Conclusiones sobre el pastoreo en cabras

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COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO Y ACTIVIDADES DE CABRAS EN PASTOREO SOBRE CAMPO NATURAL

Conclusiones y Bibliografía

En el presente trabajo se ha determinado que en las zonas de exclusión utilizadas existen diferencias importantes en el comportamiento alimentario y de las especies consumidas por las cabras dependiendo de la vegetación ofrecida.

Las cabras tienen preferencia por aquellas especies que realizan altas contribuciones y se encuentran con alta frecuencia en el tapiz. Las gramíneas cespitosas (Stipa spp. y Piptochaetium spp.), arbustivas (Compuestas y Umbelliferas) y arbóreas (Acacia caven, Scutia buxifolia, y Celtis spinosa) son claramente seleccionadas aun con bajos niveles de disponibilidad, lo cual indicaría que existe una importante selección en las especies que tienen el mayor aporte de fracción hoja en el estrato medio y alto del tapiz.

Por otra parte, los animales consumen niveles importantes de Cynodon dactylon en situación de alta contribución y frecuencia, pero también cuando los niveles bajan a 1,1% y 1,5% respectivamente, debido a que se encuentra en un área de fácil acceso para las cabras por un alto crecimiento, acumulación de estolones y entrelazamiento de los mismos que conduce a la presencia de manchones con alta disponibilidad.

La presencia de arbóreas, principalmente espinillo (Acacia caven), conduce a variaciones importantes en la composición de nutrientes en la vegetación y permite que lo animales ejerzan un mayor grado de selección procurando un aumento de la PC en la dieta y la tendencia a reducción de la pared celular (FDN), aunque los altos contenidos de FDA en estas especies conducen a dietas con mayor contenido que la medio de FDA en el disponible.

El alto contenido proteico del espinillo (Acacia caven) de hasta 14,2% PC/Kg.MS eleva el consumo a niveles de 12,6% PC/Kg.MS mientras exista disponibilidad, donde cabe mencionar que la producción de follaje de las arbóreas en el mejor de los casos contribuyó con 204 Kg.MS/ha en un total de 1361 Kg.MS/ha lo que representa 15% del forraje total disponible. Mientras que en dietas basadas solo en el estrato bajo las cabras consumen niveles de 9,6% PC/Kg.MS en el mejor de los casos.

Por lo tanto bajo condiciones de pasturas nativas, la presencia de una vegetación variada en términos de especies disponibles principalmente en los estratos medios y altos pueden mejorar sustancialmente la calidad del forraje seleccionado por las cabras durante la ingesta de alimento.

En este punto sería factible especular con el uso de otras especies arbustivas teniendo en cuenta la calidad del follaje y el aporte de hoja que realizan. En otros países, particularmente tropicales, la utilización de arbustivas como recurso forrajero es común manteniendo amplias diferencias en la calidad del follaje aportado entre las especies evaluadas y elevados consumos con consecuencias muy favorables dado el punto de vista productivo. En esas condiciones el manejo de podas y corta de estas especies para la distribución en comederos es frecuente.

En las actividades desarrolladas por los animales la ingestión de alimento es la actividad principal (entre 58,1 y 92,2%), estando la diferencia de los tiempos utilizados en los distintos tipos de vegetación asociada, con el grado de homogeneidad de la pastura en términos de calidad y al tipo de especies que la componen.

El tiempo dedicado por las cabras al ramoneo sería disminuido en caso de que la disponibilidad de especies del estrato alto decreciera, lo cual determinaría al mismo tiempo un incremento del pastoreo en el estrato bajo del tapiz. El aumento del pastoreo dependería de la disponibilidad relativa del forraje del estrato bajo y alto en el total de la vegetación. Por otra parte, la rumia estaría inversamente relacionada con la ingestión de alimento y la calidad del mismo.

En coincidencia a lo antes mencionado, la actividad principal del hato es la ingestión de alimento a la cual dedica 63,9% del tiempo diurno, como consecuencia de que el objetivo de las cabras es de alimentarse para sobrevivir, asociado a esto la segunda actividad en importancia es el caminar (17,2%) que le permite a los animales trasladarse cubriendo el área del pastoreo. Cabe indicar que la duración diaria de la ingestión de alimento dependería en primera instancia de la disponibilidad de forraje.

La secuencia de movimientos y actividades realizadas responden a una compleja combinación de factores entre los cuales se considera la ubicación del sol, distribución y ubicación de los árboles y pasturas, disponibilidad de alimento, factores climáticos y estado fisiológico de los animales del hato.

El período de ingestión de alimento de la mañana tiene una prevalencia del ramoneo en árboles antes que el pastoreo en el estrato bajo y medio. La preferencia del ramoneo por la mañana va disminuyendo en la medida que baja la disponibilidad de especies arbóreas, lo cual determinaría que se extendiera el área de ingestión de alimento fundamentalmente hacia zonas con predominio del estrato bajo (sectores 6, 14, 22, 23, 24 y 29), al mismo tiempo que, la intensidad de pastoreo se vería disminuida por el aumento en búsqueda de alimento, y el mayor traslado y dispersión de las cabras.

En base a lo señalado anteriormente se podría plantear que el caprino es un animal mas adaptado a condiciones de vegetación heterogénea donde pueden desarrollar sus mejores capacidades para lograr una dieta de mayor valor nutricional. Aparentemente en vegetaciones homogéneas el animal no demuestra poder tener ventajas respecto a otros rumiantes domésticos, principalmente cuando la alimentación está limitada a especies del estrato bajo.

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Autora: Laura Pérez

Egresada de la Facultad de Agronomía de la República Oriental del Uruguay en 1998 con el título de Ingeniera Agrónoma especializada en Agricultura y lechería con una profundización en el área de lechería vacuna y caprina.

En 1998 realizó una profundización en el tema del “Comportamiento Alimentario y Actividades de Cabras sobre Campo Natural” (ademas de otros trabajos de investigación) apoyado este estudio por la Facultad de Agronomía de la República y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA). Dentro de este marco la autora pone a disposición de Capra lo más concluyente de esa investigación.

Para consultas sobre el tema dirigirse a:e.mail: LPerez500@hotmail.com

LA PRODUCCIÓN CAPRINA EN URUGUAY Y LATINOAMÉRICA

 La producción caprina en Latinoamérica:

 

Introducción  

En
este trabajo se describen algunas características geográficas, climáticas y
socioeconómicas la de República Oriental del Uruguay.
Analizando la situación actual de la producción caprina en este país y
en Latinoamérica en general.

 

Uruguay
se encuentra en el hemisferio Este entre los 53 y 58 grados de longitud y en la
zona subtropical de América del Sur entre los 30 y 35 grados de latitud. El
clima es templado húmedo y no existen grandes variaciones regionales. Las
temperaturas promedios son: 22,1 en verano (Diciembre / Febrero),
17,2 en otoño, 11,1 en invierno (Junio / Agosto) y en primavera 15,7 ºC.
Las precipitaciones se distribuyen durante todo el año (1060 mm anuales) con
promedios de 279 mm en verano y 270 y 244  mm
en otoño e
invierno respectivamente. La superficie total es de 176.215 km2
en la que predominan las planicies llamadas pampas, el punto más alto sobre el
nivel del mar es de 514 m. El uso de la tierra se divide en: tierra arable 7,1%,
cultivos permanentes 0,3%, pasturas permanentes 77%, bosques 6%, otros 10% (FAO,
2001). La población total es de 3.289.000 habitantes concentrándose el 91% en
las zonas urbanas, cerca del 40% vive en Montevideo. El producto bruto interno
per capita fue en 1999 de 6.220 $US  y
según el poder de compra  8.500 $US,
representando la agricultura el 5,7%, la industria el 27,2% y los servicios el
67,2% (World Bank, 2000). Históricamente desde el siglo
XIX Uruguay se ha caracterizado por su producción ganadera en especial
de bovinos y ovinos.


El
número actual de bovinos según FAO es de 10,8 millones (de estos
aproximadamente 800.000 de ganado lechero) y el de ovinos 13 millones
(aproximadamente 70% de Corriedales). El número total de ovinos ha disminuido
enormemente en los últimos años (en 1990 era de 25,2 millones). Los
caballos llegan al medio millón de animales. La FAO estima cerca de 14.800
cabezas de caprinos, pero según encuestas hechas por el INIA (Instituto
Nacional de Investigaciones Agrarias) se estiman unas 2000 cabras lecheras
distribuidas en 50 establecimientos. Cabe recalcar que en el censo agrario que
se realiza cada año en Uruguay no se incluyen a las cabras. La producción
agropecuaria representa el 65% de las exportaciones, los principales productos
son: carne vacuna (17%); lana, cuero y arroz con 10% de las exportaciones cada
uno y productos lácteos. 

Debido a la coyuntura del mercado mundial que cierra la puerta a estos productos

tradicionales los productores uruguayos han buscado nuevas alternativas de
producción, entre ellas se encuentra la producción de leche caprina. Desde
1987 se han comenzado a importar cabras de razas especializadas lecheras tanto
como para criarlas puras como para realizar cruces de absorción con cabras
criollas (chivas) que se encontraban en algunas regiones del país en estado
semisalvaje. Las principales razas importadas fueron: Anglo Nubian, Pardo Alpina
o Alpina francesa, Saanen y Toggenburg. Los productores de leche de cabra se
concentran en la región suroeste del país abarcando cuatro departamentos
(aprox. 16.000 km2), esta región tiene una larga tradición lechera.

 

Mayormente
se emplea un sistema de cría semiextensivo, con pastoreo de praderas
implantadas y una estabulación nocturna donde los animales reciben una
suplementación de ración al igual que durante los ordeños (en total entre 200
y 300 g/día/animal). Generalmente estos tambos de pequeña extensión emplean
mano de obra familiar. De los 8 tambos más importantes 5, le venden la leche a
0,52 $US el litro al  tambo mayor
del país (con 160 hembras) donde se procesa y se elaboran diferentes tipos de
yogures y quesos algunos puros y otros mezclados con leche de vaca. La leche se
transporta congelada en camionetas pick-up. Los otros tambos elaboran quesos de
tipo artesanal en el mismo establecimiento. Los diferentes productos se venden
en ferias, restaurantes, supermercados y casa por casa. No existen mayores
problemas para vender
los productos. El precio al público de los diferentes
quesos (existen más de 6 tipos) oscila entre 5 y 6 $US los 250 g, los yogures
se venden a 2,5 $US el litro. Los cabritos de aproximadamente 10 Kg se venden a
12 $US, la carne no tiene todavía su mercado creado pero ha alcanzado precios
de 6,7 $US/Kg  en los supermercados.
También es importante la venta de animales para sacrificar en  rituales de la religión Ubanda
de origen africano, los seguidores de esta religión compran cualquier animal
con cuernos con preferencia machos.

