incorporado el ordeño mecánico como herramienta fundamental dentro del proceso de modernización necesario para la continuidad de las mismas.
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La masiva incorporación de la máquina de ordeño a las granjas ha supuesto un
factor clave en su viabilidad futura, resolviendo problemas importantes como
eran la penosidad del trabajo del ordeño manual, el ahorro considerable de
tiempo y la racionalización del manejo y gestión de los rebaños.
Logrado en gran parte este primer objetivo de la mecanización, acelerado de
forma decisiva por la política de ayudas y subvenciones dadas a los ganaderos,
se plantea en el momento actual un nuevo marco en el cual las ayudas procedentes
de Europa parece que se verán restringidas con la entrada de los nuevos
miembros del Este, con lo que podemos dar por finalizada una primera etapa de
adaptación en la que las explotaciones con viabilidad futura han sabido
evolucionar para adaptarse a las nuevas circunstancias.
La evolución de los mercados unida a las mayores exigencias de los consumidores
han hecho por otra parte que la legislación referente a normas higiénico-sanitarias
de aplicación en las explotaciones productoras se hayan visto endurecidas con
el objetivo de lograr una alta calidad de leche, por lo que parece que ha
llegado el momento de plantearse por parte de los ganaderos de ovino y caprino
el cubrir una segunda etapa, la producción de leche de calidad ante la
evidencia de la gran repercusión que la higiene y sanidad del conjunto de las
instalaciones tienen sobre los rendimientos productivos de los animales y sobre
la economía de las explotaciones ganaderas lecheras.
Dentro de los factores que más pueden condicionar la producción de una leche
de alta calidad demandada por los mercados actuales y futuros cabe destacar el
diseño y manejo de la instalación de ordeño.
ORDEÑO MECÁNICO Y MAMITIS
Las elevadas producciones ( potenciales) alcanzadas en la actualidad por ciertas
razas de ovino y caprino lechero, no son posibles de no ir acompañadas de unas
instalaciones y un manejo que garanticen una higiene y sanidad adecuadas, además
de contar con unos alojamientos y programa de alimentación correctamente
adaptados al sistema de explotación, por lo tanto, sea cual sea la opción
elegida a la hora de alojar, alimentar y ordeñar a los animales, deberemos
seguir una serie de normas que contribuyan a la optimización de las condiciones
higiénicas y sanitarias como factor clave en la economía y el éxito de la
explotación.
Uno de los puntos clave donde el ganadero puede incidir es sobre el diseño y
utilización de la máquina de ordeño ya que este factor puede tener decisivos
efectos sobre la aparición y desarrollo de mamitis bien de forma directa
produciendo nuevas infecciones debido a un mal funcionamiento o bien de forma
indirecta como vehículo de exposición y transmisión de gérmenes patógenos
de animales afectados hacía animales sanos.
Hay que tener presente que el ganado ovino y caprino los planes de mejora de
calidad de leche han arrancado desde una situación muy desfavorable
condicionada en muchos casos por graves problemas estructurales tales como la
deficiente instalación, funcionamiento y mantenimiento de las ordeñadoras
hasta un pasado reciente, el escaso grado de profesionalización y formación a
nivel técnico de productores y operarios, inadecuados y obsoletos alojamientos,
etc.
Esto ha llevado frecuentemente a creer que los objetivos requeridos de calidad
no podrían nunca alcanzar los niveles de exigencia existentes para ganado
vacuno lechero, sin embargo, la modernización de las estructuras productivas en
ciertas explotaciones de referencia está demostrando en la actualidad que la
calidad celular y bacteriológica (en especial esta última) en pequeños
rumiantes puede ser tan buena como la alcanzada en vacuno, siempre que se
trabaje de forma adecuada sobre los aspectos susceptibles de mejora entre los
que se encuentra de forma destacada la instalación de ordeño y las rutinas
empleadas.
