Aftosa: perjuicios para Santa Fe

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La mitad del impacto económico que generará el rebrote aftósico detectado en Corrientes “caerá” sobre Santa Fe, sentenció el ministro de la Producción, Roberto Ceretto, mientras el frigorífico Swift, con planta central en Villa Gobernador Gálvez otorgó “vacaciones forzadas” a 250 de sus 2.000 trabajadores y se espera que lo propio anuncie Mattievich, otro de los principales exportadores radicados en este territorio. El presidente Kirchner aseguró que confía en que el país “superará rápidamente” esta situación. Mientras tanto, personal del Senasa (en la fotografía) trabaja en la estancia correntina donde se detecto el brote.

El rebrote aftósico detectado en Corrientes, y cuyas consecuencias comienzan a trascender en el sector empresario, tendrá un fuerte impacto en la economía de esta provincia. “La mitad del impacto económico se sentirá en Santa Fe”, sentenció el ministro de la Producción, Roberto Ceretto.

La preocupación del funcionario está debidamente justificada: los frigoríficos, al no poder faenar para cubrir cuotas exportables, comenzaron a restringir compras y su movimiento operativo. Según los dirigentes del gremio de la carne, están en riesgo las fuentes de trabajo de 2.700 trabajadores de frigoríficos exportadores.

El caso concreto es el del frigorífico Swift, que ya decidió suspender uno de sus turnos -el de la tarde- a partir del próximo lunes. Por ese motivo se otorgarán hoy “vacaciones forzadas” a 250 de sus 2.000 trabajadores del área picado de novillo.

Pero además, se aguardan decisiones similares de otras plantas frigoríficas, como Mattievich, cuyo titular, José Mattievich, consideró que “la situación es delicada” para los empresarios del sector.

Entretanto, el Senasa dispuso -mediante la resolución 35- declarar el estado de emergencia sanitaria en todo el territorio nacional y ordenó el decomiso y sacrificio de la hacienda afectada por el virus.

Reclamo al gobierno

Ante esta situación, los frigoríficos exportadores le solicitaron a la ministra Felisa Miceli que no ponga en marcha el Registro de las Operaciones de Exportación (ROE), que reponga los reintegros del 5 por ciento, y que las retenciones vuelvan al 5 por ciento, desde el 15 por ciento actual.

De ese modo, buscan un paliativo para salvar un negocio de 1.400 millones de dólares anuales.

La reaparición de la aftosa, con un foco en el departamento de San Luis del Palmar, en el norte de Corrientes, ya provocó los cierres de los mercados de Chile, Brasil, Israel, Sudáfrica, Colombia y Uruguay para la carne argentina, lo que generaría al país pérdidas de ingresos en sus exportaciones anuales por más de 250 millones de dólares.

Los frigoríficos exportadores, que elogiaron “la celeridad y eficacia” con que se desempeñó el Senasa tanto en el manejo del brote como en su comunicación, suspendieron ayer la faena de hacienda y, en buena medida, las compras.

Evaluaciones

Esta mañana, el ministro Ceretto lanzó una advertencia sobre las consecuencias del foco de fiebre aftosa detectado en Corrientes. Para el funcionario santafesino, esta situación “va a traer consecuencias muy serias” para la provincia, que sentirá “la mitad del impacto económico” total que resulte del cierre de mercados internacionales.

No obstante, el funcionario aclaró que las pérdidas recién se podrán cuantificar luego que quede definido si el brote queda restringido a Corrientes o se extiende a provincias de la Pampa Húmeda.

“Hasta que no se sepa concretamente si el brote se reduce a éste detectado, o si llega a aparecer en otro en algún lugar de la Pampa Húmeda, no se podrán cuantificar las pérdidas”, agregó.

Ante una consulta, Ceretto explicó que “hasta ahora se han dispuesto muchos controles y sobre todo estudiar la historia del movimiento de camiones de los últimos 30 días, suspendiendo la circulación de vehículos con animales en la zona”.

El funcionario consideró que “una de las cosas serias que se han planteado y que generó también la preocupación de las autoridades, es el hecho que los animales enfermos tenían sus certificados de vacunación”.

Menor actividad

La primera empresa que anunció medidas para enfrentar la crisis que genera la reaparición de aftosa y el consecuente cierre de mercados fue Swift, con planta central en Villa Gobernador Gálvez, en el Gran Rosario.

A partir del lunes próximo desactivará el turno vespertino, por lo que 250 obreros fueron notificados que deberán iniciar un período de vacaciones forzadas.

La reacción gremial fue inmediata. “Estamos realmente muy preocupados; hay alrededor de 2.700 compañeros que trabajan en frigoríficos de Rosario vinculados con la exportación que están en peligro ante la reaparición de la enfermedad”, afirmó José Fantini, secretario general del sindicato que nuclea a los trabajadores de la carne de aquella región.