 

En
1999 por iniciativa de docentes de la Facultad de Veterinaria de la Universidad
de la República Oriental del Uruguay, se crea la Red
Capra
con el fin de prestar asesoramiento a los productores y financiar en
parte las investigaciones. La red presta a los productores asociados los
siguientes servicios: Control lechero oficial cuantitativo y cualitativo (grasa,
lactosa, proteína, sólidos totales y conteo de células somáticas);
asesoramiento en mejora genética; manejo y control reproductivo, inseminación
artificial, obtención y transferencias de embriones, monitoreo y control
parasitario; etc. Por estos servicios el productor asociado sólo paga 1$US por
animal al mes. Gracias a estos servicios ofrecidos por la red, la producción
caprina en Uruguay se está afianzando y mejorando para convertirse en una
alternativa rentable para los pequeños y medianos productores.

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 La producción caprina en Latinoamérica

Los
sistemas productivos predominantes en Latinoamérica son los de pastoreo libre
mayormente dedicados a la producción de carne y cueros. En el caso de la
producción lechera se utilizan sistemas semi-extensivos. El sistema intensivo
se encuentra en menor proporción muchas veces representado por pequeños
establecimientos con un número reducido de animales.

 

Argentina:
La producción de carne es la función más importante de la cría caprina en
este país. Como productos secundarios son importantes la producción de cueros
y de estiércol para fertilizar viñedos especialmente en las zonas norte y
centro. En la zona sur es importante también la producción de pelo de cabra
Angora (mohair). La leche se utiliza para alimentar a perros pastores, cerdos y
aves y en algunos casos para el sustento familiar. En la zona norte y centro se
fabrican quesos (quesillo). En los últimos años en las región cercana a la
ciudad de Buenos Aires ha evolucionado notablemente la producción lechera.
Actualmente en esta región se procesan más de 90.000 litros al mes en leche en
polvo (74%), quesos (22%) y leche fluida UTH (3%). Los quesos cubren cerca del
90% de la demanda del área metropolitana bonaerense.

 


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Brasil:

La población caprina ha disminuido de 12,2 millones en 1991 a 8,5  millones de cabezas en el 2000. La producción de leche es de
141 millones de litros al año, de estos sólo 1,1 millones son colectados para
la industria. El precio promedio de la leche es de 0,58
$US
por litro. La zona donde tiene mayor importancia la cría
caprina es en el nordeste del país, no sólo porque allí se concentra el 90%
de la población total de caprinos si no también porque en esta región ésta
producción tiene una gran importancia socioeconómica. Esta región representa
el 18,2% (1.561.177,8 km2) de la superficie total del Brasil y
comprende los siguientes estados: Paraíba, Pernambuco, Alagoas, Sergipe, Bahia,
Maranhão, Piauí, Ceará y Rio Grande do Norte. En un 75% está conformada por
un zona semi-árida. Se utilizan principalmente dos sistemas de cría:

 

A)
Sistema tradicional: emplea áreas mayores con animales SRD (Sem Raça
Definida), y Nativos (Moxotó, Canindé, Marota, Repartida), algunos en proceso
de extinción como los tipos: Gurguéia, Craúna y Azul.

 

B)
Sistema progresivo: adopta prácticas racionales de manejo basadas en el
conocimiento empírico o científico. Emplea áreas menores y animales mestizos
o puros de razas alpinas (Saanen, Alpina) y africanas (Anglo-nubian y Bhuj) y más
recientemente animales de la raza Boer. También se encuentran crías bien
planeadas de razas nativas como Moxotó, Canindé y SRD.

 

La
leche de cabra va conquistando el mercado en forma de: Leche integral
pasteurizada y congelada. Yogurt natural o con frutas. Quesos: boursin natural o
con ingredientes (hierbas, ajo, etc.), moleson; chevrotin, chabichou y frescal.
Helados. Cosméticos: jabones, shampoo, acondicionadores, cremas hidratantes,
etc. Leche en polvo. Leche larga vida (UHT). La venta de madres y reproductores
especializados para la producción de leche constituye una de las principales
fuentes de ingresos. La piel es también un producto bastante explotado en el
nordeste, teniendo reconocimiento internacional. El mercado de la carne es poco
explotado en el sur y sureste teniendo mayor importancia en el nordeste donde se
comercializa el cabrito mamón.

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Chile:
El 50% del total de la población caprina se concentra en la IV región, la
mayor parte corresponde a animales de doble propósito donde la producción de
carne es tan significativa como la de leche. En la zona norte hasta Santiago los
principales productos que se obtienen son la leche para elaborar quesos y la  carne para la preparación de charqui con el ganado de
desecho, ambos productos de dudosa calidad técnica y sanitaria; a pesar que en
la elaboración de queso y charqui se han obtenido avances significativos. En la
décima región se utiliza para la producción de carne. En la región de Temuco
tiene importancia la producción de pieles de cabras cruzadas con Angora para la
producción de alfombras. Más de la mitad de la producción láctea se consume
en forma fluida y el resto se utiliza para la fabricación de quesos.

 


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México:

La finalidad zootécnica depende bastante de la comercialización de los
productos obtenidos. En las áreas cercanas a centros urbanos predomina la
producción de leche y se comercializa tanto en forma fluida como transformada;
en este sistema se acostumbra la venta del cabrito a los dos meses de edad. Por
otro lado, mientras más alejadas están las explotaciones de los centros de
población, el sistema imperante es la venta de animales adultos, o bien, se
explotan las cabras con la finalidad de utilizarlas para autoconsumo. En algunas
otras regiones la comercialización de los animales jóvenes es el sistema
establecido, por lo cual predomina la producción de carne. El 75 % de los
caprinos en el país se crían bajo un sistema extensivo en el cual los animales
principalmente se explotan para la producción de carne y la obtención de leche
es sólo ocasional (para el autoconsumo). La leche caprina representa el 5% de
la producción láctea nacional. Gran parte de este volumen se destina a la
Industria Manufacturera de dulces, quesos y otros productos.

 


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Perú:
La producción caprina es considerada como una actividad secundaria,  pese a que la población total es de poco m
ás
de 2 millones de caprinos esta rama productiva tiene una gran importancia
socioeconómica, por involucrar a más de 209.000 familias campesinas de
precarios recursos. La casi totalidad de la crianza de caprinos se efectúa bajo
el sistema extensivo en donde los caprinos se mantienen en un solo rebaño y sin
controles sanitarios.
La
explotación caprina produce anualmente para el consumo del país más de 9.700
TM de carne, 2.300 TM de menudencias, 18.800 TM de leche y 787.000 TM de estiércol
fresco para la agricultura. Los departamentos con una mayor población caprina
son los siguientes: Piura, Ayacucho, Lima, Huancavelica e Ica, que en conjunto
representan más del 55% del total de las crianzas.

 


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Uruguay:

La principal función de los caprinos es la producción de leche, ésta se
emplea en su mayoría para la fabricación de yogures (natural, con frutas y
descremados) y varios tipos de quesos (puros o mezclados con leche de vaca,
ahumados, duros para rallar, en aceite de oliva, madurados en vino, crema de
untar, etc.). La carne es un producto secundario.
Es también de importancia la venta de animales para ser empleados en
rituales de la religión Ubanda (de
origen africano) extendida en Uruguay y Brasil.

 


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Venezuela:
La cría esta dirigida especialmente a la producción de carne y cueros, la
producción de leche se encuentra en menor porcentaje. En las zonas áridas del
norte del país se encuentra el 85 % de los caprinos. La crianza se efectúa
principalmente como una actividad de subsistencia por parte de los criadores y
muy pocos rebaños producen carne o leche (en forma de quesos o conservas) para
el mercado. Los ingresos generados por aquellos rebaños que producen para el
mercado son a veces tan bajos que no igualan al salario mínimo oficial. La
situación en otros países tropicales es prácticamente la misma, las cabras
son usadas donde otras especies domésticas no sobrevivirían y los criadores
reciben muy poca asistencia para su desarrollo y mejoramiento.


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Principales
problemas que enfrenta la ganadería caprina en Uruguay:

Sociológico: La migración interna del campo a la ciudad.

 

Cultural: Las
tradiciones y las costumbres son muy difíciles de cambiar en el hombre de
campo, debido a
que la producción caprina no es un rubro tradicional de la
pecuaria uruguaya cuesta conseguir nuevos adeptos a esta rama de la producción.
A esto se le suma la poca preparación de los profesionales universitarios con
respecto a la caprinocultura.

 

Zootécnico: No se han desarrollado sistemas racionales en el acondicionamiento de
los terrenos, instalaciones, abrevaderos, manejo, selección y explotación del
pie de cría especiales para los caprinos. El control lechero recién esta
comenzando y por eso todavía no se tiene una amplia base de datos con
lactaciones terminadas. Por esta razón no se puede realizar aún una efectiva
selección de los reproductores basados en la prueba de progenie ni tampoco
cuantificar los diferentes factores que afectan a la producción lechera.

 

Industrial: No existe una recolección de la leche a nivel nacional o regional, la
que permitiría tener mayores volúmenes de leche para procesar y así obtener
mejores precios en el mercado.

 

Comunicaciones: Pese a que en Uruguay en general la infraestructura vial está bien
desarrollada, existe un mal planeamiento de esta basada en un centralismo de
Montevideo (la red vial tiene forma de abanico). Lo que dificulta las
comunicaciones entre centros de explotación, industrias y mercados que
linealmente están muy cercanos. Además muchos de los caminos rurales no son
asfaltados.

 

Mercados: El
criador que le vende al mayor tambo (La
Chacra)
obtiene un precio justo por la leche pero todavía no se realiza la
compra de la leche por categorías de calidad. Los otros productores a veces no
tienen oportunidades de vender la leche o bien no reciben un precio justo por ésta.
La población uruguaya no esta acostumbrada a consumir productos de leche da
cabra, no existe un mercado definido pero tampoco existen prejuicios contra
estos productos como en otros países.