La máquina de ordeño, tanto a nivel de diseño y funcionamiento como de
utilización, tiene un papel relevante a contemplar en la aparición de patologías
mamarias, ahora bien se demuestra que la máquina utilizada bajo un estricto
control técnico y con una rutina de ordeño correcta, permite el mantenimiento
de la prevalencia de infecciones en ubre a niveles similares e incluso
inferiores a los rebaños ordeñados de forma manual.
Es difícil la valoración de la influencia del ordeño mecánico en la mamitis
dado el gran número de factores que pueden interaccionar en su aparición como
son el sistema de alojamiento, el clima más o menos húmedo, el rebaño, el
manejo y las rutinas utilizadas, pero como se ha indicado anteriormente es
evidente que tanto una mala utilización de la misma, como un deficiente diseño
y funcionamiento pueden contribuir de forma directa a la obtención de una leche
de deficiente calidad tanto en cuanto a recuentos bacteriológicos como en
recuentos celulares.
Resumiendo se puede afirmar en primer lugar que un alto recuento bacteriano en
lo que a la instalación de ordeño se refiere, puede atribuirse a una
deficiente limpieza y desinfección de la máquina debido en ocasiones a su
incorrecto diseño y más frecuentemente a deficiencias de mantenimiento y
errores en las rutinas aplicadas y el protocolo higiénico seguido por parte de
los operarios.
Otro factor a evitar en la obtención de una leche de calidad achacable también
a la instalación de ordeño viene dada por un mal funcionamiento de la misma
frecuentemente por una incorrecta regulación de sus parámetros fundamentales
como son la aplicación de un vacío inadecuado, una errónea relación succión/masaje
o la aplicación de una incorrecta frecuencia de pulsación, lo que se traducirá
en la producción de una serie de efectos traumáticos sobre el sistema mamario
y una consiguiente reacción del sistema inmunitario frente a la infección
causada por la aplicación de estos parámetros agresivos contra el buen estado
sanitario de la urbe, con el lógico aumento de recuento de células somáticas
en leche, sin olvidar el efecto de transmisión que supone la realización
conjunta del ordeño de animales sanos y enfermos.
Materiales utilizados y metodología de trabajo
OBTENCIÓN DE LA LECHE: LA MAQUINA DE ORDEÑO
* DEFICIENCIAS DE DISEÑO
* DEFICIENCIAS DE FUNCIONAMIENTO
* DEFICIENCIAS DE MANTENIMIENTO
* DEFICIENCIAS DE RUTINA DE ORDEÑO
DEFICIENCIAS DE DISEÑO
Existen una serie de factores claves a la hora del diseño de las instalaciones
y sus componentes. En los últimos años se ha producido una importante mejora
en cuanto a la adaptación se refiere por parte de los fabricantes de los
componentes enfocada a entender realmente la morfología y el proceso de elección
de la leche en los pequeños rumiantes, lo que ha traído cambios y mejoras muy
favorables que superan con creces la UNE 68-078-86 que es una normativa
estrictamente de mínimos con importantes lagunas.
La inexistencia en España de una norma realmente adaptada al ordeño de ovejas
y cabras, ha hecho que de forma no coordinada en cada región productora se
hayan propuesto criterios diferentes a la hora del diseño de las instalaciones
normalmente inspirados en experiencias italianas y francesas para suplir las
carencias y defectos a veces notables observadas en instalaciones de ordeño
anteriores.
Estas nuevas tendencias de diseño una vez finalizada la primera etapa de
incorporación del ordeño mecánico a las explotaciones de ovino y caprino,
surgen para resolver la necesidad de producir además de un ordeño completo,
una leche de mayor calidad requerida por la industria y los consumidores y se
basan en un incremento sustancial del dimensionamiento de las bombas de vacío
así como de las reservas disponibles para evitar indeseables fluctuaciones en
el nivel de vacío durante el ordeño, adaptación de las unidades de ordeño a
las razas explotadas (aspectos relativos al volumen mínimo del colector,
flexibilidad del labio de la pezonera y longitud de la misma, disminución del
peso del conjunto de la unidad lo que permite una reducción importante de nivel
de vacío de ordeño y una menor agresividad frente al pezón), diámetro de las
conducciones, incremento de la pendiente de lactoductos, y especial atención a
las condiciones en que se realiza el lavado ligado al dimensionamiento de la
bomba de vacío y la bomba de extracción de leche.
