Convivencia en un chozo de cabreros

Este aporte que adjunto va dirigido principalmente a los jóvenes porque narra. de forma verídica, como era la vida para muchos ganaderos extremeños hace años cuando pastaban con sus ganados en el campo y tenían como viviendas efímeros chozos de escoba y madera.
Feliciano Robles Blanco (Para Kaos en la Red) [18.03.2007 07:56]

CONVIVENCIA EN UN CHOZODE CABREROS

Manuel Robles Blanco

El chozo de cabreros es una construcción efímera construida con materiales vegetales, sacados del entorno de los cabreros donde pastaban con su ganado.

Este es un relato verídico de las condiciones de vida que se desarrollaban dentro de un chozo de forma cotidiana.

El fuego
En el centro del chozo se hacía la lumbre, o sea el fuego con el que se cocinaban los alimentos y se calentaba el ambiente en época de fríos.

En lo alto del interior del chozo se colocaba un hierro con una cadena muy larga que tenía un gancho en la punta, del cual se colgaba el caldero donde se cocían las patatas u otros alimentos.

De la cadena también se colgaba el candil de aceite con el que se alumbraba el interior del chozo por las noches. Se colocaba en este sitio porque era el lugar más seguro para tratar de evitar un incendio.

En el suelo y alrededor del fuegose ponían los pucheros con agua para calentarla y poder hacer el café o cocer los garbanzos o los chiches.

El control del fuego era una de las cosas más importantes de la vida en el chozo

El cabrero
El chozo era muy importante para el cabrero cuando llegaba por las tardes del pastoreo con las cabras, después de haber pasado días crudos de frío, nieve, lluvia o viento. Llegaba el cabrero al chozo después de haber encerrado las cabras en el corral y haberlas colocado a todas en su sitio, como tienen la costumbre de hacer las cabras. En el chozo esperan al cabrero su familia y después de saludarles la familia le invita al café calentito que tienen preparado, lo cual agradece después de haber pasado un día tan malo. Con ese café se quitará el frío de encima y entrará en calor. Toma el café con un poco de conversación, mientras las cabras descansan cada una en su sitio.

Los cacharros
Los cacharros son toda la serie de utensilios que había en el interior del chozo de las tareas propias de los cabreros.
A la entrada del chozo y a la derecha se colocan los cacharros del queso, que son, entre otros los siguientes: la romana, que se cuelga de una palanca del chozo con la romana va un paño blanco y un colador que sirve para colar la leche, también va situada la calderilla que sirve para recoger la leche de las cabras cuando se las ordeña, también hay un botijo para vaciar la leche ordeñada que se llevaba al chozo en el invierno. Una vez que llega la leche al chozo se la cuela y se vierte en un baño de cinc y se la deja un poco de tiempo hasta que coja la temperatura adecuada.

Echar el cuajo a la leche
Mientras tanto se pone en un fardel pequeño de tela donde está metido y solidificado el cuajo que se pone en una escuilla de agua para que se reblandezca, una vez que se ha enfriado la leche y ablandado el cuajo se pone la cabrera a echar el cuajo a la leche, de tal forma que al ir exprimiendo el fardel del cuajo va cayendo gotas del cuajo hasta que la cabrera calcula que hay suficiente para la cantidad de leche que hay en el baño. Una vez deja de exprimir el cuajo lo coloca en su sitio y con las manos remueve bien la leche para que se mezcle bien con las gotas de cuajo que han caído.A continuación le pone dos palos encima del baño y cubre el baño con un paño blanco que lo tape todo. Los palos sirven para que la leche pueda respirar mientras va cuajando, para que cuando ha terminado de cuajar poder hacer el queso diariamente. El trapo también sirve para que no caiga fusca ni moscas a la cuajada.