 


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Recomendaciones generales para el mejoramiento de la ganadería caprina
en Uruguay (América Latina)

Estudio
integral:
elegir las zonas más adecuadas para la producción caprina y determinar la capacidad
de carga animal para cada región.

Aspecto
zootécnico:

Definir la función zootécnica, manejo y sistemas de cría más adecuados por
zonas.

 

Obras
de infraestructura:

Construcción de caminos, abrevaderos e instalaciones funcionales y económicas
con materiales
de la región.

 

Aspecto
cultural y educativo:
Capacitación
de técnicos en caprinocultura (en escuelas agrarias y en las facultades de
Agronomía y Veterinaria). Organización de cursos y seminarios en las zonas
caprícolas para los productores y sus hijos.
Creación de vías  de
intercambio permanente de información y de actualización sobre la producción
caprina (a través de los centros de estudios y de la Asociación de criadores
de Caprinos).

Estadística
e información de producciones y mercados:
Crear un sistema de información (en la web) sobre: las producciones
(por zonas, países, razas, etc.) los productores (datos de producción, razas,
número de animales, contactos), datos económicos (cotizaciones de los
diferentes productos, aranceles, subsidios, insumos, etc.), datos meteorológicos,
tecnología (costos, datos sobre las maquinarias y equipamientos, etc.), etc.

 

Control
de producción:

No limitarse sólo al control lechero sino también realizar controles de
reproducción, crecimiento, parasitológicos y de calidad de las materias primas
y de los productos. Procesando los datos de éste control obtendremos las curvas
de lactación y crecimiento de  los
animales. También se realizará la evaluación genética de estos basándonos
en la prueba de progenie. Al productor se le entregará el ranking de sus
animales y de los mejores animales a nivel nacional en lo que se podrá basar
para realizar una efectiva selección.

 

En la actualidad la cría caprina en Uruguay se encuentra en una fase inicial donde se están
creando los primeros rebaños de razas puras. Esta situación nos puede
facilitar implementar a escala nacional un sistema de control de la producción
y aunar los esfuerzos de los productores que empiezan. El propósito de estos
procedimientos es proporcionar el marco para un sistema de registro uniforme y
exacto que aumente el beneficio neto de los tamberos.

 Los datos
uniformes así obtenidos se utilizan para:

  • (1) tomar
    decisiones de manejo del tambo

  •  (2) programas
    de investigación y educativos, incluyendo la evaluación genética de los
    animales

  • (3) la promoción y
    venta de animales.

     


[INDICE]


Bibliografía

 

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y explotación de la cabra en América Latina,
Editorial hemisferio sur,
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perspectivas de la ganadería caprina, Escuela de Medicina Veterinaria y
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[INDICE]

 

 

Autor: C.G. Ciappesoni Ph.D student

elchape@hotmail.com

Czech University of Agriculture – Prague

Institute of Tropical and Subtropical Agriculture

Department of Tropical and Subtropical Animal Production, kamýcká 129, Suchdol 165 21, Praga 6, Republica Checa

El uso de los pastos de Pennisetum como base de alimentación en cabras

En la explotación caprina es muy importante el gasto en alimentación, todo aquello que se pueda ahorrar en este

capítulo tendrá una incidencia más que positiva en el resultado final, ya que en algunos casos supone hasta el 60% de los gastos variables de una granja.

Las cabras tienen un gran potencial para el aprovechamiento de los forrajes tanto por su fisiología digestiva como por su forma de alimentarse tan selectiva. Este punto ha de desarrollarse y trabajar continuamente en todas las explotaciones.

El género botánico Pennisetum se encuentra muy extendido por toda la zona tropical y es utilizado como base forrajera en la alimentación de vacas, ovejas y cabras. Este pasto pertenece a las gramíneas y por lo tanto su valor nutritivo está delimitado por su contenido proteico y su valor energético. Esta afirmación es muy variable puesto que tanto el contenido en proteína como en energía puede variar según el estado vegetativo de la planta: en estudios realizados en Brasil con varios ecotipos de Pennisetum se ha visto que como era de esperar que la máxima cantidad de proteína se concentra en la hojas y se alcanza a los 28 días de crecimiento, reduciéndose al 60% a los 56 días y hasta el 40% a los 126 días. De donde se desprende que es muy importante la rotación de los pastos para el aprovechamiento de las plantas jóvenes.

 

Días Altura Tallo/hoja MS
en la planta
Producción
de MS (g/2m2)
%
de Proteína bruta 
Hoja Tallo Hoja Tallo
28 99 46/54 12.4 364.2 310.7 13.4 9.4
56 185 48/52 18.1 1093.2 1031 6.8 3.0
126 289 63/37 28.8 1535.6 2685 4.7 1.5

Con esta composición y siempre que las cabras tengan tiempo
para adaptar su microorganismos del  rumen se puede pensar en este pasto
como ración única para animales sin producción

 como ración de mantenimiento
siempre que su cantidad no sea un factor limitante y sabiendo que se está en el
límite fisiológico. Por ello habrá que vigilar de cerca el estado de los
animales y asegurar un pasto de muy buena calidad con resiembras y abonados. La
siguiente tabla ofrece la comparación de las necesidades respecto a los aportes
y en ella se puede comprobar que se están trabajando con límites muy estrechos
de satisfacción de necesidades nutricionales.

Pennisetum
purpureum
de 6 semanas
Mantenimiento
Peso cabra adulta 50 Kg 50 Kg
Peso metabólico 20 Kg 20 Kg
Capacidad de ingestión diaria de Materia
Seca  
1 Kg (6,8 Kg de hierba) 1,5 Kg aprox
Energía aportada en UF 0,7 UFL 0,71 UFL 
Proteína en MND (g) 44 40 

 

Cuando la cabra entra en producción sus necesidades van
aumentando y aunque su capacidad de ingestión va aumentando paralelamente no se
llegan a cubrir las proteínas, por lo tanto habrá que complementar con un
alimento de mayor aporte proteínico.

Necesidades
para la producción
de 1 litro al 3,5% de grasa
Peso cabra adulta 50 Kg
Peso metabólico 20 Kg
Capacidad de ingestión diaria de Materia
Seca  
1,7 Kg aprox
Energía necesaria en UF 1,1 UFL 
Proteína necesaria en MND (g) 94

 

En este punto es muy importante  la disponibilidad de
alguna leguminosa antes que recurrir al aporte de un concentrado comercial. Hay
numerosos estudios que demuestran la eficacia del aprovechamiento de árboles
y arbustos
, como
la acacia negra
, , las
hojas de poró
y las
hojas de morera
, constituyendo así con el Pennisetum una dieta
única para los animales en producción.

Ante un pasto completo las cabras son capaces de alcanzar sus
niveles máximos de producción porque equilibran sus necesidades de Energía y
Proteína pero solo si tienen a su disposición los complementos minerales que
carecen, por ello es muy importante que tengan acceso bloques para lamer o
mezclas de minerales y vitaminas que traten de compensar la falta que hay en el
suelo de la zona y lo que  pierde por las producciones.

Otras asociaciones de pastos de leguminosas y gramíneas se
describen en el siguiente cuadro

ASOCIACIÓN DE GRAMÍNEAS
Y LEGUMINOSAS ESPECIES MAS COMUNES

NOMBRE
COMÚN
NOMBRE
CIENTÍFICO
GRAMÍNEAS Rye grass inglés

Rye grass italiano

Kikuyo

Fescuta alta

Festuca media

Festuca

Pasto azul

Avena forrajera

Holco

Cebadilla criolla

Lolium perenne

Lolium sp.

Pennisetun clandestinum

Festuca arundínacea

Festuca elatior

Festuca pratensis

Dactylis glomerata

Avena sp.

Holcus lanatus

Bromus catharticus

LEGUMINOSAS Alfalfa

Trébol blanco

Trébol rojo

Trébol híbrido

Vicia común

Medicago sativa

Trifolium repens

Trifolium pratense

Trifolium sp.

Vicia sativa

 

.

El establecimiento y mantenimiento de proporciones deseables de gramíneas y
leguminosas en asociación es muy difícil. Aún con buenas prácticas de
manejo, una de las especies, usualmente la gramínea, suele predominar después
de pocos año, y los pastos deben ser renovados o sembrados.

Época de siembra:

La siembra de los pastos se realiza a la entrada de la época lluviosa
(septiembre-octubre), o disponiendo de riego, en cualquier época del año. Para
el caso de leguminosas, especialmente la alfalfa, es preferible sembrar cuando
las lluvias fuertes han pasado.

Material de siembra:

Las principales formas de propagación de las especies forrajeras son: por semilla,
rizomas (tallos subterráneos) y estacas (fragmentos de tallos con nudos).

Mezclas de semillas:

Con la finalidad de tener un pasto con rendimiento aceptable, buena palatabilidad
y con buen balance de minerales, energía y proteínas, es recomendado tener una
mezcla balanceada entre gramíneas y leguminosas. Una distribución adecuada en
porcentajes es de: 20% de leguminosas y 80% de gramíneas.

Sistemas de siembra:

La siembra puede ser realizada manualmente, al voleo, o con una máquina sembradora de pastos, con resultados satisfactorios en ambos casos.

El éxito de siembra radica en apisonar el suelo con el uso de un rodillo antes
y después de la siembra. Las máquinas sembradoras de pastos disponen de este
dispositivo.

La semilla debe ser tapada muy ligeramente haciendo uso de una rastra que no
profundice más del doble del tamaño de la semilla

ASOCIACION DE GRAMINEAS Y
LEGUMINOSAS ESPECIES MAS COMUNES

Gramíneas Semilla/Ha
Rye grass inglés

Rye grass italiano

Kikuyo

Festuca alta

Festuca media

Pasto azul

Avena forrajera

Holco

Cebadilla criolla

5 – 8 kg

5 – 10 kg

Tallos o cepas

8  -10 kg

8 – 10 kg

12 – 15 kg

30 – 40  kg

15 – 25 kg

15 – 25 kg

Leguminosas Semilla/Ha
Trébol híbrido

Alfalfa

Trébol blanco

Trébol rojo

Vicia común

12 – 15 kg

10 – 15 kg

10 – 15 kg

10 – 15 kg

75 kg

 

Lluvias /riego:
El mantenimiento de la humedad adecuada en el campo es

de mucha importancia para la producción de un buen pastizal.