Se muestran como especialmente importantes a la hora de evitar contagios el
conjunto de mejoras incorporadas que afectan al diseño de la máquina y
confluyen en un objetivo común que es la mejora en la evacuación de la leche
una vez ordeñada dado que una incorrecta evacuación de la leche hacía el
sistema de extracción puede desembocar en el encharcamiento de las pezoneras
(reserva de vacío insuficiente, ausencia o insuficiente capacidad de
colectores, obstrucción del orificio de admisión de aire de la unidad de ordeño),
que favorece la aparición de pezones humedecidos con leche potencialmente
contaminada debido a peligrosos efectos de flujo inverso.
Además en el transcurso de los últimos años y siguiendo la tendencia
absolutamente extendida en las modernas instalaciones de vacuno lechero, se
comienzan a incorporar también en salas de ordeño para ovino y caprino los
sistemas de retirada automática de pezoneras, herramienta fundamental para
evitar el efecto traumático del ordeño en seco por aplicación de tiempos de
ordeño excesivamente prolongados (sobreordeño), además de evitar los efectos
negativos de la retirada de pezoneras sin corte previo de vacío, con el único
inconveniente de que su incorporación a las salas de pequeños rumiantes con
elevado número de unidades de ordeño, requiere inversiones elevadas, no al
alcance de todas las economías.
En cualquier caso, siguiendo la lógica tendencia a la automatización iniciada
en Francia y otros países europeos donde no se concibe en la actualidad la
instalación de una nueva sala de ordeño sin la dotación de retiradores automáticos,
cabe esperar que su incorporación a las instalaciones españolas sea progresiva
en un futuro muy próximo dadas las evidentes ventajas que el sistema aporta.
DEFICIENCIAS DE FUNCIONAMIENTO
A la hora de evaluar las consecuencias prácticas de un incorrecto
funcionamiento de la máquina de ordeño hay que tener en cuenta que son múltiples
los factores que pueden contribuir a la aparición de infecciones mamarias en la
sala de ordeño, por lo que hay que extremar la atención de los parámetros de
la máquina sobre el animal como objetivo prioritario de control sobre las
mamitis.
Es evidente que una instalación de ordeño mecánico mal regulada con un
deficiente funcionamiento, puede causar efectos catastróficos en el estado
sanitario del rebaño, independientemente de que la calidad de sus componentes y
su diseño y montaje sean los convenientes.
Las agresiones mecánicas al pezón debidas a un mal reglaje deterioran la
integridad del esfínter y del canal del pezón que suponen las únicas barreras
defensivas frente a la entrada de microorganismos patógenos al interior de la
urbe, lo que con toda seguridad acabará produciendo infecciones mamarias y un
incremento de recuentos celulares en leche obtenida y un consiguiente deterioro
de su calidad.
Por otro lado, la congestión e incluso la ulceración a que puede llegarse caso
de no corregirse el error de funcionamiento en la superficie externa del pezón
favorece enormemente la colonización por patógenos saprofíticos
(estafilococos) que pueden utilizar además la unidad de ordeño como vehículo
transmisor.
Defectos de funcionamiento habituales son fundamentalmente:
* NÍVELES DE VACÍO EXCESIVOS:
Se considera un hecho demostrado que una reducción del nivel de vacío de ordeño
rebaja la susceptibilidad de los animales a sufrir mamitis.
