CARNE Y LECHE CAPRINA DURANTE TODO EL AÑO

Controlar la estacionalidad reproductiva en el ganado caprino y obtener sus productos durante todo el año es el objetivo principal del grupo de investigadores del Departamento de Ciencias Agroforestales de la Onubense.

A. Isabel Varela

Científicos del grupo de investigación ‘Tecnología de la Producción Animal’ del Departamento de Ciencias Agroforestales de la Universidad de Huelva dirigidos por Luis Ángel Zarazaga desarrollan un proyecto PETRI (Proyecto de Transferencia de los Resultados de Investigación) en el que investigan métodos para controlar la actividad reproductiva en el ganado caprino, por lo que los ganaderos tendrían carne y leche durante todo el año. ‘CEVA Santé Animale’ es la empresa con la que colabora, una multinacional que comercializa productos farmacéuticos para animales.

Los expertos onubenses investigan tratamientos con el objetivo general de mejorar los resultados de cubriciones en periodo de anestro, es decir, “momento en el que estos animales no se reproducen o lo hacen con una mayor dificultad”, afirma el responsable del proyecto. Para ello utilizan melatonina exógena, y aplican las técnicas del fotoperido artificial y el efecto macho.

Estacionalidad reproductiva
Los implantes de melatonina en la base de la oreja del animal

“La especie caprina se encuentra activa sexualmente en otoño e invierno, se reproduce en octubre y los partos tienen lugar en primavera, por lo que desde esta estación hasta finales de verano no hay reproducción, es el llamado anestro estacionario”, asegura Zarazaga. Esta estacionalidad reproductiva se debe a dos motivos, a una adaptación al medio ambiente y al efecto del fotoperiodo.

De manera natural los animales se reproducen de forma que los partos sean en la época más favorable del año, tanto para la supervivencia de las crías como para la disponibilidad de alimento, es decir en primavera. Por otro lado, con respecto al fotoperido, los días largos que tienen un mayor número de horas de luz inhiben la actividad reproductiva y los días cortos la estimulan. Esto es debido a una hormona secretada por la glándula pineal que se encuentra en la base del cerebro de todos los mamíferos, la melatonina, y su síntesis se inhibe por la presencia de luz.

Durante otoño e invierno existe poca oferta de carne y leche caprina en el mercado y a comienzos de septiembre los precios de estos productos comienzan a subir. En cambio, en primavera ocurre lo contrario, ya que cinco meses antes de esta estación la cabra se reprodujo. Por ello, es beneficioso para los ganaderos algún tipo de tratamiento que controle la estacionalidad reproductiva en el ganado caprino y obtener así, productos de este animal.

Efecto macho y melatonina

El efecto macho es una práctica habitual en las explotaciones caprinas para estimular la actividad reproductiva. Consiste en un aislamiento de los machos durante un periodo de tiempo para que se estimulen y al introducirlos con las hembras éstas entren en celo y exista cubrición. Pero en muchos casos, los resultados no son los deseados ya que los machos no están activos sexualmente.

Los investigadores han estudiado métodos para que el efecto macho funcione. Uno de ellos es el Melovine®, implantes de melatonina que se colocan en la base de la oreja del animal. Tiene una duración de noventa días, tiempo suficiente para que se observe un efecto de control en la estabilidad reproductiva. A través de investigaciones, se ha observado que se deben implantar tanto las hembras como los machos, aunque están estudiando si sería eficaz tratar sólo a los machos o sólo a las hembras. Generalmente se recomienda su colocación en el equinoccio de primavera, pero los científicos investigan para demostrar si es igual de efectivo implantar esta hormona en cualquier época del año.

Tras colocar el melovine, el protocolo a seguir es hacer un efecto macho durante unos 45 días. A principios de mayo, época en la que los animales se encuentran en anestro estacionario, copularían y en octubre nacerían las crías, momento en el que hay altos precios en el mercado tanto de carne como de leche.

Por motivos de infraestructura en algunas explotaciones ganaderas no es posible realizar un efecto macho estricto. Así que el equipo de investigación está trabajando en un método de utilización de melatonina que consigue muy buenos resultados sin necesidad de hacer un efecto macho. Para ello “es obligatorio implantar melatonina al 100% de las hembras que se pretende dejar gestantes y al menos al 50% de los machos ya que éstos estimulan a los no tratados”, señala Luis Zarazaga.
Fotoperiodo

El otro tratamiento con el que trabajan es el fotoperiodo artificial. Consiste en un encendido de luces en el momento que los animales están separados por el efecto macho. Posteriormente se exponen al fotoperiodo natural, es decir a días con menos horas de luz y por lo tanto se estimula la actividad reproductiva.

El grupo de científicos trabaja para conocer si este método sería necesario hacerlo únicamente en machos o también en las hembras, y si además, habría que combinarlo con los implantes de melatonina.

Hay que decir que estos tratamientos no influyen en la calidad de la carne ni la leche. Además, la melatonina suele utilizarse en humanos, principalmente para el jet-lag, como reguladora de los desórdenes del sueño así como en determinados tipos de cáncer

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