Se debe evitar las acumulaciones de agua (encharcamiento) en los lotes, y para
lograr esto, un buen sistema de drenajes debe  diseñarse en los lotes
problema.

Por otra parte, una deficiencia de agua hace que disminuya notablemente la
producción de materia verde por falta de disponibilidad de los nutrientes en el
suelo.

Fertilización: Tanto las gramíneas solas
como en asociación de gramíneas y leguminosas requieren de una apropiada
fertilización para producir alimentos óptimos.

Aunque las mezclas no requieren mucho nitrógeno, su productividad está
limitada por la capacidad de las leguminosas de fijar nitrógeno del aire.

El balance nutricional permite cambiar el estado actual de un pasto, en
cualquier dirección, esto es aumentar o reducir cualquiera de los componentes
de la mezcla.

Considerando una condición de fertilidad muy común de los suelos, una
recomendación de fertilización por hectárea podría ser la siguiente:

  • Fertilizante 18-46-0: 5.0 sacos de 50 kg

  • Urea: 0.5 sacos de 50 kg

  • Sulfato de Amonio: 1.0 sacos de 50 kg

  • Sul-Po-Mag: 4.5 sacos de 50 kg

  • Cloruro de Potasio: 0.5 sacos de 50 kg

Para asegurar un buen balance nutricional en el
suelo, se recomienda realizar un análisis periódico de suelos, a partir de una
muestra representativa del terreno.

Es importante considerar que a parte de los macroelementos, los pastos, a igual
que otros cultivos, requieren de los elementos menores, los mismos que pueden
ser adicionados al suelo por medio de fertilizantes quelatizados o al follaje, con el uso de fertilizantes foliares.

Las leguminosas, tal es el caso de la alfalfa, requieren periódicamente de
aplicaciones de Boro, necesario para el autoabastecimiento del elemento Nitrógeno
en el proceso de simbiosis..

Pennisetum más comunes

El Kikuyu

Kikuyu posee un crecimiento lento, es de tipo perenne con mucha
raíz con rizomas, y forma una hierba  densa muy resistente al pastoreo
intenso. El aparato floreal es  muy corto, y está prácticamente  incluido
dentro de  las hojas. La semilla es muy difícil de cosechar. kikuyog

Necesita generalmente más de 900 mm de  lluvia anual a menos que se
plante en áreas que reciben agua adicional de escorrentía,  necesita
mucha fertilización, respondiendo bien a esta. El suplementar con
Nitrógeno ayuda a mantener su dominio en pastos con presencia de otras hierbas, esta fertilización ayudará también a un adecuado crecimiento en épocas no tan cálidas, ya que puede soportar el frío

Kikuyu se suele plantar  temprano en primavera o  tarde verano, a
partir de brotes pero ahora se pueden encontrar  semillas. Los pastos
pueden  asociarse a  una leguminosa sin embargo, puede ser difícil de mantener un equilibrio
bueno  aún con el trébol blanco, a menos que el pasto se renueve en el otoño y
se apliquen superfosfatos .

Variedades:

  • Whittet es la variedad más alta  hace  la semilla y por lo
    tanto pueda cosecharse más
    fácilmente.
    Tiene las hojas más anchas, los tallos más grueso; persiste mejor con poca
    fertilización.kikuyuesg
  • Crofts es una variedad más alta que la Whittet con hojas  más estrechas, más
    vertical y más tolerante al frío. Aunque es susceptible al kikuyu
    amarillo, la enfermedad no es predominante en los climas frescos donde
    Crofts se cultiva con gran éxito.
  • Breakwell crece bien y forma un denso tapíz.
  • Noonan es muy semejante a Whittet y Breakwell (sus padres), pero se recomienda
    por su alta tolerancia  al kikuyu amarillo, enfermedad causada por un
    phycomycete.

Hierba elefante

Gramínea originaria de Africa
tropical.Pennisetum purpureum es una gramínea perenne que forma macollas hasta 
siete metros de alto,l_09
formadas por numerosos tallos sólidos de uno a 2.5 m de alto,
ramificados en la parte superior. Las hojas de hasta de un metro de
largo y cuatro centímetros de ancho, pubescentes, tienen los márgenes

duros y aserrados. La inflorescencia es una panícula de cinco a 30 cm
de largo, densamente cubierta de espiguillas. En la base de éstas, hay
una corona de pelos o cerdas, una más larga. En la espiguilla hay uno a
cinco y por lo general dos flores; la inferior estaminada o estéril, la
superior bisexual y fértil.

Pennisetum purpureum
se
cultiva ampliamente para corte, por su alto rendimiento, palatabilidad y
valor nutritivo. Es una especie muy variable, con tipos diploides y
tetraploides. Los tipos bajos y compactos como el Napier, se usan para
corte y pastoreo.

La cría y explotación de las cabras de pelo

Los orígenes de las cabras de Angora aparecen envueltos en el mito de la historia remontándose a épocas prebíblicas en las montañas del Tibet. Los inicios de la producción de mohair se centraron alrededor de la ciudad de Ankara en Turquía; los mejores vellones procedían de la provincia de Angora, un nombre que ha persistido. La existencia de estas cabras en y alrededor de Turquía no se conoció bien en Europa hasta mediados del siglo XVI. Los holandeses crearon la primera industria del mohair, a continuación vinieron los italianos. La demanda para esta fibra de lujo superó a la oferta; los turcos establecieron un embargo sobre sus exportaciones de esta fibra. Aún prosiguió el hilado de mohair que llegó a Inglaterra en 1600. La calidad europea demostró ser superior a la turca cuya industria experimentó un descenso. La Reina Victoria promovió la retirada de la prohibición sobre la fibra bruta aunque la creciente demanda casi acabó con la cabra Angora pura que se cruzó en gran escala. Fracasaron los intentos de introducir las cabras de Angora en esta época.

En 1838 se realizaron las primeras importaciones hacia Sudáfrica; fueron enviados 12 machos y una hembra aunque, a su llegada, se descubrió que los astutos otomanos habían castrado a los machos; por fortuna, la hembra parió un cabrito macho. Este macho fue cruzado con razas locales para producir una especie mejor. En 1856 Sudáfrica pasó a ser un suministrador importante de mohair de alta calidad. En 1849, nueve ejemplares de cabra de Angora fueron llevados desde Turquía para su establecimiento en Tejas. El tipo americano produce vellones más densos y más pesados aunque la fibra es más basta. La cabra de Angora se encuentra actualmente bien establecida en Sudáfrica, Tejas, Turquía, Lesotho y Argentina, con Australia y Nueva Zelanda que se van convirtiendo progresivamente en nuevos productores.

El mohair es una fibra rara y de lujo con una duración excepcional, aunque sigue representando menos del 1% de la producción mundial total de fibras naturales. La Asociación Internacional de Mohair, creada en 1974, representa a toda la industria del mohair y de forma especial la promoción de esta fibra. Constituye la unión entre productor, mercado y consumidor. El logotipo distintivo de la cabra de Angora es utilizado por la I.M.A. (International Mohair Association) y representa la máxima calidad en hilados, tejidos y prendas de mohair; es una Garantía de Calidad.
cabrapelo
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Efecto del virus de la Artritis encefalitis caprina sobre la producción y composición de la leche en cabras murciano-granadinas.

Se ha estudiado el efecto del virus de la artritis
encefalitis caprina (AEC) sobre la producción (Kg de leche) y composición
de la leche (porcentajes de proteína, grasa y extracto seco) a partir de
1.890 cabras de raza Murciano-Granadina pertenecientes a 12 rebaños. El
diagnóstico serológico se efectuó mediante la técnica Inmunodifusión
en Gel de Agar y la medición de la producción de leche y la determinación
de su composición se efectuó cada 42 días durante una lactación
completa.

Los rebaños se han agrupado en tres clases:
prevalencia baja-nula (£ 1,2%, 6
explotaciones); prevalencia media (5-10%, 3 explotaciones); prevalencia
elevada (49-68%, 3 explotaciones). Se ha comprobado que el grupo de rebaños
con seroprevalencia elevada presentó una menor producción de leche (291
kg) respecto a los grupos de seroprevalencia media (344 kg) y baja-nula
(391 kg).

El análisis estadístico realizado a partir de las
cabras de las 3 explotaciones con elevada seroprevalencia (330 cabras
seropositivas y 145 seronegativas) ha mostrado que las cabras
seropositivas produjeron un 9% menos de leche que las seronegativas (276
kg vs 303 kg; p=0.06). Por el contrario, entre ambos tipos de
cabras los porcentajes de proteína (3,63% vs 3,61%), grasa (4,94% vs
5,01%) y extracto seco (13,60% vs 13,79%) no presentaron
diferencias significativas (p>0,10).

Palabras clave: cabras, AEC, leche, proteína,
grasa, extracto seco

INTRODUCCIÓN

La artritis encefalitis caprina (AEC) es una enfermedad
infecciosa, contagiosa y afebril, caracterizada clínicamente por cuadros
nerviosos que afecta a cabritos de 2-4 meses de edad, y un cuadro de
evolución lenta en los animales adultos que puede caracterizarse por
artritis, neumonía, procesos nerviosos o mamitis intersticial (Brugère-Picoux,
1984; Lerondelle et al., 1989), no obstante la forma clínica
predominante en cabras adultas es la artritis crónica (Contreras et al.,
1997). Sin embargo, la mayoría de los animales no suelen manifestar ningún
síntoma, debido al largo periodo de incubación de esta enfermedad
(Contreras et al., 1998). La manifestación clínica de la forma mamaria,
en caso de que se presente, se caracteriza por su carácter bilateral, con
induración de la glándula mamaria que origina hipo o agalaxia y los nódulos
linfáticos retromamarios hipertrofiados, en cambio la secreción láctea
se presenta normal o ligeramente acuosa (Lerondelle et al., 1989;
Contreras et al., 1997).

La artritis encefalitis caprina se encuentra
ampliamente distribuida presentando prevalencias muy variables entre países
(Adams et al., 1984) y entre rebaños (Greenwood et al., 1995; Contreras
et al., 1998). El primer caso descrito en España fue en Álava en el año
1984 en un rebaño de cabras Alpinas importado de Francia (González et
al., 1985), aunque también existe entre el ganado caprino autóctono
(Contreras et al., 1996; Martínez et al., 2000). Así, se ha evidenciado
serología positiva al virus de la AEC en diversas Comunidades Autónomas
(Gelabert et al., 1985; Contreras et al., 1996; Martínez et al., 2000) y
en el caso concreto de la cabra Murciano-Granadina la prevalencia
encontrada ha sido del 12% (Contreras et al., 1996).