La ya dilatada experiencia de campo existente respecto al conocimiento de cual
es el vacío más apropiado para el ordeño de ovejas y cabras parece indicar
que el nivel de vacío siempre es susceptible de ser rebajado cuanto mayor sea
la velocidad de pulsación y menor altura tenga la línea de leche, hasta el
punto de poder trabajar con vacíos de 32-34 Kpa a 180 ppm en ovino con conducción
de leche en línea baja y 36 Kpa a 95 ppm en el caso de las cabras, posible hoy
en día gracias a la disminución notable del peso de las nuevas unidades de
ordeño comercializadas que evitan las indeseables caídas de pezoneras que se
producirían caso de ordeñarse con unidades de ordeño pesadas y bajos niveles
de vacío.
* EXCESIVAS FLUCTUACIONES DE VACIO:
Unos de los factores fundamentales en lo que se refiere a la aparición de
mamitis clínicas en sala de ordeño esta ligado a la denominada transmisión
activa de la máquina y consiste en la penetración directa de patógenos en el
interior de la glándula a través del "impacto" producido sobre el
pezón por el retroceso de leche ya ordeñada a gran velocidad (fenómeno de
reflujo) en forma de aerosol, con lo que leche procedente de animales infectados
puede llegar a contaminar a animales sanos.
Las causas más frecuentes de este habitual fenómeno suelen ser un caudal de
bomba insuficiente para mantener un nivel de vacío constante unido a una escasa
reserva de vacío, una lenta o inadecuada evacuación de la leche ordeñada a
nivel de la unidad de ordeño por inexistencia de colector u obstrución de los
orificios de admisión de aire, entradas de aire via pezoneras por deslizamiento
(trepado) o fugas en el circuito de leche.
Es frecuente además encontrar instalaciones donde el funcionamiento del
regulador de vacío es incorrecto por defecto del mismo o escaso mantenimIento
(suciedad de los filtros), lo que origina unos tiempos de respuesta excesivos y
niveles de vacío poco constantes, problema especialmente importante en
instalaciones de ordeño donde el número de unidades y ordeñadores es elevado
con el consiguiente riesgo de continuas entradas de aire en el circuito.
* PULSACION INADECUADA
Un inadecuado reglaje del sistema de pulsación o el incorrecto funcionamiento
de los pulsadores es otra de las causas más habituales de la aparición de
mamitis en rebaños de ovino y caprino lechero por la agresión sobre el pezón
que ello supone.
El problema viene dado principalmente por un inadecuado número de pulsaciones
por minuto unido a una relación ordeño-masaje excesiva (tiempo de masaje
insuficiente). Este insuficiente masaje unido a la utilización de pezoneras
excesivamente cortas no bien adaptadas a algunas razas puede proporcionar
condiciones favorables para la infección tras la aparición de un edema en el
extremo del pezón.
Según experiencias realizadas en ganado ovino por varios autores, parece
demostrarse que a iguales relaciones de pulsación, el recuento celular en leche
disminuye para altas velocidades de pulsación (180 ppm) y nivel de vacío bajo
(34 Kpa) siempre que el tiempo de masaje sea suficiente (50%).
En ganado ovino y caprino los actuales sistemas de pulsación electrónica
permiten una gran versatilidad al poder combinar diferentes velocidades y
relaciones de pulsación, pero cabe recordar que la vigilancia y supervisión de
estos reglajes deben únicamente ser realizados por personal capacitado.
* DISEÑO DEFECTUOSO
Caben destacar por último en lo que a funcionamiento de instalación de ordeño
se refiere como factor causante de mamitis, aspectos técnicos de diseño de la
máquina que propicien una circulación de la leche en las conducciones mediante
un flujo laminar.
Es frecuente encontrar en ciertas instalaciones niveles dependiente del tubo de
leche claramente insuficientes (menos del 1%) con diámetros inadecuados de las
conducciones, unido a estrechamientos a nivel de la unidad de ordeño y
existencia de excesivos codos cerrados, lo que contribuye a la aparición de
tapones y flujos turbulentos de aire y leche con la consiguiente pérdida de
eficacia de la bomba de vacío al tener que vencer estas energías desfavorables
y las fluctuaciones de vacío derivadas descritas con anterioridad.
