Del proyecto a la realidad

Carlos Ruiz Sánchez es un joven ganadero de Alcalá de los Gazules que ha logrado darle vida a una empresa de cría de cabras en intensivo tras salir de la Escuela Universitaria del Cortijo de Cuarto

TEXTO: L. V./ FOTOS: LA VOZ / JEREZ

Carlos Ruiz Sánchez, joven técnico agrícola de Alcalá de los Gazules, al acabar la carrera y ante el panorama laboral que se le presentaba, ya venía dándole vueltas a la posibilidad de autoemplearse y en febrero de 2002, durante una comida familiar, surge el tema de la leche de cabra y su proyección de futuro. Por aquel entonces no existían granjas intensivas de cabras de aptitud lechera en la provincia de Cádiz, pero sí en otras provincias como Granada, Almería y Murcia.

Comienza a darle forma a ese proyecto para el que cuenta con el apoyo moral y económico de su suegro, Francisco Riveriego Benítez, actual dueño de la empresa AGRAZUL, S.A., que fue fundada en 1988 por Francisco Riveriego García, abuelo de su mujer y reconocido ganadero, y que desde sus orígenes se dedica a la gestión de fincas rústicas y manejo de explotaciones agropecuarias.

Del proyecto a la realidad
Carlos Ruiz Sánchez ya había logrado la financiación y le tocaba elegir el tipo de explotación y de ganado, para lo que debía tener en cuenta diversos factores.

Los elevados costes del terreno, así como la dependencia de la mano de obra en las ganaderías extensivas hacían necesario un cambio del modelo o sistema de explotación. Si a lo expuesto le sumamos el concepto de adecuación de este tipo de trabajo para que tanto el cabrero como el empresario disfruten de un horario laboral normal, Carlos Ruiz llega a la conclusión de que no puede criar cabras en extensivo por los elevados costes, por lo que se decide por la estabulación intensiva, ordeño automático, alimentación mecanizada y de procedencia externa.

Desde un principio Francisco Riveriego Benítez, suegro de Carlos Ruiz Sánchez, y posteriormente sus hijas (Mª de la O y Mª José) dan respaldo económico y humano a este proyecto que se deja en manos de este joven ganadero, que con mayor dosis de moral y de coraje que de conocimientos técnicos y ganaderos, consigue hacer realidad lo que 5 años antes sólo era una discusión técnica sobre el cambiante sector ganadero.

En lo referente a la elección del ganado Carlos nos cuenta que «dentro de que cualquier tipo de cabra es altamente rentable, nosotros nos decantamos por la Murciano Granadina por tener un largo historial de mejoras genéticas, una mejor aptitud lechera y condiciones para la estabulación intensiva».

Así las cosas, el 23 de noviembre de 2003 llegan las primeras 330 chivas de pura raza Murciano-Granadina procedentes de Jumilla (Murcia). En septiembre de 2004 comienzan los primeros partos con apenas 100 litros al día de producción. «Hemos logrado un incremento de producción llegando a un total anual que pasará este año los 600.000 litros de leche, repartidas homogéneamente durante los 12 meses del año. Por tanto evitamos la estacionalidad de los productos de la que tanto adolece el sector». «Hoy en día tenemos una cabaña de 1.700 hembras reproductoras, habiendo llegado a producir ya más de 1,5 millones de litros desde el comienzo», explica.

Carlos Ruiz resalta la importancia de organizaciones como COAG «porque se trata de un organismo que nos sirve de nexo de comunicación con la administración, permitiéndonos el sentirnos informados y respaldados a la vez que lo suficientemente tranquilos para poder dedicarnos a lo que realmente sabemos hacer, que no es otra cosa que producir».

Por otro lado, Carlos Ruiz confía en el futuro de la cabra lechera. «Los datos que tenemos de continuos descubrimientos de cualidades favorables y saludables de la leche de cabra no nos hacen presagiar lo contrario. Y simultáneamente los derivados de la leche de cabra (quesos y postres) están teniendo una gran aceptación por parte del consumidor final».

«Además las características de nuestra zona y climatología son más que propicias para la explotación caprina. No hay más que mirar y observar como conviven desde muy antiguo razas puras de cabras como la Payoya, o más modernas y seleccionadas como la Florida, Malagueña, así como sus cruces», asegura Carlos.

Despacio pero sin pausa, el próximo proyecto de Carlos Ruiz es elaborar queso de cabra. De hecho ya ha estado viendo posibles ubicaciones para la futura fábrica.

La Voz Digital (Jerez) – Jerez de la Frontera,Spain 15/06/2007

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responde correctamente para comprobar que eres una persona: *