El agente responsable de la enfermedad es un retrovirus
(familia Retroviridae) del género Lentivirus que está
antigénica y morfológicamente relacionado con el agente del Maedi-Visna
de la oveja, si bien son virus distintos (González et al., 1985). En los
lactantes la principal vía de transmisión del virus es a través de la
ingestión de calostro y leche procedente de cabras infectadas (Lerondelle
et al., 1989), mientras que en los animales adultos destaca el contagio
durante el ordeño mecánico, debido a los reflujos de leche que se
producen como consecuencia de las fluctuaciones de vacío dentro del
sistema de ordeño (Contreras et al., 1997). No obstante, otras formas de
transmisión horizontal a través de secreciones respiratorias,
secreciones urogenitales, heces, saliva, sangre y semen también son
posibles (Adams, et al., 1983; East et al., 1993; Greewood et al., 1995;
Travassos et al., 1998) aunque su importancia epidemiológica es menor que
la vía lactogénica (Contreras et al., 1997).

La importancia económica de la infección por el virus
de la AEC vendría determinada, fundamentalmente, por la disminución de
la producción láctea que ocasiona, así como por la reducción del
porcentaje de grasa y proteína de la misma. Asimismo se han observado
alteraciones reproductivas y reducción en la ganancia de peso en los
cabritos asociadas a la infección por dicho virus (Greenwood, 1995) y se
ha descrito una asociación entre la infección por el virus de la AEC y
la infección intramamaria subclínica de origen bacteriano (Ryan et al.,
1993). Por otro lado puede dificultar el diagnóstico de mamitis
bacterianas mediante métodos basados en el recuento celular, ya que las
cabras seropositivas que presentan infección intramamaria de origen
bacteriano dan lugar a menor recuento que las seronegativas con infección
intramamaria (Sánchez, 1998; Martínez, 2000) y, por tanto, podría
ralentizar los programas de control de mamitis en las explotaciones donde
dicho virus esté presente. Otro aspecto, no siempre tenido en cuenta, es
que la presencia de este lentivirus en los rebaños puede impedir los
intercambios intracomunitarios de los caprinos de las explotaciones
ganaderas afectadas (Real Decreto 2121/1993) e incluso las exportaciones a
otros países.

Diversos autores han estudiado el efecto del virus AEC
sobre la producción y composición de la leche, si bien los resultados
encontrados no siempre han sido coincidentes. En algunos trabajos (Smith y
Cutlip, 1988; Greenwood, 1995) se ha observado que las cabras
seropositivas presentan un descenso significativo en la producción de
leche y en sus porcentajes de proteína y grasa, respecto a las cabras
seronegativas; por el contrario en otros trabajos no han podido demostrar
este efecto (Nord y Adnoy, 1997), o bien tan solo se ha manifestado en las
cabras primíparas (Smith y Cutlip, 1988).

El objetivo de este estudio ha sido aportar información
sobre el efecto del virus AEC sobre la producción y composición de la
leche en la raza Murciano-Granadina.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Este trabajo se ha efectuado entre los años 2000 y
2001, a partir de 1890 cabras de raza Murciano-Granadina pertenecientes a
12 rebaños que forman parte de la Asociación de Ganaderos de Caprino de
Raza Murciano-Granadina de la Comunidad Valenciana (AMURVAL) localizados
en Alicante (n=4), Valencia (n=5) y Castellón (n=3). Las cabras fueron
ordeñadas a máquina una vez al día en todos los casos.

Se tomó una muestra de sangre, mediante punción en la
vena yugular, a la totalidad de los animales adultos presentes en las
explotaciones aprovechando la infraestructura de recogida y envío de
muestras de la Campaña de Saneamiento Ganadero 2001 (Brucelosis
ovina/caprina). Los análisis serológicos se realizaron en la Unidad de
Análisis de Sanidad Animal de la Conselleria de Agricultura, Pesca y
Alimentación utilizando la técnica de la Inmunodifusión en Gel de Agar
empleándose antígeno comercial de Maedi-Visna/Artritis Encefalitis
Caprina (MaeditecÒ /CapriclearÒ
, CVL, Weybridge, UK). La concentración y preparación del agar se efectuó
siguiendo las instrucciones del Kitt (1% en Tris Buffer, pH 7,2 y NaCl 8%)
y las lecturas se realizaron a las 24 h. y 48 h. En función de la
prevalencia del virus AEC, los 12 rebaños se clasificaron en tres grupos:
prevalencia baja (£ 1,2%; 6 explotaciones),
media (5-10%; 3 explotaciones) y alta (49-68%; 3 explotaciones).

En todas las explotaciones se realizó el Control
Lechero Oficial según el Real Decreto 1213/1997. Cada 42 días se procedió
a medir la producción de leche mediante medidores con divisiones
contrastadas de 100 gr que se acoplaron a la máquina de ordeño (la
primera medición se realizó dentro de los 60 días tras el parto) y se
recogió, previa homogeneización, una muestra de leche representativa de
cada animal para su posterior análisis (determinación del porcentaje de
proteína, grasa y extracto seco). Todas las cabras fueron controladas
(medición de la producción láctea y análisis de su composición)
mientras su producción fue mayor o igual a 0,5 kg/día, momento en que se
consideró finalizada la lactación. Una vez concluida la lactación se
calculó la producción de leche total (kg), así como el porcentaje medio
de proteína, grasa y extracto seco durante toda la lactación.

Para analizar estadísticamente el efecto del virus AEC
sobre la producción y composición de la leche, se tuvieron en cuenta los
resultados de las tres explotaciones que presentaban una elevada
prevalencia (145 cabras seronegativas y 330 seropositivas). El análisis
estadístico de los resultados se realizó con el procedimiento GLM del
paquete estadístico SAS. El modelo utilizado fue el siguiente: Yijk=
m + Ri + ESj + NLk
+ e ijk


Donde Yijk es la variable dependiente (kg de leche,
porcentajes de proteína, grasa, extracto seco);

 

m = media general;

Ri = efecto del rebaño (3 clases: rebaños nº 10, 11 y
12);

ESj = efecto del estado serológico frente al virus AEC
(2 clases: seropositivo y seronegativo);

NLk = efecto del número de lactación (2 clases: 1 y ³
2);

e ijk= error residual del modelo.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

En la Tabla 1 se ha recogido la producción de leche y su
composición en los 12 rebaños estudiados. La producción media de leche de
todas las cabras controladas se ha situado en 398 kg, mientras que el porcentaje
de proteína fue de 3,70%, el de grasa 5,11% y el de extracto seco de 14,03%. La
variabilidad en la producción láctea entre los rebaños ha sido muy elevada
oscilando entre 464 kg en el rebaño nº 1 y 291 kg en el rebaño nº 10, el
porcentaje de animales de primera lactación presentes en cada una de las
explotaciones ha influido en la . Asimismo la prevalencia ha variado ampliamente
entre los diferentes rebaños estudiados desde el 0% hasta el 68,2%, y conviene
destacar que más del 90% de los animales seropositivos se han concentrado en
tan solo tres rebaños. En el 50% de los rebaños (n=6) la prevalencia fue nula
o muy baja, mientras que en el 25% de los rebaños (n=3) la seroprevalencia se
situó entre 5-10% y en el 25% restante (n=3) fue superior al 10%.

Asimismo, en la Tabla 2 se presentan los valores medios de
producción y composición de la leche en los tres grupos de rebaños según su
seroprevalencia. Puede destacarse que la producción láctea en el grupo de rebaño
de prevalencia elevada (291 kg) fue un 15% inferior respecto al grupo de
prevalencia media (344 kg) y un 26% inferior respecto al grupo de prevalencia
baja-nula (391 kg).

Tabla 1. Producción láctea, porcentajes de proteína,
grasa y extracto seco y seroprevalencia de AEC según rebaño

Rebaño

AEC (%)

n

Primíparas (%)

Producción láctea (kg)

Proteína (%)

Grasa (%)

Extracto seco (%)

Lactación

Diaria

1

0

73

5,5

464

2,01

3,72

5,06

13,73

2

0

147

1,3

360

1,71

3,60

5,25

13,93

3

0

190

14,2

346

1,68

3,68

5,35

14,38

4

0

140

58,6

321

1,41

3,76

5,88

14,81

5

0,8

416

10,6

462

1,92

3,71

4,41

13,29

6

1,2

68

22,0

439

1,77

3,81

5,07

14,19

7

5,5

72

72,2

299

1,70

3,87

5,50

14,59

8

6,9

207

52,2

322

1,43

3,59

4,78

13,63

9

9,2

102

23,5

373

1,61

3,52

5,22

14,12

10

49,3

113

70,7

291

1,32

3,64

4,99

13,89

11

63,0

135

23,7

274

1,38

3,70

5,27

14,17

12

68,2

227

35,2

295

1,41

3,85

5,07

14,22

Media

17

158

29,1

398

1,74

3,70

5,11

14,03

 

n: nº de cabras. Producción láctea durante
toda la lactación y diaria Primíparas: porcentaje de cabras de primer parto
con respecto al total. AEC: seroprevalencia artritis encefalitis caprina (Martínez
et al., 2002).

El análisis estadístico realizado a partir de los
resultados obtenidos en las tres explotaciones con elevada seroprevalencia
(Tabla 3) mostró que las cabras seropositivas tendieron a ser menos productivas
que las seronegativas. Así durante la lactación completa las cabras
seropositivas produjeron 27 kg de leche menos que las seronegativas (276 kg vs
303 kg), lo cual representa una reducción de la producción láctea del 9%,
valor similar al observado en otros estudios (Smith y Cutlip, 1988; Martínez et
al., 2000) aunque inferior al 19,7% hallado por Greenwood (1995).

En cuanto a los porcentajes de proteína, grasa y extracto
seco no se han observado diferencias estadísticamente significativas
(p>0,10) entre los valores obtenidos de cabras seropositivas y seronegativas,
lo cual coincide con los resultados obtenidos por Nord y Adnoy (1997).

Tabla 2. Producción láctea (por lactación y diaria) y
porcentajes de proteína, grasa y extracto seco por grupos de rebaños según
seroprevalencia de AEC.