DEFICIENCIAS DE MANTENIMIENTO
Hay que tener presente a la hora de procurar la obtención de una leche de alta
calidad bacteriológica y el mantenimiento de un buen estado sanitario de las
ubres, tan importante es disponer de una instalación de ordeño bien diseñada
y cuyo funcionamiento sea el esperado, como el uso y mantenimiento que se haga
de ella.
Es habitual encontrar máquinas de ordeño aún de reciente instalación en un
lamentable estado de limpieza y conservación, donde el entorno donde se realiza
el ordeño y los locales anejos de almacenamiento de leche carecen en absoluto
de las mínimas condiciones higiénico-sanitarias deseables, a pesar de que la
ordeñadora cumple todas las exigencias y requerimientos a nivel técnico y de
diseño.
Las principales deficiencias de mantenimiento normalmente observadas proceden de
la utilización de protocolos de limpieza y productos de baja calidad y la no
renovación de las pezoneras con la recomendable periodicidad, unidos ambos
problemas a unas deficientes condiciones higiénicas del local de ordeño y
alojamientos, obtendremos con toda probabilidad unos recuentos bacterianos en
leche superiores a los deseados.
La contaminación interna del equipo de ordeño no debe en ningún caso
constituir un problema siempre que el ganadero obedezca las pautas de limpieza
propuestas por los fabricantes y sustituya al menos una vez al año las
pezoneras dentro de un programa de mantenimiento y control de su instalación
también responsabilidad del servicio técnico asignado.
Es importante destacar que dados los actuales sistemas de lavado automático
disponibles y su alta eficacia, los problemas por contaminación bacteriológica
en leche suelen originarse muchas veces por no disponer la instalación de agua
caliente a la temperatura necesaria (inicialmente 70ºC sin bajar de 45ºC al
final del ciclo de lavado), unida a una rutina inadecuada de desinfección ácida
por insuficiente eliminación de incrustaciones y residuos minerales y proteícos
(piedra de leche), medio ideal para la proliferación bacteriana.
Por último en lo que se refiere a la recomendable sustitución de pezoneras con
una periodicidad máxima de un año, cabe apuntar la importancia a veces no
suficientemente reconocida ya que las bacterias quedan protegidas de la acción
de la temperatura y desinfectantes cuando se localizan en las grietas y poros de
las pezoneras envejecidas, factor que además contribuye a propagar contagios ya
que la misma unidad de ordeño es utilizada sucesivamente por varios animales.
No hay que olvidar además la correcta limpieza y desinfección del tanque de
almacenamiento de leche unido por supuesto a un correcto funcionamiento como
factor importante de la multiplicación bacteriana en la leche almacenada.
DEFICIENCIAS DE RUTINA DE ORDEÑO
Entre los efectos claramente perjudiciales referidos al manejo de la ordeñadora
destacan la adquisición de varios "vicios" muy normales por parte de
los operarios a la hora del ordeño como son la retirada de las unidades de ordeño
sin corte previo del vacío (los colectores deben disponer de un sistema de
cierre), para evitar los efectos traumáticos sobre el pezón y fluctuaciones de
vacío por entrada de aire en el conjunto de la instalación, y otra práctica
habitual consistente en el repaso manual o masajeo de la ubre con las pezoneras
abiertas que provoca entradas de aire, reflujos de leche y aspiración de
materiales como lana, pelo o polvo potencialmente contaminantes que disminuirán
la calidad bacteriológica de la leche producida.
Un factor que a menudo se desprecia restando importancia a su realización y que
sin embargo debería estar incluido en cualquier rutina de ordeño es la revisión
y limpieza periódica del orificio de admisión de aire en las unidades de ordeño,
imprescindible a la hora de lograr una rápida evacuación de la leche del
colector y evitar peligrosos reflujos .
