Ananké… queso suave de cabra con sabor venezolano

La palabra Ananké proveniene de la mitología griega, la palabra Ananké se define como fuerza primordial, necesidad o destino. Muchos la interpretan como una fuerza inconsciente, impulsada por la necesidad individual, que define este destino personal. Un destino ineludible
En el 2004, Marianela García y Elisa Grimaldi, ambas ingenieros y con amplia experiencia en el mundo corporativo, decidieron emprender nuevos caminos buscando una re-definición de vida, nuevas perspectivas, nuevos horizontes.

Amigas desde tiempos universitarios, decidieron realizar un viaje a Mérida para desconectarse y tomar nuevas energías. En la vía, buscaban determinar nuevas metas, cuando sus paladares tropezaron con un delicioso sabor de queso de cabra en una de sus venturas. Disfrutaron el momento y siguieron adelante.

De regreso a Caracas, formalizaron ideas de posibles negocios: un cyber con conceptos innovadores… un restaurante de ubicación excepcional fueron sólo unas ideas. Los números no daban.

Fue cuando el paladar recordó el sabor especial de su viaje, que consideraron producir un queso de cabra suave. Un queso superior y aún más exquisito, avalado por la experticia de negocios que cada una llevaba en su recorrido de vida para convertirlo en un éxito.

Tanto fue su entusiasmo que viajaron a Nappa, California para aprender del metier, tomando cursos, recibiendo infinita información para el manejo óptimo, recetas y fórmulas para llegar al quesito ideal.

Luego incursionaron, con poca suerte, en la compra y manejo de unas preciosas cabritas que dieron su producto para el desarrollo de las primeras preparaciones y muestras de Ananké.

Fue un día sábado, que su Ananké les hizo oportuno conocer un maestro quesero de extensa experiencia, que les dio su consejo y apoyo incondicional para que los últimos toques vitales del desarrollo fuesen los que dieran el Ananké que hoy disfrutan. El 11 de junio de 2005 salió a la venta las primeras unidades de Ananké al mercado.

Proceso de elaboración de queso de cabra

1.- Recepción de la leche: se recibe la leche de los productores de la zona y se realizan los análisis y controles de calidad correspondientes. Esto da inicio a nuestro proceso de producción del queso.

2.- Pasteurizar: la leche pasa a ser pasteurizada, donde a través de un proceso de calentamiento a altas temperaturas y enfriamiento se eliminan las bacterias de la leche, lo cual reduce significativamente los riesgos de contaminación.

3.- Fermentar y Cuajar: se somete la leche a un proceso de acidificación láctica lento, garantizando su cremosidad, sabor y textura.

4.- Drenar y Salar: en este proceso se separa el queso del suero y se le añade la sal a la cuajada.

5.- Envasar: el queso se adereza con diferentes especies, se envasa y se etiqueta para luego ser distribuido a los puntos de venta. En este proceso se coloca la fecha de vencimiento del producto y la banda de seguridad para asegurar máxima frescura y calidad.Medidor de frescura

Sabrás que tu queso de cabra Ananké está fresco si…

– Lo conservaste refrigerado y tapado en la nevera desde que lo compraste.
– No pasó más de 1 hora fuera de la nevera entre consumos.
– Siempre usaste un utensilio limpio en su manejo.
– Si lo consumiste a la semana de haberlo adquirido. Recuerda que es un queso fresco!
– Si la tapa no se ve inflada o abombada.
– Recuerda mirar la fecha de vencimiento en el empaque y que su banda de seguridad no esté violada.

Presentaciones

Natural

El queso natural Ananké es la base de todas nuestras presentaciones. Hecho artesanalmente, con los niveles más altos de control de calidad, el queso natural es de textura cremosa y atizada, con relieve al untar. Su sabor se distingue de los demás quesos por tener un toque propio balanceado y único: suave y bajo nivel de acidez, lo que lo hace versátil para sus diversos usos.

Albahaca

Nuestra presentación de albahaca, también conocida como basílico, complementa el queso natural con un sabor suave de pesto fresco, realzando el aroma del queso.

La albahaca, familia de la menta, se deriva del nombre botánico Griego que significa ¨ser fragante¨. Durante años, los Romanos la hicieron símbolo de amor y fertilidad.

Orégano

El orégano, de fuerte aroma y sabor ligeramente amargo, unido con el equilibrio ideal de aceite de oliva, es nuestra presentación de carácter mediterráneo.

El origen de la palabra Orégano es griego y traducido, significa “felicidad de la montaña”.

Miel y nueces

¿Como juntar dos ingredientes bondadosos con Ananké? Miel y nueces.

La miel se remonta en la historia a las épocas de Zeus, quien fue alimentado en su juventud con este dulce elixir. Hipócrates, gran sabio griego y padre de la medicina la recetaba para la longevidad, siendo devorada por los atletas griegos. Para los Romanos, era un edulcorante tan valioso que la primera calzada romana fue llamada la vía Apia, debido a la gran cantidad de colmenas en la vía. Los antiguos egipcios conservaban cadáveres en ella, curaban heridas, enfermedades gástricas, renales, de los ojos entre muchas más. Mas recientemente, en Europa, fue utilizado como un edulcorante fundamental en la dieta.

Es así que la miel no solo le da un leve toque delicioso y dulce al queso de cabra, sino que también aporta sales minerales, fósforo, calcio y cobre, contribuyendo con el buen funcionamiento circulatorio. Asimismo, sus glúcidos hacen de ella un elixir fortificante.

Y la nuez, proveniente del árbol del nogal, es originario de Persia, donde se han hallado referencias de su existencia que remontan a 7000 A.C.. Los Romanos la consideraron comida de Dioses, de donde le fue asignado su nombre Junglans Regia, en honor a Júpiter.

Estas deliciosas nueces le añaden textura y sabor a nuestro Ananké. También, en pocas cantidades, están plenas de bondades. Entre ellas, controlan el colesterol malo, previenen afecciones cardíacas, protegen contra la diabetes y se dice, frenan la propagación de células malas que propician el cáncer.

Pimienta

La pimienta negra, recogida verde y tostada al sol hasta secarse, es de sabor picante y de madera. Es nuestra presentación más caliente al paladar.

Especie milenaria, una vez tan valorada por su capacidad de conservación, que logró ser utilizada en la antigua Roma como forma de pago, pesándolas al igual que el oro.

Tomates secos

El tomate, quizás es una de las frutas más universales que ha existido en todos los tiempos, ha sido sembrado en muchos países del planeta en sus diversos colores y formas.

De aquí, derivan los tomates secos, que son tomates madurados que se secan al sol. Estos conservan el sabor concentrado de la exquisita fruta. Aún secos, conservan su valor nutricional siendo de alto contenido de anti-oxidantes, vitamina C y bajos en sodio, grasas y calorías. Este delicioso sabor se realza en unión al queso natural Ananké en esta presentación.

Una vez que tenga el producto en su casa, lo puede acompañar:

– Untadito con pan tostado, casabe, una galleta o una arepita criolla.

– Como base para tus salsas de pasta, complementando la crema de leche.

– Desmoronado en tus diversas ensaladas.

– Como base de un delicioso fondue de queso.

– Acompañando frutas frescas como el higo, la guayaba, la pera, la manzana. Son solo unos ejemplos. Deja volar tu imaginación.

– Vistiendo un plato de pollo, carne o pescado, en trocitos o reducida en salsa sazonada.

– Sirviendo el queso natural con una deliciosa mermelada o chutney picante.

 

El Nacional (Venezuela) – Venezuela noviembre 2008

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