Grupos de rebaños1

nº de rebaños

n

Producción láctea (kg)

Proteína (%)

Grasa (%)

Extracto seco (%)

Por lactación Diaria

Elevada

3

475

291± 8

1,39± 0,02

3,75± 0,03

5,09± 0,06

14,11± 0,10

Media

3

381

344± 9

1,55± 0,03

3,60± 0,04

4,99± 0,07

13,86± 0,11

Baja-nula

6

1034

391± 7

1,74± 0,02

3,69± 0,02

5,06± 0,06

13,98± 0,12

 

Medias estimadas por mínimos cuadrados ±
error estándar. n: número de cabras. 1: Grupos de rebaños según
seroprevalencia (elevada: >10%, media: 5-10%, baja-nula: £
1,2%).

Tabla 3. Producción láctea (por lactación y diaria) y
porcentajes de proteína, grasa y extracto seco según estado serológico frente
al virus de la AEC.

AEC

n

Producción láctea (kg)

Proteína (%)

Grasa (%)

Extracto seco (%)

Por lactación Diaria

Seronegativas

145

303± 12

1,43± 0,04

3,61± 0,07

5,01± 0,11

13,79± 0,27

Seropositivas

330

276± 10

1,32± 0,03

3,63± 0,06

4,94± 0,09

13,60± 0,22

p

0,06

0,05

0,78

0,63

0,59

 

Medias estimadas por mínimos cuadrados ±
error estándar. n: nº de cabras.

A partir de estos resultados (disminución de la producción
láctea de 27 Kg por cabra seropositiva y lactación), podemos estimar que la
disminución media de producción leche en una explotación de unas 160 cabras y
con una seroprevalencia del 60%, ascendería a unos 2.600 kg de leche por
lactación. Las perdidas económicas que ello conlleva, considerando un precio
medio de la leche a lo largo del año de 0,54 €/litro, ascienden a 1.400 €
anuales. Por otra parte, también debemos de tener en cuenta otras pérdidas
adicionales, ya que las cabras seropositivas tienen mayor predisposición a
padecer mamitis clínicas y otras enfermedades (Greenwood, 1995) y, asimismo,
las explotaciones libres de artritis encefalitis caprina pueden vender sus
animales de reposición a un mayor precio respecto a las explotaciones que no
están libres de dicha enfermedad.

 

CONCLUSIONES

En las cabras seropositivas al virus del AEC se ha observado
una disminución de la producción de leche de 27 kg/lactación. Basándonos en
este dato podemos estimar que, en explotaciones de tamaño medio (unas 160
cabras) y seroprevalencia elevada (60%), este descenso productivo ocasionaría
unas pérdidas económicas al ganadero de unos 1.400 € anuales. Estas pérdidas,
por si mismas, son suficientes para aconsejar la puesta en marcha de planes para
el control/erradicación de la artritis encefalitis caprina, de manera que una
medida imprescindible es la realización de análisis serológicos periódicos a
todos los animales presentes en la explotación (incluida la reposición) así
como a todos aquellos que se adquieran de otras explotaciones.

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caprina (BOE 8 de enero de 1994).

REAL DECRETO 1213/1997, de 18 de julio, por el que se regula
el control de rendimientos lecheros para la evaluación genética de las hembras
de las especies bovina, ovina y caprina de raza pura par reproducción (BOE 8 de
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infected bucks. Small Ruminant Research. Vol 32(2). 101-106.

Información cedida por:: EXOPOL Autovacunas y diagnóstico

MARTÍNEZ NAVALÓN, B1., PERIS RIBERA, C2.; ROCHE JULIAN, Mª. L.3. Y CABALLERO GALVÁN, C3.

1AMURVAL (Asociación de Ganaderos de Caprino de Raza Murciano-Granadina de la Comunidad Valenciana). C/Santísima Trinidad, 1 46460 Silla (Valencia) bmartinez@colvet.es 2 Departamento de Ciencia Animal. Universidad Politécnica de Valencia. Camino de Vera, 14 46071 (Valencia). 3 Laboratorio de Sanidad Animal (Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación). C/ Manuel Soto, 18 46024 Valencia. lbsaan.puerto@agricultura.m400.gva.es

La linfoadenitis caseosa

cl1

Esta enfermedad infecciosa resulta de mucha importancia en la explotación intensiva tanto de cabras como delocalización de un nódulo de linfoadenitis caseosa ovejas, no por el daño directo que sufre el animal, sino por la pérdidas económicas que supone

para su valoración sobre todo si se trata de ganado de carne. Se caracteriza por la aparición de unos nódulos característicos localizados indoloros en determinadas zonas del cuerpo repletos de un material purulento.

Se ven afectados casi todos los países y está ligada a la explotación intensiva de animales. Se ha estudiado de manera más profunda en Australia debido a que la gran concentración de ovejas y el manejo al que se ven sometidas durante la época del esquileo ha supuesto el encuentro de dos factores que favorecen enormemente la aparición y diseminación de la enfermedad.

El agente causal es el Corynebacterium pseudotuberculosis el cual muy resistente manteniéndose vivo durante mucho tiempo en carncl2e, heces, pus y suelo. Además los estudios realizados en Australia demuestran que hay una relación directa entre el contagio y los baños antiparasitarios a los cuales se someten a los animales después de esquileo por una parte, y el tiempo que permanecen las ovejas hacinadas a la sombra después del mismo. La perdida de la lana y de la grasa que protege la piel por la humedad, junto con la supervivencia en el agua del germen y la falta de radiación ultravioleta hacen que este sea un momento crítico para la diseminación de la enfermedad. Esto nos lleva a sintetizar los factores de riesgo:localización de los nódulos de linfoadenitis caseosa

  • Animales portadores: los principales diseminadores de la enfermedad lo constituyen aquellos individuos que sin presentar los típicos nódulos exteriores los poseen interiormente y son capaces de eliminar gérmenes, por el moco, las heces, ..Estos animales aunque no poseen estos típicos nódulos se reconocen con cierta facilidadlinfoadenitis caseosa porque su aspecto está totalmente deteriorado y deben de eliminarse de la explotación cuanto antes porque son fuente de infección de gran número de enfermedades tanto infecciosas como parasitarias.
  • La apertura de abscesos espontáneamente o de forma incontrolada y sin la desinfección adecuada.
  • Los cortes cutáneos producidos por roces, heridas,.. que se infectan con la suciedad del entorno y no son debidamente tratados con desinfectantes. El compartir material de esquileo, hojas de bisturí o agujas sin la debida desinfección.
  • El hacinamiento, la falta de higiene y de ventilación son factores fundamentales en la diseminación.
  • La mala alimentación que lleva siempre a una clara disminución de las defensas orgánicas, ya que la convivencia con el agente causal no tiene porqué llevar al padecimiento de la enfermedad, y en esta es muy importante el proceso de encapsulación que sufre los gérmenes de la zona cercana a donde penetró la bacteria, antes de llegar al ganglio correspondiente.
  • Madre-hijo por la convivencia estrecha entre ambos.

El cuerpo de las cabras reacciona ante el germen que entra intentándolo destruir pero si no lo consigue realiza un buen trabajo intentando poner paredes alrededor de las bacterias creando un absceso para impedir que las bacterias y por lo tanto la enfermedad avance hacia posiciones superiores mucho más peligrosas para el animal. Cuanlocalizagjpgdo alguna bacteria logra escapar a este ataque el sistema de defensa inmunitario reacciona por segunda vez creando otro absceso y así sucesivamente.

Este mecanismo es el que impide que esta enfermedad sea potencialmente peligrosa para la vida del animal, pero si linfoadenitis casesosa en cabras no se toman medidas se diseminará por todo el rebaño creando al final un problema económico importante debido a las pérdidas por decomisos en el matadero, depreciación de los cueros, disminución de las defensas orgánicas con mayor propensión a las infecciones, etc. y esto en explotaciones de carne supone una gran cantidad de capital.

¿Qué hacer ante la presencia de esta enfermedad?

Un animal contagiado nunca se llega a «curar» de la enfermedad por ello hay que determinar que nivel de infección queremos llegar a mantener en la explotación.

Ganadería libre de linfoadenitis: hay que realizar un trabajo de toma de muestras sanguíneas y enviarlas a un laboratorio preparado para realizar los controles pertinentes e interpretar con posterioridad los resultados para eliminar de la explotación aquellos animales considerados positivos, tanto si presentan lesiones como si no. Esta opción es cara y complicada porque después no se pueden introducir animales que no estén completamente limpios.

Vacuna: existen algunas vacunas comerciales en USA y Australia que no se han demostrado muy eficaces de forma global sino solo de forma particular, y casi ineficaces sino se mejora el manejo de los animales. Otro problema añadido es que no se pueden distinguir a nivel de laboratorio los animales infectados de los animales vacunados. Se pueden pensar en autovacunas pero hay que probarlas primero en un grupo pequeño de animales al dar mucha reacción.

Ganadería que convive con la bacteria pero reduce al mínimo su contagio y enfermedad, llegando con el tiempo a una situación de no aparición de lesiones en el rebaño. Para ello:

Cuidado donde compra el ganado nuevo, cuando introduzca un animal nuevo asegúrese de la granja que lo compró y prepárese para realizar una cuarentena mínima de dos semanas y piense que cuanto más tiempo la prolongue más eficaz será. Llame a su veterinario y realice un examen exhaustivo. Si va a pagar mucho dinero por un nuevo macho o hembra llegue a un acuerdo de garantía de devolución.

Localizar y eliminar aquellos individuos que presenten un estado de extrema delgadez crónica porque son portadores no solo de esta sino de otras muchas patologías, no solo no producen sino que son altamente peligrosos.

Localizar y aislar los individuos que presentan las lesiones exteriores. Estos no pueden volver al rebaño hasta por lo menos una semana después de que la herida producida por el tratamiento del absceso se halla cerrado completamente.

Tratar cuanto antes y de manera eficaz los abscesos.

Impedir la relación de la madre infectada con hijo por medio de:

Separación al nacimiento

Pasteurización del calostro a 58ºC durante media hora y lactancia no materna

Mantener al rebaño en una adecuada limpieza y ventilación, exponer durante algunos períodos a la luz del sol tanto a los animales como el interior de los recintos donde viven.

Cuidar la alimentación del rebaño fijándose siempre en el estado de la piel y el pelo como reflejo del estado sanitario.