Es muy conveniente en razas mal adaptadas al ordeño mecánico por su incorrecta
morfología de urbe, la utilización de ganchos suspensores que evitarán en
gran medida la necesidad de manipulación de la ubre para su apurado.
Otra circunstancia muy habitual en las explotaciones de ovino y caprino lechero
en número no adecuado de "ordeñadores" en el foso a la hora del ordeño.
En primer lugar considerando un tiempo medio de ordeño de 2,5 minutos para
ovinos y 4 minutos para caprino en caso de animales de alta producción se
considera que para evitar el peligro de sobreordeño u ordeño en seco y
dependiendo de otros factores como la aptitud de los operarios, una persona no
debiera atender más de 8 unidades de ordeño simultáneamente. Sin embargo hay
que notar que a pesar de los efectos claramente negativos de la sobrexposición
del pezón a factores agresivos, el sobreordeño en ganado ovino y caprino tiene
una menor importancia que en ganado vacuno básicamente debido a los tiempos más
reducidos en que se produce.
En el caso contrario, también cabe reseñar la no conveniencia de un número
excesivo de ordeñadores en una instalación pequeña o media ya que normalmente
el número de unidades de ordeño abiertas simultáneamente (si se hace la
incorrecta retirada de pezoneras sin corte previo de vacío), puede provocar
fluctuaciones de vacío excesivas que repercutan en la calidad de ordeño en
salas diseñadas con escasas reservas y caudales de bomba reducidos.
Es una práctica muy recomendable y en los últimos tiempos cada vez más
extendida la realización de un baño desinfectante de pezones a base productos
iodados o clorhexidina, una vez retiradas las pezoneras como elemento integrante
de toda rutina bien concebida, dados los favorables efectos que su correcta
aplicación consigue sobre todo reduciendo de forma notable los contagios
producidos por bacterias habituales en la piel de los pezones (estafilococos) y
otros patógenos contagiosos de transmisión mamaria durante el ordeño.
CONCLUSION
Las mamitis subclínicas en pequeños rumiantes constituyen una de las causas más
importantes de pérdidas económicas en el sector del ovino y caprino lechero
por las repercusiones tanto sobre la calidad higiénico-sanitara de la leche
como sobre el descenso en la producción individual que ocasiona su aparición
en animales enfermos que puede llegar a superar el 20% de media con pérdidas
puntuales en animales mucho mayores.
El ganadero de ovino y caprino como ya ocurrió anteriormente con el ganadero de
vacuno, debe concienciarse que la producción de una leche de baja calidad es
antirrentable para su explotación ya que al descenso claro en las producciones
descrito, hay que unir una disminución de las tasas de materia grasa y materias
proteícas (caseína), una mayor tasa de reposición de animales para vida y una
fuerte penalización de la industria láctea en el pago de la leche, hasta
incluso hacer peligrar su comercialización en casos extremos de altos recuentos
celulares y bacteriológicos.
La máquina de ordeño como se ha descrito tanto a nivel de diseño y
funcionamiento como de utilización puede llegar a tener un papel relevante en
la aparición de patologías mamarias y su transmisión, además caso de un
deficiente mantenimiento y limpieza, ser causante además de una escasa calidad
bacteriológica de la leche.
Sin embargo considerando la máquina de ordeño como una herramienta fundamental
e indispensable hoy en día en toda explotación de ovino o caprino lechero
moderna y teniendo en cuenta el gran número de factores que pueden
interaccionar a nivel práctico, se demuestra imprescindible mejorar la formación
de ganadero y operarios haciéndoles partícipes y responsables de la obtención
de una leche de alta calidad que ira unida indefectiblemente a un buen estado
sanitario de sus animales, mediante el consejo y seguimiento de un competente
servicio técnico y el cumplimiento obligado de un riguroso y completo programa
de mantenimiento preventivo que evitará en gran medida los riesgos expuestos.