El cuajo
El cuajo que sirve para hacer queso es el estómago de un cabrito de leche, que se mata cuando tiene el estómago lleno y que no haya comido ningún otro alimento. Este cabrito se sacrifica y se le saca el vientre con mucho cuidado y se atan con una cuerda las dos puntas del estómago para que no se salga la leche que ha mamado hace un rato. Una vez hecha estas cosas, el estómago se le pasa con las manos por la ceniza caliente dos o tres veces sin soltarlo de las manos y después para que se seque lo que está dentro. La razón por la que se pasa por la ceniza caliente es que así no andan las moscas ni otros insectos. Una vez que ya se supone que ya está seco, se le cuelga del techo del chozo y en un cacharro se le abre con una navaja con mucho cuidado. Una vez que se quita la piel del estómago seco, la leche ya se ha convertido en cuajo para meterlo en el fardel y hacerlo trocitos pequeños para que en su día se pueda convertir la leche en queso.

El queso
Cuando pasa cierto tiempo con el cuajo en la leche, se quita el paño que cubre el baño y con un trozo de paja de escobase va pinchando en la cuajada para saber si ya está toda la leche cuajada. Si ya está toda cuajada, se inicia el proceso de elaborar los quesos.. Lo primero que se hace es preparar el escurridor, que es una tabla de madera que termina en triángulo con una escurrina en el medio. Encima de la tabla se ponen los cinchos, que son redondos de madera de fresno muy delgada y fina y con agujeros para que salga el suero por ellos. También tienen un palito sujeto con una cuerda para agrandar o achicar el tamaño del cincho de acuerdo con el tamaño del queso que se quiera elaborar. Una vez colocados los cinchos en el escurridor nos ponemos a hacer el queso, habiéndonos lavado bien las manos antes.

De hacer el queso se encarga la cabrera. Cuando todo está preparado, se remueve bien la cuajada en el baño para que se haga como una papilla y a continuaciónva llenando de cuajada los cinchos, exprimiendo la cuajada para que salga el suero. El suero se va sacando poco a poco con un vaso y se va echando en un cubo para que sirva de alimento para el ganado, o en una lechera para que sirva de alimento para las personas, porque está muy bueno tanto si se bebe fresquito como si se hacen una sopas de suero.

Una vez terminada toda la cuajada del baño se pasa a fregar bien todos los cacharros utilizados con agua caliente para que no quede ningún residuo de la leche.

El queso en los cinchos va escurriendo poco a poco el suero que le queda y se va oreando. Para eso se aprietan los cinchos con el palito haciendo avanzar algunos agujeros. Una vez hecho esto se le da la vuelta al cincho y se le echa la sal correspondiente para que empiece a sazonarse y poderlo vender al cabo de unos días en el pueblo. A veces hay quesos que no se les echa sal porque son especiales para encargo de algunas personas que no pueden comer sal por régimen del médico. A los quesos que no llevan sal se les hace una marca especial para no confundirlos.

La cabrera
La cabrera que me ha contado esta forma de hacer el queso en el chozo es mi madre, que se llama Aurea Blanco. Ahora tiene 88 añosy me ha dicho que cuando tenía 8 años hizo el primer queso de las cabras que tenía su padre y vivían en un chozo situado en una finca en las sierras de Cabezuela del Valle.

Luego ha estado haciendo queso hasta los 81 años y vendiéndolo diariamente de las cabras que tenía su hija Margarita hasta que su hija vendió las cabras. En todo este tiempo nunca ha salido un queso malo ni ha habido ningún problema sanitario con los mismos. Hoy día muchas personas de El Torno, echan en falta el queso que hacía Tía Aurea.

Ella siempre me ha dicho que el secreto de hacer buen queso es que las cabras estén muy sanasy muy gordas y con mucha limpieza en el corral y en la majada donde se hacía el queso.

La venta del queso
Cuando se hacía el queso en los chozos de la Sierra, había que esperar a que se curase un poco, para poder bajar a los pueblos a venderlo. El queso se transportaba en caballerías, se colocaban los quesos de canto en unas cajas de madera y se ibaa los pueblos del Valle a venderlo. Había que ir callejeando por las calles y entonces las vecinas salían a comprarlo cuando reconocían la voz del buen quesero. A veces se llevaban quesos de regalo o especiales para personas enfermas que estaba más tierno y con poca sal. Cuando se acababa toda la venta del queso, se iba a los comercios a comprar alimentos ropa o calzado y se regresaba muy contento a la majada.