Desde el mismo sindicato se admitió que idéntica actitud podría adoptar en las próximas horas el frigorífico Mattievich, que emplea mil operarios.

En declaraciones a este diario, el responsable de esa empresa, José Mattievich, remarcó que “la situación es delicada. A nosotros la aparición del foco de aftosa nos cortó las piernas”. Comentó que el cierre del mercado chileno es lo que más va a afectar a su frigorífico, ya que la firma es la segunda exportadora al país trasandino.

Reconoció que se le va a hacer complicado a la Argentina recuperar rápidamente el mercado chileno, porque es un país “muy celoso” de su ganado. “Ellos cuidan muy bien sus vacas. Sólo unas horas después de que surgiera la noticia sobre el foco de aftosa los camiones que venían a cargar al frigorífico se volvieron inmediatamente”, sostuvo el empresario de Casilda.

“Si el gobierno hace bien las cosas en seis meses se pueden reabrir los mercados. Pero se deben tomar medidas rápidas y concretas sobre el tema. Esto es como un homicidio: se deben reunir las pruebas lo más pronto posible para poder ubicar al asesino”, graficó el empresario, quien posee actualmente ocho establecimientos en la provincia.

“Basta de agresiones”

En diálogo con El Litoral, el presidente de Carsfe, Manuel Cabanellas, dijo esta mañana que “espero que el problema esté focalizado” a lo sucedido en Corrientes “y que sea sólo un problema de la cadena de frío”.

Auguró un período de “serias dificultades, inclusive monetarias, que tendrá el país”, pero aseguró que lo sucedido “debe servirnos para reflexionar todos. Al gobierno, para dejar de agredir al campo, que ha aportado históricamente para el crecimiento del país y también históricamente ha sido relegado con los sistemas tributarios. Debemos entender ahora que las agresiones entre los distintos sectores deben terminar. Tenemos que hacer un país con un espíritu distinto”, concluyó.

Consecuencias inevitables

El agregado agrícola argentino ante la Unión Europea (UE), Gustavo Igorria, anticipó hoy que el país hará los máximos esfuerzos para lograr que esa comunidad restrinja lo menos posible la compra de carnes argentinas luego que se declarara un foco de aftosa en Corrientes.

Igorria dijo que el 15 y el 16 de este mes se reunirá la comisión respectiva de la UE y señaló que el objetivo de la Argentina es que “se logre que se restrinja la compra de carne sólo a los ocho departamentos de Corrientes que interdictó el Senasa”.

Sin embargo, el diplomático no descartó la posibilidad de que Europa adopte la misma medida de la Unión Soviética, de suspender totalmente la compra de carnes argentinas hasta que nuevamente el país se declare libre de aftosa.

Hoy, Rusia, el mayor comprador de carne argentina, prohibió la importación de vacunos en pie y productos de origen animal provenientes de la provincia de Corrientes.

Con la decisión tomada por las autoridades sanitarias rusas, ya son más de una decena los países que decidieron suspender en forma total o parcial la compra de carnes argentinas.

Según el Ministerio de Agricultura ruso, la prohibición, por el momento, sólo abarca a los productos y animales provenientes de la provincia de Corrientes.

Colombia también se sumó ayer a los países que decidieron suspender el ingreso de carne y ganado bovino, ovino caprino y porcino proveniente de Argentina.

La medida establece un período de restricción de seis meses.

Además de los países del Mercosur, la prohibición a las importaciones de carnes argentinas fueron decididas por Chile, Sudáfrica, Israel, Guatemala y Perú.

En Corrientes

habría unos 500 mil vacunos comprometidos, que podrían sumarse a la zona de exclusión o “anillo” de control sanitario, como medida precautoria, aunque estén vacunados y no sean portadores de aftosa, según admitieron fuentes sanitarias de esa provincia, consultadas por este diario.

Las empresas

aguardan la decisión de la Unión Europea, que compra 430 millones de dólares anuales, lo que se tratará en la reunión del Comité de Higiene y Alimentos, que se reunirá los días 15 y 16 de este mes. Por su parte, Rusia, el otro gran mercado de carne de la Argentina -compra más de 400 millones de dólares anuales- circunscribió la suspensión de compra de carne a la provincia de Corrientes. Pero Chile, que le compra al país por unos 125 millones de dólares anuales, comunicó el cese total de sus importaciones argentinas. En este caso, los especialistas estiman que la parcialización de la veda será mucho más difícil, ya el país trasandino exporta su propia carne, libre de aftosa sin vacunación (el máximo status sanitario) a Japón, el país que mejor paga, y seguramente no querrá correr riesgos.

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