Evitar los roces de cadenas, superficies sobresalientes, clavos, tornillos, comederos, etc. que pueden estar dañando y debilitando la piel del animal por el roce continuo. Revisar las instalaciones de ordeño.

Desinfectar rápidamente cualquier herida o rozadura que se produzca, lavando previamente simplemente con agua y jabón, recortando el pelo de alrededor e impregnando con cualquier desinfectante. (acostumbre a llevar siempre un bote con yodo diluido o cualquier otro desinfectante y un marcador para reaccionar en el momento, son de mucha utilidad los botes spray caseros para productos de limpieza bien aclarados y rellenos con el desinfectante).

¿Cómo tratar un absceso?

El tratamiento debe instaurarse en cuanto se ha detectado su presencia. Hay que actuar a nivel local porque administrar antibióticos no hace el más mínimo efecto debido a que la lesión está encapsulada y por lo tanto no llega ningún medicamento.

Existen tres tipos de acciones que se pueden llevar a cabo:

Extirpación quirúrgica de todo el abceso por parte de un veterinario y siempre que su localización permita una cirugía invasiva, porque a veces estos procesos son bastante profundos.

Apertura y drenaje del absceso: esta solución solo se puede aplicar cuando el bulto se presente con una consistencia blanda, teniendo que aislar al animal hasta que esto se produzca, además requiere una serie de medidas a tener en cuenta:

Material:

Guantes (cuidado el germen puede entrar en el hombre por medio de la piel dañada)

Cuchilla de afeitar nueva u hoja de afeitar

Recipiente para recoger el pus

Recipiente para la incineración

Papel absorbente, algodón,..

Desinfectante local: yodo, agua oxigenada,..

Agua hervida para limpiar bien el absceso por dentro

Jeringa

Antibiótico si se tiene disponible, inyectar una dosis después de todo el proceso

Elegir un lugar que se pueda limpiar y desinfectar con facilidad ya que vamos a dar salida a millones de gérmenes con el pus. Es preferible que tenga el suelo que no filtre (es caso de necesidad extender un plástico grande que se quemará después tener cuidado con los zapatos y no pisar el pus, usar suela de goma y pasarlos por desinfectante) en una zona no frecuentada por los animales y personas de la explotación y al aire libre donde le dé el sol.

Sujetar al animal firmemente, aunque no es muy doloroso, si es muy peligroso que realice movimientos bruscos cuando se está incidiendo el absceso.

Tener listo un lugar donde se puede quemar de inmediato todo el material utilizado para drenar y limpiar el absceso.

Utilizar un pequeño recipiente donde poder vaciar el contenido del absceso para evitar en la medida de lo posible que caiga al suelo. Luego se limpiará primero con papel o tela que se quemará después, y se le aplicará un desinfectante al finalizar.

Limpiar y desinfectar la zona, cortar el pelo alrededor del bulto antes de comenzar.

Incidir solamente aquellos bultos que sean superficiales y estén blandos a la presión, realizándolo siempre por la parte más baja y abriendo una buena salida, para que caiga por su peso el contenido. Apretar hasta el completo vaciado.

Cargar la jeringa con agua hervida e introducirla por la apertura, presionar para arrastrar todo el material purulento que saldrá disuelto. Repetir la operación hasta que el agua salga clara.

Poner desinfectante en la zona, inyectar el antibiótico si se tiene, alojar al animal aisladamente en su lugar muy limpio hasta su recuperación.

Repetir la desinfección a diario hasta el completo cierre de la herida, cuidando que vaya cerrando desde dentro hacia afuera.

Aplicación de formol: es un método muy eficaz y muy limpio si se tienen las debidas precauciones. El formaldehído se utiliza para conservar los cuerpos muertos sin que se corrompan y actúa matando al germen dentro de su cápsula, y produciendo el desprendimiento del absceso después de unos días de su inyección directamente dentro de él. Modo de operación.

Material:

Desinfectante

Guantes

Jeringa y aguja de la longitud suficiente para llegar al centro del bulto

Una vez localizado el bulto y tenga el tamaño entre una bellota grande y una nuez, aislar al animal pero no es necesario esperar a que esté muy blando para aplicar este tratamiento.

Precauciones: usar guantes por ser irritante, sujetar firmemente al animal porque si el formol sale fuera del absceso y toca el tejido sano de la cabra lo destruirá pudiendo causar daños irreversibles.

Desinfectar la zona y cargar entre 1/2 y 1 cc de formol en la jeringa según lo grande que sea el absceso.

Pinchar y absorber para comprobar que tipo de líquido hay en el interior, solo si no sale nada introducir el formol dentro, si sale un líquido del tipo que sea no continuar no se trata de lifoadenitis y hay que consultar con el veterinario. Tener cuidado al extraer la jeringa poniendo el dedo encima porque puede salir pus que habrá que limpiar y desinfectar.

Repetir la inyección a la día siguiente. Al cabo de una semana el absceso se desprenderá » muerto e inofensivo» sin más riesgo para el animal o el rebaño.

 

El método Famacha para el diagnóstico de las anemias producidas por parasitosis internas

El método Famacha consiste en la evaluación del estado anémico de un animal para poder tomar la decisión correcta de desparasitar o no al contortindividuo. Entre los parásitos más comunes de las ovejas y las cabras encontramos varias especies de Haemoncus (hacer clic en la foto para ampliar el tamaño), que son unos vermes contort.jpg (25175 bytes)subcionadores de sangre que producen una anemia severa causante de grandes pérdidas económicas tanto por falta de productividad como por bajas por enfermedad debido al desgaste que producen.

En el manejo diario la tendencia es solucionar el problema tratando al rebaño entero con un antiparasatiario, pero esta práctica cada día se está volviendo contra el propio ganadero, debido al coste del tratamiento en si, por un lado y por otro apareciendo resistencias de difícil solución.

Partiendo de la base que los animales en general y los que pastan en particular deben verse obligados a «convivir» con los parásitos que la naturaleza les tiene asignados; el objetivo no debe ser nunca la eliminación de la colonia parasitaria, si no la búsqueda del punto de equilibrio entre el número de parásitos y la salud (y por lo tanto la productividad) de cada animal. Lo más normal es realizar un análisis de heces para ver la carga parasitaria y la famacha.jpg (28924 bytes) identificación de los mismos, pero se puede recurrir a una exploración sin coste alguno que nos ayude a nivel de campo a identificar no cuáles son los animales parasitados (que suponemos que son todos) si no los que toleran bien la carga parasitaria que tienen, identificarlos y por lo tanto no tratarlos. Este sistema ahorra mucho dinero además de ser muy importante para no crear resistencias innecesarias.

famachaCon esta idea desde 1990 y con apoyo de la FAO se desarrolló un proyecto dirigido a ganaderos y profesionales en Sudáfrica que permitió sintetizar en un método muy sencillo la decisión de si un animal debe ser tratado o no según su nivel de adaptación a la carga parasitaria que soporta: el método FAMACHA (hacer clic en la foto para ampliar el tamaño).

Su nombre viene de las siglas de su primer ideólogo Francois (Faffa) Malan Chart (tabla de referencia en inglés) : FAffa MAlan CHArt y los estudios llevados a cabo para llegar hasta la conclusión del método se realizaron pruebas de hematocrito, análisis de heces y valoraciones clínicas y a partir de ahí se estandarizaron los niveles de anemia según los colores de la conjuntiva. Este paso ha sido de extrema importancia porque se constató que con niveles de hematocrito peligrosos, la conjuntiva todavía tenía cierta coloración rosada y es precisamente cuando el animal está más en peligro debido a que con su debilidad la carga parasitaria aumentará rápidamente pudiendo llevar al animal a la muerte.

La raza alpina francesa

hembra

Origen y zona de cría

La raza Alpina se cría en todas las zonas caprinas de Francia. Está extendida sobre todo en

el valle medio del Loira y sus afluentes, en los valles del Saona y del Ródano y en el Poitou­Charentes. Saboya, cuna de la raza, conserva todavía una actividad importante.

Hoy día, la Alpina es la raza más extendida en Francia con el 55 % de las hembras sometidas al control lechero.

Aptitudes y utilización

La cabra Alpina es una gran lechera de tamaño medio. Rústica, se adapta perfectamente tanto en estabulación, como en pastoreo o a la vida en montaña. El animal de pelo corto, el tipo gamuzado es el más corriente. También encontramos líneas policromas.

El pecho es profundo, la grupa ancha y poco inclinada. Las extremidades sólidas y las articulaciones no muy manifiestas dan unos aplomos correctos. Las mamas son ampulosas, con amplia base de inserción tanto anterior como posterior, muy retráctiles después del ordeño. Los pezones, diferenciados de las mamas, están dirigidos hacia delante y son paralelos.

Rendimientos

Desde los años 70, las cabras Alpinas se seleccionan en el marco de un esquema colectivo de mejora de las cualidades lecheras. Con una base controlada de más de 140 000 cabras de las que 35 000 se inseminan artificialmente, la Alpina francesa presenta resultados ampliamente superiores a las variedades análogas explotadas en otros países del mundo.

Aptitudes lecheras:

Producción lechera media por lactación : 756 kg en 273 dias

Materia proteica : 23,0 kg

Índice proteico: 3,36 %

Índice graso: 3,53 %

Efectivos en Francia : 450 000 cabras de las que 148 335 controladas.

Características morfológicas:

Peso de los machos: 80 a 100 kg

Peso de los cabras: 50 a 70 kg

Mejora de la productividad y planificación de explotaciones ovinas.

portadaovejamin

Este es un magnífico libro , cuyo contenido es de obligado conocimiento para el que tiene relación con la explotación ovina ya que en sus 232 páginas nos sitúa en la actividad ganadera desde el punto de vista empresarial con el acercamiento a los datos y a los factores que influyen en el éxito o en el fracaso de la ganadería de ovejas. En qué situación se encuentra una explotación y cuales son los pasos para mejorar son el eje de este texto, de sencilla lectura e interpretación.

El sector ovino ha experimentado en las últimas décadas importantes avances productivos, aunque todavía existen un número considerable de explotaciones con índices poco adecuados cuya supervivencia económica se apoya en las subvenciones comunitarias.

Queda, por tanto, mucho por hacer en el ámbito ovino nacional en lo que concierne a la mejora de la gestión técnico-económica de las empresas ovinas.