El médico

A la persona que más queso se regalaba era al médico porque cuando se estaba enfermo él hacía lo posible por curar e incluso daba algunos medicamentos. Y si el cabrero se curaba enseguida de sus achaques pues se le agradecía regalándole un buen queso tierno de cabra.Los medicamentos que había entonces para curar las enfermedades eran muy escasos, se trataba de algunas pastillas o algún jarabe. Así que cuando se conseguía curar alguna enfermedad con aquellas medicinas la gente iba muy agradecida al médico y le hacían muy buenos regalos de productos de la tierra. Por eso los cabreros le regalaban el mejor queso que tenían.

El cura
Otro personaje singular e importanteen los pueblos eran los curas, porque cuando se tenían que conseguir papeles de fe de bautismo para casarse, o solicitar colegio para los niños, el cura era especial y una buena carta de recomendación del cura abría muchas puertas. Así que cuando los curas arreglaban estas cosas también los cabreros les regalaban buenos quesos.

Otros cacharros del chozo
En el chozo también había un botijito pequeño para llevar el aceite del pueblo al chozo y una vez que llegaba al chozo se cambiaba el aceitea un cuerno de vaca porque en ese recipiente no se helaba el aceite.También había tres cuernos pequeños de vaca que se usaban uno para la sal, otro para el pimentón y el otro para las cerillas. El cuerno de las cerillas tenía algo especialpara que no entrara la humedad en las cerillas, porque las cerillas húmedas no encienden bien.

Las patatas
El alimento caliente principal que tenían los cabreros de aquella época eran los caldos de patatas, por eso siempre había un pequeño montón de patatas en el chozo con las cuales se preparaban buenos caldos de patatas en el caldero y algún que otro caldo revolcón cuando había pan de sobra.

La garrafa de vino

El vino también era un alimento muy apreciado por los cabreros y muy bueno para combatir el frío en el invierno, así que casi siempre había una pequeña garrafa de vino de pitarra en el chozo.
La lechera
La lechera era un recipiente metálico de aluminio que servía para varias cosas, pero especialmente era para llevar el almuerzo caliente al cabrero cuando estaba en el baldío con las cabras y estas salían muy temprano de la majada. Otras veces el cabrero se iba en busca de leña o algo de caza y llegando al corral a la hora de sacar las cabras. Entonces cogía la lechera y se tomaba el café calentito que había dentro.

El morral
El morral era el recipiente de cuero que tenía el cabrero para meter la comida del mediodía y comérsela en el campo a la hora del sesteo del las cabras. En el morral iba tocino, morcilla y algún trozo de queso en aceite. También llevaba una cuerna pequeña para coger agua de las fuentes.

La leña
Una tarea laboriosa de los cabreros es tener siempre un buen remero de leña para pasar el invierno caliente y poder guisar la comida, así que muchos días se iba la cabrera con las cabras y el cabrero iba en busca de leña a sitios lejanos y haciendo poco a poco el remero para pasar el invierno. Dentro del chozo siempre había un remero pequeñito de leña que estuviese bien seca para atizar la lumbre.

Los campanillos
Un hatajo de cabras no reluce si no van equipadas con un buen juego de campanillos donde existen de varios tipos de tamaño y sonido. Siempre pasaba el cabrero muchos ratos afinando los campanillos y poniendo los que correspondía a cada época del año. En invierno se ponen los que menos suenan para que las cabras corran menos y se apliquen a comer más porque los días son muy cortosy hay poca comida. En la primavera se les ponen los campanillos que más suenanpara que anden más y sea más alegre la jornada. Luego ya en verano y otoño se les ponen campanillos normales. Los campanillos los afinaba cada cabrero y así podían conocer sus cabras cuando se mezclaban con un hatajo de otro cabrero.

Las alforjas rellegas
En el chozo también había unas alforjas rellegas que se colocaban en las caballerías para cuando se iba a las ferias de ganado a vender las cabras viejas, la cría de las bestias y los cerdos que se habían criado con el suero del queso. Al regresar de las ferias se compraban viandas para comer una temporada.