El objetivo fundamental de este trabajo es que sus lectores, tanto técnicos como estudiantes universitarios y ovinocultores interesados en aumentar sus conocimientos, aprendan a planificar explotaciones ovinas y a aplicar estrategias, eficaces y rentables, de mejora de la productividad que optimicen los resultados técnicos y económicos de los sistemas de producción de ganado ovino al uso en nuestro medio.

En este texto se estudian los principales factores que afectan a la producción de carne y de leche como paso imprescindible para poder abordar, racionalmente, las directrices de mejora de la productividad y la planificación de las explotaciones.

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La producción de cabras en España

La producción mundial de leche de cabra se situaba en el año 1996 en 10.385 Mil TN y la de la Unión Europea en 1.465 Mil TN.

La producción española se sitúa en los últimos años en 350 Mil TN. La evolución de la producción se presenta de manera comparada con Grecia y Francia, por ser estos países los elegidos como referencia. Es conveniente consultar las diferencias censales entre los tres países para perfilar las características productivas de cada uno.

lechprod

La leche que se produce en España va mayoritariamente a la industria de transformación quesera, la tabla muestra la distribución de los destinos de la leche en el año 1996 (miles de litros).

Total producido

Consumo directo en la explotación

Producción de queso en la explotación

Venta directa a consumidores

Entregadas a industrias lácteas

358.044

11.820

33.676

3.956

308.592 

El precio medio que  han percibido los ganaderos por la venta de la leche ha evolucionado en los últimos años situándose en España en 64 pts. el litro de media para los años de 1994 a 1997. Los datos se presentan de forma gráfica y comparada con Francia y Grecia.

lecheprecio

Por comunidades autónomas el panorama productivo varía enormemente de una a otra, así como los destinos que se le da a la leche. (Datos del año 1996).

Andalucía es la que más produce con 199.770 miles de  litros aunque la que más queso artesanal elabora es Canarias con 24.448 miles de litros transformados en queso dentro de la propia explotación, debido a la tradición y denominación de origen del queso Majorero. Otro caso similar lo constituye Cantabria por su famoso Quesuco de Liébana.

Cabe destacar que el perfil productivo de cada  comunidad es diferente. En algunas no existe relación entre el número de cabezas  y la leche producida, tal es el caso de Castilla y León con 184.070 animales obtiene 12.431 litros ya que hay más tradición cárnica que lechera.

Comunidad

Total producido

Consumo directo en la explotación

Producción de queso en la
explotación

Entregadas a industrias lácteas

Andalucía

199.770

8.192

8.192

184.975 

Castilla La Mancha 51.507 1.082 346 49.901
Canarias 37.585 1.109 24.448 11.950 
R. de Murcia 18.164 70 16 18.053 
Castilla León 16.032 633 969 14.293 
C. Valenciana 5.895 6 2 5.887 
Cataluña 3.071 31 1.225 1.743
Aragón 1.796 327 218 1.246 
Baleares 943 7 297 635
La Rioja 828 18 19 790
Aragón 480 6 146 317
País Vasco 437 12 65 360
Cantabria 429 389 40
Galicia 420 146 21 244


LA CARNE

La cantidad de carne de cabra producida en España en los últimos diez años guarda una relación directa con la evolución del censo de estos mismos años, llegándose a las 18.

La presentación de los datos se hace de forma comparada con Francia y Grecia. Se pone de manifiesto la especialización griega en la producción de carne de cabra por su tradición gastronómica. En Francia el cabrito de carne se considera casi un «subproducto» de la producción lechera.

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El cabrito lechal es la forma más común de consumir la carne de cabra en España, por comunidades autónomas la relación de los sacrificios realizados en 1995 nos demuestra que la comunidad que cuenta con un número mayor de cabritos sacrificados es Cataluña por ser donde se encuentran tanto los cebaderos como los mataderos, siendo el centro de comercialización del producto.

Si se compara este cuadro con el del censo por regiones tendremos una idea de que los sectores de producción de cabrito están desarraigados de los centros de engorde, de sacrificio y comercialización.

Comunidades
Autónomas

Número de cabezas sacrificadas

Cabritos
lechales

Chivos

Caprino
mayor

Total
caprino

Galicia 27.754 3.181 29 30.964
P. de Asturias 3.119 818 62 3.999
Cantabria 1.659 16 181 1.856
País Vasco 4.977 4 172 5.153
Navarra 4.457 641 710 5.809
La Rioja 41.660 32 149 41.840
Aragón 59.986 994 961 61.941
Cataluña 361.795 3.560 2.825 368.180
Baleares 4.467 831 174 5.472
Castilla y León 68.844 5.606 9.189 83.639
Madrid 46.226 198 1.057 47.481
Castilla-La Mancha 49.668 12.137 5.116 66.921
C. Valenciana 36.570 36.958 327 73.855
R. de Murcia 109.367 1.523 758 111.648
Extremadura 24.293 14.237 6.408 44.938
Andalucía 126.973 18.377 16.829 162.179
Canarias 8.873 287 8.229 17.389

LA PIEL

Las mayores producciones de piel de cabra húmeda pertenecen a  Asia y África, para el año 2000:

  • África: ………………………………139.554 Miles de TN.
  • Asia: ………………………………..612.530  Miles de TN.
  • Europa: ……………………………….19.216 Miles de TN.
  • América latina y caribe: ………..24.539 Miles de TN.

Hay razas de cabras especializadas en la producción de piel como son :  Mubende (Uganda), RedSokoto ó Maradi
(Nigeria) y Black Bengal (India), que en países como India y Pakistán suponen una fuente de ingresos muy importante.

La piel de cabra posee un gran valor en el mercado debido a su apariencia estética y su resistencia lo que permite obtener productos de alta calidad como guantes, tafiletes y napas. Su mayor inconveniente es el reducido tamaño de las piezas  y por lo tanto limita su uso para ciertos productos y mayor coste de mano de obra.

En la fabricación de curtidos en España la distribución por especies es la siguiente:

  • Caprino: ….3,5%
  • Vacuno: ……71%
  • Ovino: … 25,5 %

En España, la piel se considera un producto secundario en la explotación caprina, aunque tenga un alto significado económico en cuanto a la valoración global del animal, por varias razones:

  • sistema de comercialización de pieles muy oscuro
  • el valor del animal al ganadero se le da por un total después de descontar las tasas de matadero, y no desglosado en cada
    una de las partes
  • venta de los animales vivos a un intermediario
  • falta de información a los ganaderos de cómo mejorar el manejo para obtener la máxima calidad de la piel

Las zonas de la  piel

  1. Central o noble: es la de mayor valor y comprende un rectángulo que engloba: dorso, lomo, grupa, y la parte alta de los costillares y espalda.
  2. Cuello: es la parte más débil y arrugada
  3. Flancos: es la zona del bajo vientre y las extremidades hasta el carpo y tarso. Es la parte más irregular y delgada

En el matadero se la incluye dentro del denominado 5º cuarto, que incluye:

Piel ,cabeza, patas, despojos rojos y blancos, depósitos de grasa del aparato digestivo, ciertas glándulas y la sangre.

De este grupo el valor económico de la piel, representa el 75 % del grupo.

Clasificación de las pieles

Las pieles se entiende que proceden del ovino y caprino, y el cuero del vacuno.

Su valoración hoy en día está ligada al destino que se le va a dar en la industria, y que muy condicionado a la moda.

Según este criterio se distinguen tres grupos: ante y napa  que se obtienen por medio del rascado y descarnado de la piel; y doble faz en la cual la piel va provista de lana sometida a máquinas que peinan, planchan y enrasan la
lana.

A la llegada de las pieles a los almacenes se clasifican según los siguientes criterios:

  • Raza o grupo de razas: con tres apartados:

    Merinas y afines: se utilizan para doble faz

    Entrefinas: se utilizan para Napa

    Bastas: se utilizan para Napa

  • Tamaño con apartados de:

    Cortas: proceden de canales hasta 8 Kg.
    Mayores: las de pesos superiores

  • Color:negras
    blancas
    manchadas
  • Defectuosas:  rotas, marcadas con pinturas tóxicas, pinchazos , etc.

A la salida del almacén se clasifican en :

  • Primera categoría: no tienen defectos ( 50 – 70 %  del total)
  • Segunda categoría: con pequeños defectos ( 15 – 25 % del total)
  • Tercera categoría: defectos más profundos (10-15 % del total)
  • Rotas y si valor (5 -10 % del total )

Factores que afectan la calidad de la piel

  • Tipo de animal del que procede: raza, edad, sexo, peso, etc.
  • Manejo del animal en la explotación
  • Forma de obtención de la piel en el matadero
  • Conservación
  • Forma de realizar la curtición

La producción de pieles secas caprinas  en España

Tipo

Animales sacrificados

Peso unitario

Producción pieles en tn

1993 1994 1995 1993 1994 1995
Chivos 406.901 329.936 310.737 0,6 244 198 186
Mayor 284.083 250.635 241.780 1 284 251 242
Cabritos 1.271.673 1.178.340 1.110.159 0,4 509 471 444
Total 1.962.657 1.758.911 1.662.676 1.037 920 872

Para ver los datos de forma gráfica.

Con estos datos cabe señalar que la producción nacional es insuficiente para abastecer a la industria española de
curtidos que se ve obligada a importar pieles, que en 1992 llegaron hasta 1.712 Tm.

Los países de donde se importaron son : China, Sudán, Malí, Chipre y Burundi en 85% y el 15% restante de la Unión
Europea principalmente de Grecia.

Las exportaciones se dirigieron principalmente a Italia.

La producción de pieles húmedas caprinas en la Unión Europea

Años

Producción (MT) 1995 1996 1997 1998 1999 2000
 Unión Europea(15) 13,755 13,734 13,784 13,321 13,348 9,133
  Austria 167 172 202 202 202 202
  Francia 210 210 220 240 170 190
Alemania 50 50 65 65 65 65
  Grecia 10,602 10,466 10,197 10,158 10,166 5,98
  Italia 910 950 1,02 830 920 920
Holanda 44 44 90 36 36 36
  Portugal 900 1 1,1 900 900 850
España 872 842 890 890 890 890

La diferencia que se observa de un país a otro está como es lógico basada en dos datos fundamentales de cada país:

  • El número de animales que se sacrifican
  • El tamaño de los mismos

Bibliografía:

  • Pieles de ovino y caprino . Ministerio de Agricultura.1994.
  • Zootecnia. Tomo IX. Producción caprina. Carlos Buxadé. Mundi-Prensa.1996.