Las ferias de ganado
Entre las ferias más importantes que había en la comarca era la que se celebraba en el río Jerte el día uno de agostoy la celebraban los habitantes de El Torno. El día ocho de agosto era la feriade Casas del Castañar y el día veintinueve de agosto era la feria de Piornal. Luego en septiembre estaba la feria de Cabezuela, y si quedaba alguna cabra por vender se sacaba a la venta en las machorras de San Lucas en El Torno.

La cama
En el fondo del chozo y mirando hacia la puerta está la cama que estaba preparada de la siguiente manera: Cuatro trozos de madera y cuatro palos de madera dos mas largosy dos más cortos siendo uno de los largos mas fuerte que el otro porque se ponía al lado de alante para sujetar el monte y sirviera al mismo tiempo de asiento. La cama hecha de la siguiente forma con unas tablas clavadas en los palos y unas escobas bien colocadas, bastantes helechos, muy bien colocados para que la cama fuera un poco más cómoda. También tenía dos mantas de lana que abrigaban bastante, así se pasaban un poco mejor las noches frías de invierno. En un chozo y en una cama como la que se describe aquí, tuvo mi abuela Miguela tres partos cuando estaban con las cabras en un baldío de la sierra de Cabezuela.

Las herramientas
Dando al vuelta al chozo nos encontramos con un rincón para poner las herramientas, que se utilizaban entonces, que entre otras eran las siguientes: Una azada grande, un zacho pequeño, una hoz, dos segurejas, una guadaña, un hocino, una marra y unas cuñas para hacer leña.

La lamparilla
Para alumbrar por la noche el chozo se utilizaba una lamparilla con torcía y aceite y se colgaba de una de las palancas del techo. La lamparilla servía también para ir al campo por la noche a buscar algunas cabras que se hubiesen perdido.

La callada
A la entrada del chozo ya la izquierda del mismo se colgaba la callada. La callada era un instrumento muy útil para los cabreros cuando iban por el campo, porque les servía de apoyo para muchos casos de posibles emergencias y ayudarle a caminar por los caminos difíciles.

La manta
Para abrigarse del frío y de la lluvia los cabreros usaban mantas de lana, y cuando por las noches regresaba a la majada y había sido un día lluvioso, se colgaba la manta de una horca de ganchos cerca de la lumbre para que se secase y quedase lista para ser usada para el día siguiente.

El cajón del queso
También se colgaba del techo del chozo el cajón donde se iba guardando el queso. Había que tenerlo bien cerrado para que los ratones no pudiesen entrar al cajón, porque a los ratones les gusta mucho el queso.

Las tenazas
Las tenazas eran un instrumento de hierro que se utilizaba para gobernar bien la lumbre que había en el suelo.

La escoba
La escoba era el instrumentovegetal que se utilizaba para barrer bien el suelo del chozo. Había varios tipos de escobas, las que se utilizaban para barrer los corrales de las cabras eran más grandes yrígidas y las del chozo eran más pequeñas y suaves.

La escarfia
La escarfia es una especie de horca que tiene varios ganchos y que se utilizan para colgar los diferentes comestibles de los cabreros. Hay colgadas entre otras cosas una alforja de tela que la usa el cabrero cuando paren las cabras en el campo y puedan transportar a los chivinos metidos en la alforjaa la majada por la tarde.

Los asientos
Alrededor de la lumbre hay unos troncos cortos gruesos de madera que sirven de asiento, para comer del caldero cuando está colgado de las llares con un buen caldo de patatas o unas buenas sopas canas.

Conclusiones

Este era el ambiente que tenían los cabreros en sus chozos esparcidos por todas las sierras del Valle del Jerte. Los cabreros eran contentos y felices con sus cabras y el chozo. Había algunas golosinas en el mismo, porque se escondía un fardel pequeño con higos secos harinados, una botellita de aguardiente que usaba especialmente el cabrero para que por las mañanas frías de invierno se comía cuatro o cinco higos secosy una pinta de la botella de aguardiente, antes de salir a ordeñar las cabras y así combatía tanto frío como hacía.

Aquí se acaba este relato sobre la historia del chozo. Una muestra de los mismos se ha construido en la pradera que tengo en La Lanchilla con la ayudade un grupo de amigos para escribir esta historia y disfrutarla con las familias y amigos que tengan a bien visitarlo.

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